Javier Diego: «El Gobierno ha abandonado a Melilla y a sus médicos»
El Grupo Parlamentario VOX en Melilla expresa su firme apoyo al sindicato Solidaridad en la denuncia del abandono que sufren los médicos y la Sanidad pública en nuestra ciudad. La situación actual revela un grave deterioro de la calidad asistencial, que afecta directamente a los profesionales de la salud y a los pacientes.
Abandono y falta de transparencia.
El secretario general del sindicato Solidaridad, Jordi de la Fuente, ha señalado que la reciente propuesta de la ministra de Sanidad, Mónica García, es un «parche» que no aborda las verdaderas problemáticas que enfrentan los médicos. Desde VOX Melilla, coincidimos en que esta situación es inaceptable. Los trabajadores de la salud merecen ser escuchados y tener condiciones laborales dignas.
La saturación de los servicios públicos, un problema que hemos denunciado repetidamente, se ve agravada por la falta de políticas efectivas y la llegada masiva de inmigración descontrolada. Esta realidad no solo afecta a los médicos, sino que también repercute en la calidad de atención que reciben los pacientes.
Situación crítica en Ceuta y Melilla.
VOX ha registrado iniciativas en el Parlamento para abordar las deficiencias en la gestión sanitaria en Ceuta y Melilla. Las irregularidades en los servicios de salud, como los cribados de cáncer y el desabastecimiento de medicamentos esenciales, son un claro indicativo del abandono del Gobierno hacia nuestras ciudades. Exigimos transparencia y rendición de cuentas.
Unidos por la calidad asistencial.
El secretario de VOX Melilla y coordinador parlamentario, Javier Diego, manifiesta que, “desde VOX Melilla reiteramos nuestro compromiso con los profesionales de la salud y apoyamos las huelgas previstas. Es fundamental que las autoridades tomen medidas inmediatas para garantizar una asistencia sanitaria de calidad. Nuestros médicos y pacientes no pueden esperar más”.
La salud de los ciudadanos de Melilla debe ser una prioridad para el Gobierno. Hacemos un llamado a la acción y a la responsabilidad, para que no se repita la historia de abandono que hemos vivido hasta ahora. “La defensa de la Sanidad pública es una lucha de todos, y desde VOX Melilla, estamos del lado de los trabajadores y de una Sanidad de calidad”, concluye Javier Diego.
Javier Diego: «La seguridad no puede gestionarse como un negocio low cost»
VOX Melilla ha mantenido una reunión con representantes del sector de la Seguridad Privada en la Ciudad Autónoma, en la que se ha puesto de manifiesto una situación límite, insostenible y profundamente injusta que afecta a cientos de trabajadores que desempeñan funciones esenciales en hospitales, centros de menores, infraestructuras críticas, eventos públicos y edificios oficiales.
El secretario de VOX Melilla y coordinador del Grupo Parlamentario, Javier Diego, ha denunciado que los vigilantes de seguridad privada han sufrido una pérdida de más del 35% de su poder adquisitivo real en los últimos seis años, muy por encima de la media nacional, como consecuencia de convenios insuficientes, jornadas abusivas y una absoluta falta de control por parte de las administraciones.
“Estamos hablando de profesionales que trabajan de noche, en festivos, solos, durante turnos de hasta 12 horas, por salarios indignos y con pluses de peligrosidad ridículos, mientras se les exige actuar como primeros intervinientes en situaciones críticas”, ha señalado Javier Diego.
“No puede ser que servicios críticos se cubran con personal sin formación, mientras los vigilantes titulados son explotados, rotados sin descanso y amenazados con el paro si no aceptan condiciones ilegales”, ha afirmado Javier Diego.
Durante el encuentro se denunció que solo el 15% de los vigilantes a nivel nacional ha superado los exámenes de la Policía Nacional, permitiéndose que academias privadas expidan habilitaciones profesionales previo pago, sin los filtros físicos ni formativos exigibles. Una práctica que, según VOX, pone en riesgo la seguridad de trabajadores y ciudadanos.
Además, VOX Melilla alerta del uso fraudulento de figuras inexistentes como los “auxiliares de servicio” para sustituir vigilantes cualificados en contratos públicos, abaratando costes a costa de la seguridad real en hospitales, centros de menores o eventos multitudinarios.
La formación también fue uno de los puntos clave: los vigilantes denunciaron la falta de medios básicos, como desfibriladores en edificios públicos, la imposibilidad de defenderse legalmente ante agresiones, y la inseguridad jurídica constante en el ejercicio de sus funciones.
VOX Melilla considera que la Ley 5/2014 de Seguridad Privada está obsoleta, mal aplicada y llena de lagunas, y exige: Una reforma integral de la ley y sus reglamentos.
Controles reales por la Policía Nacional. Inspecciones efectivas a empresas adjudicatarias de contratos públicos. El reconocimiento de la peligrosidad real del sector, con salarios y descansos dignos. La eliminación del fraude en cotizaciones, subrogaciones y bonificaciones públicas.
“La seguridad no puede gestionarse como un negocio low cost. O se protege al profesional y se cumple la ley, o se está jugando con la seguridad de todos”, ha concluido Javier Diego.
VOX Melilla anuncia que llevará esta problemática a las instituciones para exigir responsabilidades políticas y administrativas y defender a un sector olvidado, explotado y absolutamente esencial para el funcionamiento de la ciudad.
Javier Diego: «Normalizar la quema es claudicar ante el vandalismo»
Desde hace años, Melilla vive un escenario insostenible de incendios provocados y actos vandálicos que afectan a vehículos particulares, contenedores, papeleras e incluso zonas naturales como el cauce Río de Oro y La Cañada. Una tendencia que que no solo genera pérdidas materiales, sino que socava la seguridad y la tranquilidad de nuestras familias, vecinos y comerciantes.
Los datos son alarmantes: En 2023, más de 100 vehículos han ardido en las calles de Melilla, y casi todos bajo la sospecha de ser intencionados, según fuentes del Servicio de Extinción de Incendios de la Ciudad Autónoma. La frecuencia de estos sucesos llevó a las autoridades locales a mapear las zonas donde se producen estos incendios, una señal clara de que el fenómeno se repite de manera sistemática.
En barrios como Virgen de la Victoria, cuatro vehículos han sido calcinados en apenas un mes, con evidencias que apuntan a la colocación de material inflamable con clara intencionalidad.
La Policía Nacional y la Policía Local han tenido que desarticular una banda organizada que se dedicaba a incendiar coches en distintos puntos de la ciudad, tras la identificación y detención de sus miembros.
“Esta sucesión de hechos no se trata de incidentes aislados, ni puede ser etiquetada con eufemismos que minimicen su alcance”, apostilla Javier Diego.
Es evidente que existe una problemática estructural de seguridad ciudadana en Melilla, con patrones de actuación repetitivos, con autores que aprovechan la aparente impunidad de nuestros barrios para atentar contra el patrimonio público y privado.
Desde VOX Melilla preguntamos con total claridad:
¿Tenemos pirómanos sueltos en la ciudad?
¿Son estos actos obra de bandas organizadas o meros actos de incivismo?
¿O estamos ante una combinación de ambos, agravada por la falta de respuesta eficaz y contundente de quienes tienen la obligación de garantizar la seguridad?
Exigimos:
Más presencia policial efectiva y visible en los barrios más afectados. Instalación urgente de sistemas de videovigilancia en puntos críticos. Mayores recursos y coordinación operativa entre Policía Nacional, Policía Local y Bomberos.
Sanciones ejemplares a los responsables, sea cual sea su motivación o perfil.
Transparencia en las investigaciones y comunicación directa con los vecinos.
Melilla no puede normalizar la quema de vehículos, la destrucción de mobiliario urbano o el miedo vecinal como si fueran parte de la cotidianidad. El incivismo y la delincuencia deben ser combatidos con firmeza, sin ambigüedades.
La ciudadanía exige respuestas y VOX Melilla exige soluciones concretas ya, concluye Javier Diego.
Javier Diego: «La sumisión a Marruecos no es diplomacia, es traición».
Mientras en las reuniones con Marruecos el Gobierno habla de «normalización», la realidad es que Melilla sigue sin un régimen de viajeros operativo, con una aduana comercial convertida en un simple gesto simbólico y con una frontera que se abre y se cierra según conviene al reino alauí. Melilla continúa bloqueada y despreciada, y el Ejecutivo mira hacia otro lado.
Tal y como denuncia Javier Diego, secretario y coordinador del Grupo Parlamentario VOX Melilla:
“Melilla no es una concesión diplomática. Melilla no es la alfombra donde Sánchez limpia sus promesas. Melilla es España, y si el Gobierno la abandona, nosotros la defenderemos.”
Las últimas reuniones —anunciadas como avances históricos— no han dejado más que acuerdos vacíos, fotos de propaganda y una ciudad que sigue tratada como territorio negociable.
El Gobierno no exige respeto a Marruecos, no defiende los intereses de Melilla y no garantiza los derechos de los melillenses.
Y frente a esa sumisión, VOX se mantiene firme:
•No permitiremos que Melilla sea silenciada
•No aceptaremos más cesiones ni bloqueos.
•No vamos a tolerar que nuestra frontera dependa del capricho de un país extranjero mientras España calla.
Porque Melilla no se rinde.
Melilla no se vende.
Melilla no se negocia.
Mientras el Gobierno agacha la cabeza, VOX estará de pie defendiendo a nuestra ciudad con claridad, con firmeza y sin complejos.
La noticia de que España y Marruecos “dan por zanjada” la apertura de la aduana de Melilla sería grotesca… si no fuera trágica.
Porque mientras en Madrid reparten sonrisas, aquí seguimos con una aduana fantasma, un comercio muerto y un Gobierno central que celebra como logro lo que no ha sido capaz ni de empezar.
Tal como subraya Javier Diego, secretario y coordinador parlamentario de VOX Melilla:
“Lo que Sánchez llama diplomacia, yo lo llamo tomadura de pelo. Y lo que Marruecos llama cooperación, yo lo llamo obediencia de España.”
Javier Diego: «Es hora de responder con hechos a las familias que más lo necesitan».
Javier Diego secretario y coordinador del Grupo Parlamentario VOX Melilla, ha expresado públicamente su apoyo absoluto y sin reservas a la Plataforma NEES y a su propuesta de creación de un Centro de Día público, gratuito y de gestión directa para niños, jóvenes y adultos con gran dependencia, así como para personas con NEE, NEAE y movilidad reducida.
El exhaustivo dossier presentado por la plataforma —impulsado con un compromiso ejemplar por unos de sus coordinadores Joan Casares y Maribel Cristóbal— demuestra un trabajo serio, riguroso y profundamente humano.
Ellos, junto a varias familias melillenses, han logrado transformar su dolor y sus carencias en una propuesta sólida y técnicamente impecable.
Un proyecto necesario, viable y urgente
- Al cumplir 21 años, muchos jóvenes melillenses con grandes dependencias quedan abandonados por el sistema.
- Sus familias soportan solas una carga descomunal que debería recaer en los servicios públicos.
- Melilla carece de un centro especializado, de continuidad educativa, de atención sociosanitaria y de un recurso digno para grandes dependientes.
El Centro de Día de 120 plazas, tal como plantean Joan Casares, Maribel Cristóbal y la plataforma, es un proyecto realista, necesario y perfectamente estructurado.
No es un gasto: es una inversión en dignidad, humanidad y responsabilidad institucional.
Desde VOX Melilla reclamamos a la Ciudad Autónoma:
- La aprobación inmediata del proyecto presentado por la Plataforma NEES.
- La implantación del modelo de gestión pública directa, única garantía de transparencia y calidad.
- La gratuidad total del servicio, sin cuotas ni copagos para las familias.
- La firma de un convenio con el Ministerio de Educación que asegure continuidad educativa más allá de los 21 años.
- La incorporación prioritaria de menores con patologías severas que requieren atención sociosanitaria intensiva.
Lo que piden no es un privilegio, sino un derecho básico: que sus hijos e hijas puedan vivir con dignidad, cuidados y oportunidades.
VOX Melilla respaldará e impulsará cada paso necesario en la Asamblea para que este Centro de Día deje de ser una propuesta y se convierta en un compromiso real.
Melilla no puede seguir mirando hacia otro lado.
Es el momento de actuar. Es el momento de ser justos. Es el momento de responder a las familias que más lo necesitan.
Javier Diego: «La frontera la controla Rabat, no el Gobierno de España».
A las puertas de una nueva Reunión de Alto Nivel entre España y Marruecos, Vox Melilla, a través de su secretario y coordinador del Grupo Parlamentario, Javier Diego, denuncia sin rodeos lo que todo melillense ya sabe: la RAN es un paripé, un escaparate político inútil donde el Gobierno acude a hacerse fotos mientras Rabat continúa pisoteando a Melilla con total impunidad.
Tal y como señala Javier Diego, los empresarios de Melilla lo han dicho alto y claro: no hay aduana, no hay comercio, no hay avances… solo mentiras. Marruecos sigue riéndose de España mientras impone un bloqueo económico encubierto y mantiene a nuestra ciudad en una situación humillante y asfixiante. No es desconfianza, es la constatación de un engaño prolongado.
La frontera sigue funcionando al ritmo que decide Rabat, el régimen de viajeros es un coladero diseñado para estrangular nuestro tejido económico, y la supuesta “reapertura comercial” es la mayor obra de teatro reciente: ni un solo movimiento real, ni un solo beneficio para Melilla, ni un solo gesto de buena voluntad.
Mientras tanto, el Gobierno de España continúa hincando la rodilla, tratando a Melilla como moneda de cambio para contentar a un país que no oculta sus ambiciones territoriales ni su desprecio permanente hacia nuestras instituciones y nuestra gente.
Javier Diego, lo afirma sin miedo:
Marruecos no es un socio: es un adversario estratégico.
Cada concesión española es un paso hacia la debilidad.
La RAN solo sirve para blanquear un fracaso diplomático descomunal.
Hasta que España no recupere la dignidad en su política exterior y trate a Melilla como parte innegociable de la Nación —y no como un peón en el tablero de otros—, ninguna reunión, ninguna foto y ninguna promesa valdrá absolutamente nada.
Melilla no se negocia. Melilla no se arrodilla. Y Vox no permitirá que nuestra ciudad siga siendo rehén del chantaje permanente de un régimen que desprecia a España.
Javier Diego: «Ceuta y Melilla no son piezas diplomáticas».
El secretario y portavoz parlamentario de Vox Melilla, Javier Diego, ha valorado las recientes maniobras militares realizadas en Ceuta y Melilla, destacando que “no son simples ejercicios, sino una demostración inequívoca de la soberanía española frente a quienes pretenden cuestionarla”.
Javier Diego ha subrayado que estas actuaciones de las Fuerzas Armadas representan “la firme respuesta de una nación que se toma en serio su integridad territorial y que no acepta presiones externas ni discursos revisionistas procedentes de Marruecos”. Según ha explicado, el refuerzo de unidades en las dos ciudades autónomas “proyecta seguridad, calma y determinación ante cualquier intento de generar inestabilidad”.
El portavoz ha señalado que mientras en el país vecino resurgen movimientos que alimentan reclamaciones territoriales infundadas, España actúa “con responsabilidad y fortaleza, reforzando su presencia, vigilancia y capacidad de disuasión”. Para Ferrero, Ceuta y Melilla “no son ni objeto de negociación ni piezas diplomáticas: son España, y así lo seguirán siendo”.
Javier Diego ha insistido en tres principios irrenunciables para Vox Melilla:
- La integridad territorial española no se discute.
- Ceuta y Melilla merecen la máxima protección del Estado.
- La soberanía nacional es un compromiso histórico y moral.
El portavoz ha recordado que las maniobras desarrolladas estos días demuestran que “España está presente, preparada y firmemente decidida a defender lo que es suyo”. Para Diego, el mensaje a Marruecos debe ser “sereno pero contundente: nuestra soberanía no está en venta ni sometida a interpretaciones interesadas”.
“España no se amedrenta; España se planta. Ceuta y Melilla son España y lo seguirán siendo, con todas las garantías de nuestra Nación”, ha afirmado Javier Diego.
Javier Diego: «No aprobamos cuentas con prisas ni trampas».
VOX denuncia la forma caótica, opaca y profundamente irrespetuosa con la que el presidente Juan José Imbroda ha gestionado la presentación de los Presupuestos Generales de la Ciudad para 2026. Tras un mes repitiendo públicamente —desde el pasado 3 de noviembre— que las cuentas “rondarían los 400 millones” de euros, el Gobierno local entrega finalmente el documento a los grupos políticos en un pendrive, a última hora del viernes 28 de noviembre, y exige comenzar su debate este mismo lunes 1 de diciembre en una Comisión de Hacienda convocada con carácter de urgencia.
El coordinador parlamentario de VOX Melilla, Javier Diego, denuncia que “esto no es una manera seria de trabajar. No es una forma responsable de gestionar el dinero de los melillenses. Y desde luego, no es una forma democrática de permitir el análisis político y técnico de unas cuentas que superan los 421 millones de euros”.
Diego subraya que el Gobierno local ha tenido meses para preparar los presupuestos, pero decide entregarlos a la oposición en el último minuto, dificultando cualquier evaluación rigurosa y reduciendo la labor parlamentaria a un mero trámite. “Quieren que aprobemos a ciegas lo que ellos han tardado meses en elaborar. Pretenden que en un fin de semana se estudie un documento de cientos de páginas que afecta a toda la ciudad. Es una falta de respeto institucional y un desprecio a la democracia”, señala.
Asimismo, denuncia el baile de cifras que ha acompañado la comunicación pública del presidente. “Lo que iban a ser 400 millones ya son más de 421. Melilla merece claridad, no improvisación”, afirma.
Javier Diego recuerda que la transparencia y el rigor presupuestario son imprescindibles para asegurar que el dinero de los melillenses se destina a lo verdaderamente importante: seguridad, vivienda, reducción del gasto político y control de subvenciones opacas. “Si el Gobierno quiere aprobar estos presupuestos, tendrá que explicarlos con luz y taquígrafos. No con prisas, ni en viernes por la tarde, ni escondidos en un pendrive.”




