García Navarro acusa al Gobierno de imponer la baliza por negocio, no por seguridad.
La senadora del Partido Popular por Albacete, Miriam García Navarro, ha denunciado en el Pleno del Senado que la sustitución de los triángulos de señalización por la baliza V16 responde más a un interés político y económico que a una mejora real de la seguridad vial.
Durante la sesión de control al Gobierno, en una pregunta dirigida al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, García Navarro ha afirmado que “el único coche que debería haber llevado baliza es el Peugeot de Sánchez, para marcar el punto exacto en el que el PSOE se salió de la carretera y perdió el rumbo y la dignidad”.
La senadora popular ha calificado la baliza V16 como “el objeto que mejor define al sanchismo”: “Dicen que es por tu bien, te obligan a comprarlo y, si protestas, es que no entiendes el progreso”, ha ironizado.
García Navarro ha advertido de que “la baliza no es una necesidad, es un invento registrado y el sueño de cualquier lobby”, y ha alertado de que, “en un Gobierno de imputados, el progreso tiene una extraordinaria capacidad para acabar en un informe de la UCO”.
En este sentido, ha puesto el foco en las empresas beneficiadas por la homologación de la baliza y en los contratos millonarios derivados de su implantación obligatoria. Como ejemplo, ha citado el contrato adjudicado a Blu Castle Iberia SL, tramitado por la Jefatura de Asuntos Económicos de la Guardia Civil, para el suministro de 17.000 balizas V16, por un importe de 750.000 euros, pese a no haber presentado la oferta más ventajosa entre las 15 empresas concurrentes.
“Para que no faltara ningún clásico del sanchismo, en el asunto aparecen Correos y Leyre”, ha remarcado, denunciando que el Gobierno “mezcla seguridad con negocio y lo llama progreso, cuando lo único que avanza es el retroceso”.
“Un progreso que fía una emergencia a una pila olvidada”
La senadora del PP ha subrayado que la baliza V16 fía una emergencia vital a una pila que puede estar descargada y a una SIM que caduca, y ha añadido que “ese supuesto progreso ni siquiera ha llegado al resto de Europa”.
Asimismo, ha criticado que la baliza “no avisa a la grúa, no pide auxilio y no saca a nadie del peligro”, y que las prometidas ventajas de geolocalización apenas existen en el 9% de las carreteras y en navegadores que solo tienen el 35% de los vehículos, lo que, a su juicio, demuestra que “el progreso del PSOE exige coche nuevo”.
Por último, Miriam García Navarro ha censurado el continuo cambio de criterio del Gobierno, que “obliga a los conductores a no saber si deben llevar una baliza o una bola de cristal para adivinar el último bandazo sanchista”, y ha concluido: “La baliza no es seguridad vial; es la memoria del sanchismo: una luz intermitente que señala cada línea roja que cruzan”.
