VOX Ceuta ha cargado contra el Gobierno de Juan Vivas por haber esperado más de 50 días para intervenir contra los puestos de venta ambulante instalados en la playa de El Trampolín tras la crisis fronteriza de los días 30 y 31 de julio, que la formación califica de “invasión”.
El partido reconoce la actuación de la Unidad de Intervención Rápida de la Policía Local, pero cuestiona por qué el Ejecutivo autonómico no aplicó antes sus propias competencias sobre venta ambulante y uso del espacio público.
“La actuación en el Trampolín llega tarde”, sostiene VOX, que acusa políticamente al Gobierno de Vivas de haber permitido que el problema se extendiera durante semanas.
La Ciudad decidió actuar el 22 de septiembre
El Gobierno ceutí anunció este martes, 22 de septiembre, que la Policía Local comenzaría a hacer cumplir las ordenanzas municipales en la playa del Trampolín, especialmente las relativas a venta ambulante y ruidos.
El portavoz del Ejecutivo, Alejandro Ramírez, explicó además que la Ciudad solicitaría el apoyo de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado ante la dificultad del operativo y la posibilidad de que se produjeran incidentes.
Horas después, efectivos de la UIR acudieron a la zona para retirar los puestos. La intervención registró momentos de tensión y lanzamiento de objetos contra los agentes, según la información publicada por medios locales.
VOX centra precisamente su crítica en el momento elegido para comenzar esas actuaciones.
La crisis fronteriza comenzó los días 30 y 31 de julio y la intervención contra los puestos tuvo lugar el 22 de septiembre, más de 50 días después.
“Cuando esta imagen ha dado la vuelta al mundo y tras más de 50 días de desesperación para los vecinos, resulta que la Ciudad Autónoma decide ejercer sus competencias”, reprocha la formación.
Los puestos reaparecieron pocas horas después
Los acontecimientos posteriores reforzaron otra de las advertencias realizadas por VOX.
La formación había señalado que, mientras continuara el asentamiento en la playa, existía el riesgo de que los puestos volvieran a instalarse después de cada intervención policial.
Eso ocurrió durante las horas siguientes.
Tras la actuación del martes, los puestos reaparecieron y el miércoles la UIR tuvo que regresar al Trampolín, esta vez acompañada por efectivos de la UIP de la Policía Nacional. Los agentes retiraron nuevamente los elementos utilizados para la venta ambulante, pero algunos puestos comenzaron a reinstalarse una vez abandonada la zona.
La Ciudad Autónoma aseguró entonces que las intervenciones continuarían “en tanto que se sigan detectando incumplimientos”.
VOX había advertido horas antes: “Si no se desaloja la playa, el problema reaparecerá en cuestión de horas”.
VOX respalda a la UIR y dirige las críticas al Gobierno
La formación separa expresamente su crítica política de la actuación de los agentes.
VOX destaca la “gran profesionalidad” de la UIR y sostiene que la Policía Local ha tenido que afrontar el problema cuando la situación ya se encontraba muy extendida. También afirma que los agentes carecían de determinados medios antidisturbios que, a juicio del partido, serían necesarios para afrontar este tipo de actuaciones con mayor protección. Esta última afirmación procede del comunicado de VOX.
CSIF también respaldó públicamente la intervención y reclamó más coordinación, efectivos suficientes y apoyo operativo para evitar la reinstalación de los puestos. El sindicato señaló que la primera actuación fue desarrollada por la UIR y Seguridad Ciudadana sin apoyo directo de Policía Nacional o Guardia Civil.
De la venta ambulante a las viviendas y establecimientos
VOX recuerda que a principios de septiembre ya había solicitado información al Gobierno de la Ciudad para conocer cuántas actas se habían levantado por incumplimientos de la ordenanza reguladora de la venta fuera de establecimiento comercial.
La formación reclama ahora que la intervención policial no sea puntual.
También pide actuaciones en otras materias que considera competencia de la Ciudad: inspecciones en establecimientos hosteleros, control de viviendas protegidas, refuerzo de la vigilancia mediante seguridad privada y mayor presencia de guardas rurales en los montes.
El Ejecutivo ceutí ha confirmado que ya tramita sanciones por infracciones de ordenanzas locales y ha anunciado controles adicionales sobre venta ambulante, ruidos y determinados usos de viviendas.
VOX cuestiona por qué no se actuó antes
El principal reproche de VOX no es, por tanto, contra la operación policial, sino contra el tiempo transcurrido hasta que el Gobierno de Juan Vivas decidió intensificar la aplicación de las ordenanzas en El Trampolín.
La formación llega a atribuir ese retraso a un posible “cálculo de interés político”, una acusación que corresponde exclusivamente a VOX y que no está acreditada de forma independiente.
La incógnita que el partido plantea al Ejecutivo local es por qué unas competencias que comenzaron a ejercerse de manera intensiva el 22 de septiembre no se utilizaron antes, cuando ya existían puestos ambulantes y un asentamiento en la zona.
La situación continúa abierta: después de dos intervenciones policiales en pocas horas, los puestos volvieron a aparecer, mientras la Ciudad asegura que mantendrá las actuaciones ante nuevos incumplimientos.


