Martínez-Almeida: «García Ortiz actuó como se actúa en este Gobierno: rompiendo reglas y persiguiendo adversarios».
El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha valorado hoy la sentencia del Tribunal Supremo contra el exfiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, señalando que el fallo judicial “acredita que es un delincuente y que ha sido condenado con pruebas suficientes”.
Almeida subrayó que la resolución desmonta por completo el relato del Gobierno:
“Todo ese montaje que pretendía presentarse como un intento de desmentir un bulo no es cierto. Para desmentir un bulo no es necesario cometer un delito. Y eso mismo lo dice la sentencia.”
El alcalde afirmó que los hechos quedan ya “claros y meridianos”, y vinculó la actuación del exfiscal general a una operación política:
“Álvaro García Ortiz formó parte de una operación promovida desde la Presidencia del Gobierno contra Isabel Díaz Ayuso.”
En este sentido, Almeida recordó los contactos, comunicaciones y correos que la sentencia detalla, como los mantenidos por Pilar Sánchez Acera y su traslado al secretario general del PSOE-M, Juan Lobato, como parte del engranaje político-judicial denunciado por el Partido Popular.
El alcalde insistió en que la condena no alcanza a todos los responsables:
“Se le castiga como el delincuente que es, pero no se castiga a quienes estuvieron detrás. Y, en mi opinión, hay un responsable principal: Pedro Sánchez.”
Almeida defendió que la actuación de García Ortiz no fue una excepción, sino la expresión de un modo de entender la política impulsado desde Moncloa:
“Álvaro García Ortiz no ha actuado de forma distinta a como Pedro Sánchez entiende que se debe actuar. Esta sentencia no es solamente una condena al exfiscal general del Estado, sino a una forma de ejercer el poder.”
El Partido Popular reitera su compromiso con la defensa del Estado de Derecho, la separación de poderes y el respeto máximo a la independencia judicial, pilares esenciales para garantizar la calidad democrática de España.
Alicia García exige a Montero que descarte indultos y puertas giratorias en el PSOE.
La portavoz del PP en el Senado, Alicia García, pregunta a la vicepresidenta primera del Gobierno, María Jesús Montero, si van a indultar a García Ortiz, como han hecho con los presidentes andaluces
condenados por los EREs, y si se compromete a que no habrá puertas giratorias ni en instituciones ni en el PSOE.
Espeta a la vicepresidenta Montero que “García Ortiz no era el Fiscal General, era su Fiscal”, y recuerda que “cuando lo imputaron lo protegieron; cuando lo procesaron, lo defendieron; y cuando lo
condenan hablan de golpe judicial, agradecen los servicios a un delincuente y señalan a jueces del Supremo”.
“En una democracia el Gobierno acata las sentencias, si las ataca corrompe el sistema”, asevera.
“En los regímenes autoritarios el poder protege solo a los suyos; en la democracia nadie está por encima de la ley, ni tan siquiera el entorno del presidente, ni siquiera Pedro Sánchez”
Subraya que “Sánchez se rodea de delincuentes y se siente orgulloso de ellos”. En este sentido, recuerda que “dijo que Cerdán era un gran socialista, que Ábalos era sólido y que le echaba de menos, y que
García Ortiz era un gran servidor público”.
Señala que “Cerdán llevó a Sánchez a negociar la moción de censura en un caserío con el terrorista Otegi. Allí selló un pacto encapuchado, que es político pero también económico, con los decentes, los anecdóticos y desconocidos Cerdán, Koldo y Antxón Alonso”.
“Hoy dicen que Cerdán no tiene nada que ver con el PSOE. También lo dijeron del acosador sexual Salazar y resulta que ha sido rehabilitado y recolocado por Sánchez. Y tampoco le consta que la prostitución,
incluso de menores, financiase sus primarias”, asevera García, quien sentencia que “hay un responsable político de todo esto: Pedro Sánchez”.
Remarca que la vicepresidenta Montero “nunca se entera de nada”. “Ni como jefa de Cerdán ni de Ábalos ni como ministra de Hacienda”.
“Usted pasará a la historia como la peor ministra de Hacienda de la democracia por ser el nexo encubridor de las tramas de corrupción que rodean a Pedro Sánchez, por incumplir la Constitución al no presentar presupuestos, por asfixiar a impuestos a los españoles, por escaparse del Senado y por engañar a sus paisanos andaluces”, asevera.
Afirma que la vicepresidenta Montero “no puso la mano en el fuego por el Fiscal General porque ya las tenía quemada de antes con su presidente de la SEPI, su jefe de gabinete y con su amigo Santos Cerdán”.
Tellado: «Si el pacto con Bildu fue la llave de la legislatura, la corrupción fue el motor».
El secretario general del Partido Popular considera que “la adjudicación más grave y escandalosa” de todas cuantas hizo Sánchez a Cerdán fue acordar con el terrorista Otegi “el futuro del país que él mismo intentó destruir”, en relación al ‘pacto del caserío’ que alumbró la legislatura
“Para alguien dispuesto a intercambiar poder con un secuestrador y unir su destino a él, robar dinero público se acaba convirtiendo en un juego de niños”, afirma. “Quien blanquea a Bildu y lo mete en La Moncloa para seguir durmiendo en ella… ¿Qué respeto puede tener por los españoles?”, se pregunta
Lamenta que “España ha tenido hasta ayer a un delincuente al frente de la institución encargada de perseguir los delitos”, algo en consonancia con el “mundo al revés” que pretende el presidente del Gobierno. “La inhabilitación a Álvaro García Ortiz es la inhabilitación al Gobierno que lo nombró”, apostilla
Celebra que “el sanchismo esté siendo desarticulado por los jueces y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado” y confía en que “el Gobierno del 2% caerá porque es un Gobierno 100% corrupto y 100% dañino para España”
“Sánchez debe ahorrar a España la vergüenza final de resistirse a acatar las sentencias de los tribunales y seguir chocando contra el muro de la ley”, expone, en relación a una presidencia que debe acabar cuanto antes para “que se abra una etapa de limpieza y regeneración política y moral donde queden atrás los Koldos, las Paquis y los Ábalos”
Empieza su presentación a Alberto Nadal, vicesecretario económico del Partido Popular y el particular “Mbappé” de Feijóo el pasado verano, en el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, con unas palabras de aliento a las víctimas de violencia de género y recordando que acabar con la lacra de la violencia machista debe ser un “objetivo de Estado y de país”
“La manera de acabar con ella es formando un Gobierno que de verdad las proteja, que respete a las mujeres y que trabaje por la igualdad real”, expone, en detrimento de un Ejecutivo que compra pulseras defectuosas para la vigilancia de los maltratadores y que coloca a prostitutas en empresas públicas


