El senador del Grupo Parlamentario Popular por Jaén, Javier Márquez, ha reprochado al Gobierno que “se felicite por la subida del PIB mientras España tiene ya la primera generación que es más pobre que la de sus padres”.
Así se ha expresado durante la sesión de control al Gobierno, en una pregunta dirigida al ministro de Economía, Carlos Cuerpo, sobre las razones por las que las exportaciones españolas caen tres veces más que la media de la Unión Europea.
Márquez ha explicado que esta situación responde a una grave pérdida de competitividad y productividad, advirtiendo de que, mientras otros países “sí hacen los deberes” y su población gana poder adquisitivo —como Polonia o Chequia—, en España “los costes de fabricación son más altos, el IPC sube un 2,4%, la energía es más cara, los impuestos son mayores y la burocracia asfixia a las empresas”.
El senador popular ha ironizado sobre la celebración gubernamental del crecimiento del PIB, señalando que este se debe en gran parte al incremento del precio de la vivienda, incluidos los alquileres. “Eso también hace subir el PIB, ¿verdad, señor ministro?”, ha señalado.
En este sentido, ha puesto como ejemplo la provincia de Málaga, donde ciudadanos polacos y checos se sitúan entre los principales compradores de vivienda. “Ellos pueden comprar porque en sus países ganan poder adquisitivo; el español medio, no”, ha lamentado.
Márquez ha denunciado que el aumento del consumo interno se apoya en una política migratoria desordenada y en un empobrecimiento generalizado de los jóvenes: “Su modelo es que un europeo se compre una casa en la playa y que los jóvenes españoles no puedan acceder a una vivienda, pero se conformen con comer un kebab en la calle”.
Asimismo, ha recordado las 184.000 viviendas prometidas reiteradamente por Pedro Sánchez, que nunca llegan, advirtiendo de que este abandono explica la desafección política y el rechazo creciente de los jóvenes.
Un PIB que sube a costa de lo básico
El senador por Jaén ha añadido que el PIB también crece por el encarecimiento de bienes esenciales como los alimentos, los vehículos, el combustible o la energía, lo que no mejora la calidad de vida, sino que la deteriora.
En este contexto, Márquez ha criticado la gestión de los fondos europeos, que debían destinarse a mejorar la competitividad de las empresas españolas, cuestionando su adjudicación a entornos familiares y empresariales vinculados al PSOE. “¿En qué mejora la competitividad de España que los fondos acaben en manos de familiares y amiguetes del poder?”, ha preguntado al ministro.
Por último, ha advertido de que esta mala gestión provoca que no haya recursos para el mantenimiento de lo básico, generando negligencias y evidenciando una desconexión alarmante del Gobierno con la realidad social y económica de los españoles.


