Bermúdez de Castro acusa al Gobierno de blindar a sus socios minoritarios.
El diputado del Grupo Parlamentario Popular y vicepresidente segundo de la Mesa del Congreso, José Antonio Bermúdez de Castro, ha denunciado hoy que la reforma del Reglamento de la Cámara para facilitar la creación de nuevos grupos parlamentarios no responde a una necesidad institucional, sino a “presiones políticas” y al intento del Gobierno de “blindar la posición de sus socios minoritarios ante un previsible retroceso electoral”.
Durante su intervención en el Pleno del Congreso, Bermúdez de Castro ha defendido que las normas actuales para constituir grupo parlamentario “no son arbitrarias”, sino fruto del consenso y de un equilibrio entre “pluralismo, igualdad y funcionalidad”. Por ello, ha advertido de que rebajar los requisitos, como propone la mayoría gubernamental, “rompería ese equilibrio y generaría desigualdad entre diputados”.
El dirigente popular ha recordado que, con las reglas vigentes, “ninguna minoría está silenciada”. En este sentido, ha señalado que algunos grupos con apenas cinco o seis diputados “disfrutan por diputado de más tiempo de intervención, más recursos y más portavoces adjuntos que los que pertenecemos a los grupos mayoritarios”, una situación que ha calificado de “injusta y desproporcionada”.
Bermúdez de Castro ha acusado a ERC y Junts de haber cometido un “fraude reglamentario y electoral” al inicio de la legislatura para constituir grupo parlamentario, al atribuirse “de manera artificial” votos de otras formaciones con el aval de la Mesa. “Eso es falsear la voluntad popular”, ha asegurado.
El diputado del GPP ha explicado que el Partido Popular ha presentado una enmienda de totalidad que mantiene los requisitos actuales para formar grupo parlamentario: 15 diputados o 5 diputados, con al menos el 15% de los votos en cada provincia donde se concurre, o el 5% nacional. Además, ha aclarado que esos porcentajes deben basarse exclusivamente en los resultados oficiales publicados, evitando interpretaciones arbitrarias de la Mesa.
Bermúdez de Castro ha sostenido que la tramitación urgente de esta reforma demuestra que “la legislatura está agotada” y que el Ejecutivo “ha perdido su legitimidad parlamentaria”.
“Por muchos vetos que impongan, no podrán amordazar al pueblo español, que hablará en las urnas y apostará por el cambio político”, ha concluido.
