Antelo: «Esto no es lo que defendíamos»
José Ángel Antelo, ha elevado el tono contra el rumbo actual del partido en materia de inmigración, denunciando lo que considera un cambio de criterio respecto a los principios defendidos hasta ahora.
“No fuimos a los gobiernos para aceptar la inmigración ilegal. Ahora, con tres años, cobran pagas y se acepta”, ha afirmado en un mensaje directo que apunta al debate interno abierto en la formación.
El origen de la polémica: pactos con el PP
Las críticas de Antelo llegan tras los acuerdos alcanzados entre VOX y el Partido Popular en comunidades como Baleares, donde se ha fijado como requisito que inmigrantes y menores extranjeros no acompañados acrediten tres años de residencia para acceder a ayudas públicas.
Aunque la postura inicial de VOX era la exclusión total de estas prestaciones, el partido ha aceptado esta fórmula como parte de la negociación presupuestaria.
Antelo denuncia un cambio de rumbo
El dirigente considera que esta medida supone un giro respecto al discurso original del partido en materia migratoria, centrado en evitar cualquier tipo de incentivo a la inmigración ilegal.
Martínez Alpañez: «La mayoría del grupo considera procedente expulsar a Antelo»
El portavoz adjunto del Grupo Parlamentario VOX en la Asamblea Regional de Murcia, Rubén Martínez Alpañez, ha ofrecido este miércoles declaraciones para desmentir las afirmaciones de Antelo relacionadas con una supuesta falsificación de su firma digital y su descontento con la formación.
Asimismo, el portavoz ha explicado que ayer se reunió todo el Grupo Parlamentario VOX en la Asamblea Regional de Murcia para valorar la situación y se determinó —por mayoría absoluta de sus diputados— que proceda a la expulsión de José Ángel Antelo como miembro del grupo parlamentario VOX. “Se le pidió que dejara la portavocía y el acta, y la única respuesta que hemos obtenido ha sido la negativa”, ha dicho.
En este contexto, Martínez ha aclarado que “todo lo que está saliendo en prensa sobre la situación, por nadie deseada, de José Ángel Antelo en VOX no responde a la realidad”. “La formación y el grupo parlamentario llevan muchísimo tiempo intentando corregir determinadas situaciones de ineficiencia y mala gestión. Se le han dado muchas oportunidades y no ha querido aceptar ninguna”, ha añadido.
“Hasta aquí hemos llegado”, ha afirmado el portavoz, tras asegurar que “la prudencia y la humildad deben regir todo comportamiento humano o, como decimos en la huerta, los trapos se lavan en casa. “Ya no podemos aguantar más la situación ante unas manifestaciones que ha hecho José Ángel Antelo sobre una supuesta falsificación de la firma”, ha hecho hincapié, añadiendo : “Las manifestaciones relacionadas con el descontento con el partido, con nuestro presidente Santiago Abascal, no se corresponden con la realidad”.
Para Martínez, “aferrarse a la presidencia de VOX en la Región de Murcia, a la portavocía del grupo parlamentario y al acta de diputado y, al mismo tiempo, declarar descontento no tiene sentido” y se ha preguntado: “Si tan descontento está con VOX y con sus compañeros, ¿por qué no abandona su acta? Todos sabemos que si estamos aquí es gracias a VOX”.
Martínez Alpañez también ha detallado que “ante este hecho se presentó un escrito con el certificado del grupo parlamentario, pero intentando enmarañar la situación se presentaron otros escritos alternativos que obligaron a la Mesa de la Cámara a rehacer el escrito que solicitaba el cambio de portavocía”.
Por ello, el portavoz adjunto de VOX ha agregado: “Queremos dejar claro que, tras valorar todas las declaraciones y los hechos, la práctica unanimidad del grupo parlamentario considera procedente la expulsión de José Ángel Antelo. Ya le pedimos que dejara el acta, y de su mano depende si quiere mantenerse en un sitio donde no está a gusto o no se siente conforme”.
Por todo lo anterior, para VOX, “la responsabilidad y la coherencia deben prevalecer. Si se siente decepcionado y en desacuerdo, la decisión correcta es apartarse y dejar espacio a quienes sí cumplen con el proyecto de VOX y con los compromisos adquiridos con los ciudadanos de la Región”, ha concluido el portavoz adjunto.
Antelo niega su destitución y denuncia utilización no autorizada de su firma.
La crisis interna en VOX Murcia se ha agravado después de que José Ángel Antelo denunciara públicamente que se habría utilizado su firma sin su consentimiento en el escrito presentado ante la Asamblea Regional para comunicar su cese como portavoz del Grupo Parlamentario.
La Mesa de la Asamblea rechazó dicho documento al detectar defectos formales graves, entre ellos la ausencia de una firma electrónica válida y la falta de acreditación oficial del acuerdo del grupo parlamentario. Sin embargo, el elemento que añade mayor gravedad al episodio es la afirmación del propio Antelo, quien sostiene que no presentó ninguna renuncia ni autorizó el uso de su firma para formalizar su destitución.
Según ha manifestado, no solo no firmó el escrito, sino que tampoco dio permiso para que se empleara su certificado electrónico o cualquier tipo de rúbrica en su nombre. Esta denuncia abre un nuevo frente dentro de la formación y eleva la tensión política, al insinuar una posible utilización indebida de identidad en un trámite institucional.
El intento de formalizar su cese se produce en un contexto de fuerte enfrentamiento interno en la organización murciana, tras dimisiones en la estructura provincial y movimientos impulsados desde distintos sectores del partido para relevarle de sus responsabilidades orgánicas e institucionales.
Mientras no se presente un documento válido conforme a los requisitos reglamentarios, Antelo continúa formalmente en su cargo. La situación deja al grupo parlamentario en una posición de incertidumbre jurídica y política, con un conflicto que trasciende lo interno y ya tiene implicaciones institucionales.
La denuncia sobre el supuesto uso no autorizado de su firma convierte este episodio en uno de los más delicados vividos por la formación en la Región de Murcia en los últimos años.
Antelo sugiere un patrón en VOX: «El que destaca, acaba fuera»
José Ángel Antelo, ha defendido públicamente su decisión de no presentar la dimisión tras su relevo al frente del partido en la comunidad, calificando la situación de “absolutamente ridícula” dada la fortaleza orgánica y electoral de la formación en la región.
Antelo ha subrayado que Murcia es el territorio donde Vox cuenta con más afiliados por habitante y con una de las estructuras más consolidadas, además de mantener —según ha señalado— las mejores expectativas electorales del partido a nivel nacional.
“Entiendo el cese, pero no la dimisión”
El dirigente murciano ha explicado que puede comprender una decisión orgánica de cese, aunque no la comparta, pero ha insistido en que la dimisión es un acto personal que implica asumir una responsabilidad. “No puedo dimitir cuando no he hecho absolutamente nada malo”, ha afirmado.
Según ha relatado, se descartó el cese formal porque podría generar “revuelo” en la Región de Murcia y en el ámbito nacional. No obstante, Antelo ha mantenido que no podía aceptar una salida voluntaria que no se ajustara a la realidad. “Tengo que poder ir a casa y mirar a mis hijos a la cara”, ha señalado, recordando su trayectoria personal marcada por la disciplina y la coherencia.
Sorpresa tras hablar con Abascal
Antelo ha confirmado que habló con el presidente nacional de VOX, Santiago Abascal, diez días antes de conocerse la decisión y que en esa conversación no se le trasladó ningún indicio de relevo. Al contrario, según ha indicado, se le animó a continuar como candidato.
El dirigente ha reconocido una “decepción personal” por la falta de comunicación posterior, aunque ha insistido en que lo importante es el proyecto político y no las personas.
Descarta fichar por el PP
Preguntado por la posibilidad de incorporarse al Partido Popular, Antelo ha sido tajante: “Eso es imposible porque traicionaría los principios por los que me presenté”.
Ha reafirmado que continuará colaborando en aquellas medidas acordadas con el PP en la Región de Murcia, como la aprobación de presupuestos, el cierre de un centro de menas, rebajas fiscales en vivienda y la liberalización de suelo para incrementar la oferta de vivienda protegida.
Compromiso con Murcia y disciplina interna
Antelo ha asegurado que seguirá cumpliendo con la disciplina del partido y trabajando “por y para España desde la Región de Murcia”, reiterando que siempre cumple sus compromisos.
En sus declaraciones, también ha apuntado a la existencia de un posible “patrón” interno en el que dirigentes que destacan públicamente acaban siendo apartados, aunque ha evitado profundizar en esa reflexión.
Con esta intervención, José Ángel Antelo marca posición tras su relevo y deja claro que no se plantea abandonar la política ni cambiar de siglas, defendiendo su coherencia personal y su compromiso con el proyecto en la Región de Murcia.
Antelo después de Antelo: qué hace un dirigente cuando el partido lo suelta.
En política hay una escena que casi nunca se cuenta: el día después. No el día de la victoria ni el de la derrota electoral. El día después de que el partido te suelta la mano. Ese momento en el que todavía conservás el nombre, la trayectoria y los titulares recientes, pero ya no tenés estructura. Y en política, sin estructura, sos apenas un recuerdo reciente.
José Ángel Antelo atravesó esa frontera. Hasta hace poco era el hombre fuerte de Vox en la Región de Murcia, con ambición autonómica y proyecto en marcha. No era un dirigente en pausa: era un dirigente en expansión. Su horizonte era disputar el poder regional. Su capital era la construcción territorial.
Hasta que dejó de serlo.
Y cuando eso ocurre, lo que se pierde no es solo un cargo. Se pierde la arquitectura que hacía posible ese liderazgo.
El poder delegado
Muchos dirigentes creen que el poder que ejercen es propio. Que el equipo responde a su nombre. Que el capital político acumulado les pertenece.
Pero en los partidos verticales el poder es, ante todo, delegado.
- La marca es del partido.
- Las listas las arma el partido.
- El financiamiento lo canaliza el partido.
- La visibilidad la administra el partido.
Cuando la conducción decide que ya no sos imprescindible, esa delegación se retira. Y entonces aparece la intemperie.
En el mundo empresarial, que un directorio remueva a un gerente es parte de la lógica del sistema. Otros deciden por vos y punto. Es frío, pero coherente. La empresa no promete representación ni debate interno.
La política, en cambio, se supone que es otra cosa. Un dirigente no solo gestiona: construye militancia, discurso, identidad pública. Cuando lo desplazan, el golpe es más personal, más profundo. Porque no se trata solo de perder un puesto, sino de ver cómo se desarma la red que te sostenía.
La soledad después del poder
El día después es más silencioso de lo que parece.
El teléfono suena menos.
Las lealtades se reordenan.
Los apoyos se vuelven prudentes.
Se descubre algo incómodo: muchas relaciones eran orgánicas, no personales. No eran fidelidades al dirigente, sino a la estructura que lo respaldaba.
Sin estructura, ya no sos.
Las opciones están
Pero la política nunca es binaria. No es solo caída o continuidad. Antelo tiene caminos posibles. Todos difíciles. Ninguno imposible.
1️⃣ Retirarse
La primera opción es la más humana: irse a su casa, tomar distancia, enojarse con la política y cerrar una etapa. Muchos dirigentes, tras sentirse desplazados, optan por ese camino.
Es una salida legítima. Pero implica aceptar que el proyecto terminó.
2️⃣ Construir un partido autonómico
Otra alternativa es lanzar un partido propio para competir en las elecciones autonómicas de 2027.
Eso significa empezar de cero:
- Implantación territorial real.
- Financiamiento sostenido.
- Cuadros políticos propios.
- Marca reconocible.
Competir contra el Partido Popular y contra Vox en el mismo espacio ideológico es enfrentarse a estructuras consolidadas durante años. No es solo una disputa de ideas; es una batalla organizativa.
3️⃣ Empezar desde abajo: la vía municipal
Existe una opción más quirúrgica: crear un partido municipal y competir por la alcaldía de Murcia.
Es una escala menor, pero también más controlable. Reconstruir desde lo local puede permitirle recuperar identidad política sin la presión inmediata del tablero autonómico.
Sería empezar desde más abajo. Pero empezar.
4️⃣ Sumarse al proyecto Atenea
Y está la alternativa estratégica: acoplarse al proyecto Atenea, impulsado por el entorno de Iván Espinosa de los Monteros.
Hoy puede decir que no es una opción. Puede relativizarlo. Pero todo indica que ese espacio —con ese nombre o con otro— competirá en las próximas elecciones. Si eso ocurre, Antelo podría integrarse a una nueva estructura, evitando la soledad de la construcción individual.
No sería su partido. Pero sería un nuevo paraguas.
Elegir en la intemperie
Las opciones existen. La verdadera incógnita es cuál elegirá.
Reconstruir es mucho más difícil que administrar.
Esperar es más cómodo que arriesgar.
Retirarse es más sencillo que volver a empezar.
El caso Antelo es el ejemplo de lo que ocurre cuando un dirigente ata su identidad política a una estructura que no controla completamente. Mientras sos funcional al proyecto, sos central. Cuando dejás de serlo, quedás solo.
Y desde esa soledad hay que tomar decisiones.
Porque en política el poder puede ser efímero.
Pero la ambición —si todavía existe— siempre encuentra una vía para volver a intentarlo.
Espinosa de los Monteros alerta sobre el rumbo de Vox y habla de «empobrecimiento interno»
El presidente de Atenea, Iván Espinosa de los Monteros, ha defendido la necesidad de superar las etiquetas tradicionales de izquierda y derecha y centrarse en propuestas concretas que permitan a España aprovechar su potencial económico y social.
Durante una intervención pública, Espinosa de los Monteros aseguró que los conceptos ideológicos clásicos son cada vez más difíciles de distinguir, y advirtió sobre la confusión política que, en su opinión, afecta a gran parte del electorado. En este sentido, rechazó determinados posicionamientos atribuidos a algunas fuerzas europeas y subrayó la necesidad de definir con claridad qué proyecto quiere defender cada formación.
Un gobierno “sensato, prudente y reformista”
El exdiputado afirmó que muchos ciudadanos buscan salir del actual escenario político a través de un gobierno “sensato, prudente, reformista y ambicioso”, capaz de afrontar reformas estructurales en áreas clave como la educación, la sanidad o la justicia.
Según explicó, el debate político actual está demasiado centrado en la confrontación y la crítica constante, dejando en un segundo plano cuestiones estratégicas como la reducción del tamaño de la administración pública o las oportunidades económicas que, a su juicio, ofrece España en sectores como la tecnología, las infraestructuras y la creación de empleo.
Reindustrialización y plan hidrológico nacional
Espinosa de los Monteros defendió también la necesidad de impulsar un plan hidrológico nacional que permita conectar cuencas y garantizar el acceso al agua para el campo, así como potenciar la ganadería y la agricultura como motores de crecimiento.
Asimismo, insistió en la importancia de avanzar en la reindustrialización del país, señalando que España cuenta con un amplio potencial económico que no se está aprovechando por falta de debate y propuestas concretas.
“Mucha gente se siente huérfana”
Uno de los mensajes centrales fue el sentimiento de desorientación política de parte del electorado. Según el exdirigente, muchas personas le trasladan en la calle que se sienten “huérfanas” y no saben a quién votar.
En este contexto, pidió que los partidos no se limiten a criticar lo existente, sino que presenten alternativas “ilusionantes”, con equipos preparados y proyectos claros.
Críticas internas y necesidad de renovación en Vox
Espinosa de los Monteros también se refirió a la situación interna de Vox, señalando que un partido con aspiraciones de gobierno debe ser capaz de atraer y desarrollar talento, promover cuadros políticos y gestionar de forma transparente los cambios internos.
En su opinión, la falta de procesos claros y comprensibles para la militancia puede derivar en un proceso de “empobrecimiento interno” que termine pasando factura si no se corrige.
Por ello, consideró necesario que la formación celebre un congreso ideológico que permita debatir sobre el funcionamiento interno, la democracia interna y los posicionamientos estratégicos de cara a futuros procesos electorales.
Mirando hacia próximas elecciones
El exdiputado concluyó señalando que este proceso de reflexión sería clave para que el partido llegue a futuras elecciones generales con una estructura reforzada, cohesionada y preparada para gobernar.
Abascal lo deja claro: en Vox todos son prescindibles, menos él.
En política casi nada es ingenuo y menos aún cuando se trata del poder interno. La salida de José Ángel Antelo del primer plano de Vox no parece un simple ajuste orgánico ni una reacción a un episodio puntual. Se inscribe, más bien, en una lógica de anticipación: ordenar hoy el tablero para evitar disputas mañana.
El foco no estaría puesto en la coyuntura, sino en el post 2027. Porque ese es el verdadero punto de inflexión. Si Antelo lograra consolidarse en Murcia —incluso con una victoria propia— podría proyectarse como figura nacional con legitimidad territorial, recursos y autonomía política. En paralelo, si Santiago Abascal no consiguiera formar gobierno o terminara integrando un Ejecutivo encabezado por el Partido Popular, su liderazgo —hoy indiscutido— podría empezar a ser objeto de revisión interna.
Ahí reside el punto sensible. Un Vox fuerte en lo territorial y un Abascal sin la centralidad del poder ejecutivo abrirían inevitablemente preguntas sobre el rumbo y la conducción. Antelo, con perfil propio y sin dependencia estructural del aparato, podría convertirse en una referencia alternativa dentro del espacio.
En ese contexto, el movimiento actual no sería tanto una sanción como un blindaje. No apunta al presente inmediato, sino al control del partido en el escenario posterior a las elecciones de 2027. La prioridad sería garantizar que, ocurra lo que ocurra en las urnas —victoria insuficiente o gobierno subordinado—, no emerja una figura con capacidad real de disputar el liderazgo.
Así, la decisión se entiende menos como un conflicto interno y más como una jugada estratégica de consolidación. Al frente de esa arquitectura está Abascal, líder de Vox, decidido a que el debate sobre el poder en el partido no se abra después de 2027.
Antelo: ruido hoy, tranquilidad mañana
En el corto plazo, el “caso Antelo” genera ruido interno y mediático. Pero, visto desde otra óptica, podría representar tranquilidad futura para la dirección nacional.
Antelo reúne características poco habituales en la política profesional:
- Fue básquetbolista profesional antes de entrar en política.
- Tiene independencia económica.
- No depende estructuralmente del aparato del partido.
- Ha demostrado capacidad para marcar perfil propio y plantarse cuando lo considera necesario.
Ese perfil lo convierte en un dirigente con autonomía real. Y la autonomía, en estructuras fuertemente verticales, suele ser vista como un riesgo a medio plazo. Neutralizar hoy a una figura con potencial liderazgo alternativo puede interpretarse como una forma de evitar problemas mañana.
La verdadera dirección: 2027
Más allá del presente, el horizonte es claro: 2027.
Abascal ha liderado a Vox en varias citas electorales generales (2019 en dos ocasiones y 2023) sin lograr encabezar un Gobierno nacional. Si en 2027 el resultado volviera a dejar al partido fuera del Ejecutivo o en una posición subordinada, se abriría inevitablemente el debate sobre el liderazgo.
En cualquier partido, la acumulación de derrotas o de objetivos no alcanzados termina generando preguntas. En ese escenario, figuras con implantación territorial y discurso propio podrían emerger como alternativas. Antelo encajaba en ese perfil potencial.
Eliminar hoy esa posibilidad refuerza una idea: no habrá discusión interna sobre el liderazgo tras 2027. El mensaje implícito es claro: no existe plan B.
El factor PP y Feijóo
A esta ecuación se suma la relación con el Partido Popular y su líder, Alberto Núñez Feijóo.
Antelo ha sido especialmente duro con el PP y con Feijóo en particular. En un escenario de negociación para un gobierno de coalición tras 2027, su nombre podría resultar incómodo. No sería descabellado pensar en vetos cruzados o en condiciones implícitas para facilitar acuerdos.
En ese contexto, apartarlo también puede leerse como una señal hacia el exterior: eliminar perfiles conflictivos para no entorpecer futuros pactos.
Tapar frentes internos
El movimiento tiene además un efecto colateral: desplaza el foco de otros debates y tensiones internas, como el protagonizado por Javier Ortega Smith.
La centralidad del caso Antelo actúa como cortina de humo sobre otras fricciones. El mensaje organizativo parece inequívoco: cualquier liderazgo con voz propia puede ser desactivado.
Un mensaje hacia dentro: todos prescindibles, menos uno
La lectura más cruda del episodio es esta: en Vox todos son prescindibles, salvo Abascal.
Con este movimiento, el líder no solo resuelve un problema inmediato, sino que envía una señal estructural:
- No habrá corrientes internas.
- No habrá liderazgos alternativos.
- No habrá candidato distinto al actual líder.
- No habrá transición abierta tras 2027.
Abascal se blinda ante el futuro. Se garantiza que, pase lo que pase en el próximo ciclo electoral, el control del partido seguirá concentrado en su figura. La posibilidad de que alguien distinto gobierne Vox o sea su candidato queda, de facto, anulada.
¿Fortaleza o vulnerabilidad?
La operación puede interpretarse como una demostración de autoridad. Pero también revela una fragilidad latente: cuando un liderazgo necesita neutralizar cualquier sombra antes de que crezca, es porque reconoce que esa sombra podría existir.
En definitiva, lo de Antelo puede ser ruido hoy. Pero, estratégicamente, parece pensado para asegurar tranquilidad después de 2027. El interrogante es si esa concentración absoluta del liderazgo fortalecerá al partido o limitará su capacidad de adaptación en un escenario político que, como ha demostrado la última década, cambia con rapidez.
Antelo acusa a Vox de querer encubrir su cese con una versión fabricada.
El presidente de Vox en la Región de Murcia y vicepresidente del Gobierno autonómico, José Ángel Antelo, compareció ante los medios para denunciar públicamente su cese al frente del partido en la comunidad y rechazar la posibilidad de presentar una dimisión “por algo que no he hecho”.
Antelo explicó que la decisión le fue comunicada por la Secretaría General enviada desde Madrid y que, según sus palabras, se le planteó la opción de dimitir voluntariamente a cambio de ser designado candidato e incluso asumir una portavocía nacional en el área de Deportes. “En España, por desgracia, nadie dimite. El que dimite es porque ha hecho algo mal”, afirmó.
“Lealtad no es sumisión”
Durante su intervención, el dirigente murciano reivindicó su trayectoria dentro de Vox, desde su incorporación al proyecto de la mano de Javier Ortega Smith, hasta su etapa como presidente provincial, miembro del Comité Ejecutivo Nacional y actual vicepresidente del Ejecutivo regional.
Antelo defendió que su actuación siempre ha estado guiada por la “meritocracia, el esfuerzo y el sacrificio”, y subrayó que no confunde “lealtad con sumisión”. “La lealtad es de ida y vuelta; la sumisión es decir a todo que sí, aunque no se tenga razón”, declaró.
Según relató, tras rechazar la dimisión, recibió un mensaje en el que se le proponía que hiciera público que el relevo era iniciativa propia, con el compromiso de apoyo desde la dirección nacional. “No puedo copiar un texto sabiendo que es falso. Es importante predicar con el ejemplo”, sostuvo.
Sin explicaciones y con “sorpresa”
Antelo aseguró no haber recibido explicaciones directas por parte del presidente nacional del partido, Santiago Abascal, y calificó la situación de “extraña” y “difícil de explicar”.
Defendió además que la organización en Murcia atraviesa un momento de fortaleza orgánica y electoral. “Vox es el partido con más afiliados por habitante de España y con una implantación total en la región”, afirmó, apuntando a expectativas electorales al alza.
Continuidad en la Asamblea
Preguntado por su futuro político, Antelo confirmó que continuará en la Asamblea Regional y que, por el momento, no renuncia a su escaño ni a los compromisos adquiridos en el acuerdo presupuestario. “No sería de recibo dejar tirada a la gente que ha confiado en nosotros”, indicó.
Sobre la posibilidad de crear una nueva formación, evitó pronunciarse y aseguró que su prioridad es “trabajar por la Región de Murcia y por España”.
El dirigente murciano insistió en que su principal motivación es “poder llegar a casa y mirarse al espejo”, defendiendo que su dignidad “está intacta” y lamentando que la situación generada pueda dañar el proyecto político y generar desafección entre afiliados y votantes.







