El Partido Popular ha registrado una pregunta parlamentaria ante la Comisión Europea para exigir explicaciones por el colapso de la línea de alta velocidad Madrid-Málaga, que permanece fuera de servicio desde hace más de tres meses.
Los eurodiputados populares reclaman a Bruselas que determine si España está incumpliendo sus obligaciones en materia de mantenimiento, seguridad y continuidad operativa en una infraestructura cofinanciada con fondos europeos.
Desde el Partido Popular en el Parlamento Europeo se cuestiona que ADIF haya aplazado por tercera vez la reapertura de este corredor estratégico, integrado en la Red Transeuropea de Transportes (TEN-T) y financiado parcialmente por el Banco Europeo de Inversiones, que concedió un préstamo de 350 millones de euros en enero de 2025.
La línea permanece cerrada desde el 18 de enero de 2026 tras el accidente ferroviario de Adamuz, en el que fallecieron 46 personas, y un posterior desprendimiento de tierras en Álora (Málaga), lo que ha provocado un cierre prolongado sin precedentes recientes. Según las previsiones actuales, la circulación directa no se restablecerá antes de finales de abril, dejando a Málaga sin AVE en plena Semana Santa.
El eurodiputado Borja Giménez Larraz ha criticado duramente la situación, asegurando que “más de tres meses sin conexión directa en uno de los corredores más importantes de Europa no es mala suerte, es mala gestión”.
Asimismo, ha recordado que los fondos europeos estaban destinados precisamente a reforzar la seguridad y la resiliencia de la red ferroviaria, subrayando que “el dinero de Europa está, pero los resultados no”.
Impacto económico y social
El Partido Popular ha alertado de las graves consecuencias económicas del cierre. El sector hotelero de la provincia registra una caída del 26% en las reservas hasta finales de abril, mientras que las pérdidas directas e indirectas podrían alcanzar los 2.000 millones de euros, con unos 6.000 empleos estacionales en riesgo.
La situación resulta especialmente crítica en Semana Santa, un periodo clave para el turismo, en el que el 60% de los visitantes son nacionales y dependen de la conexión ferroviaria con Madrid.
Actualmente, los viajeros se ven obligados a realizar transbordos por carretera entre Málaga y Antequera-Santa Ana, lo que eleva el tiempo de viaje por encima de las cuatro horas y media y ha generado numerosas quejas entre los usuarios.
Exigencia de responsabilidades
La iniciativa parlamentaria solicita a la Comisión Europea que aclare si el cierre prolongado vulnera la normativa europea en materia de transporte ferroviario, seguridad y derechos de los pasajeros, así como qué medidas se adoptarán para proteger a los afectados.
Borja Giménez Larraz ha emplazado al Gobierno a rendir cuentas, denunciando que “lo que tenemos es un AVE roto, una provincia aislada y miles de pasajeros abandonados”.
El Partido Popular defiende la necesidad de garantizar infraestructuras seguras, eficientes y plenamente operativas, especialmente cuando han sido financiadas con recursos europeos, y reclama una gestión responsable al servicio de los ciudadanos.


