El diputado del Partido Popular en la Comunidad de Madrid, Andrés Navarro, ha advertido del deterioro evidente de la red ferroviaria española, especialmente en los servicios de Alta Velocidad, y ha señalado la responsabilidad directa del Gobierno de España por años de abandono, recortes en inversión y eliminación de mecanismos de prevención.
Navarro ha señalado que los usuarios del AVE y de la alta velocidad “perciben a diario las consecuencias de esta decadencia”, con vibraciones, golpes y un deterioro progresivo de las infraestructuras, una situación que genera preocupación tanto por la calidad del servicio como por la seguridad. El diputado popular ha subrayado que, aunque corresponde a los técnicos y a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado determinar las causas concretas de los últimos incidentes, los indicios apuntan claramente a una falta de mantenimiento y de inversión sostenida.
En este sentido, Andrés Navarro ha puesto el foco en tres hechos especialmente graves. En primer lugar, la limitación de velocidad en el corredor Madrid–Barcelona, donde el 25% del trazado ha visto reducida la velocidad hasta alrededor de 60 km/h, una medida que evidencia el deterioro de la infraestructura. En segundo lugar, ha denunciado que en ese mismo tramo se invierte hoy tres veces menos que hace una década, a pesar de que el número de viajeros se ha duplicado, lo que refleja una gestión claramente irresponsable.
Por último, el diputado del PP ha recordado que el pasado mes de julio el Gobierno suprimió la unidad de emergencia encargada de la prevención de las infraestructuras ferroviarias, una decisión que, a juicio del Partido Popular, debilita la capacidad de anticipación y respuesta ante problemas graves en la red ferroviaria.
Desde el Partido Popular, Andrés Navarro ha exigido al Ejecutivo que recupere la inversión, refuerce los sistemas de prevención y garantice la seguridad y fiabilidad del transporte ferroviario, especialmente en corredores estratégicos como el Madrid–Barcelona. “No se puede gestionar una red con más viajeros que nunca y menos inversión que hace diez años. La dejadez del Gobierno está pasando factura”, ha concluido.


