El Grupo Municipal VOX en el Ayuntamiento de Chiclana ha lamentado que el equipo de gobierno de José María Román mantenga por segundo verano consecutivo la zona naranja en el entorno de La Barrosa, una medida que, según la formación, tiene un claro carácter recaudatorio y perjudica tanto al turismo como a los trabajadores y visitantes de la ciudad.
VOX recuerda que el pasado año el Ayuntamiento ingresó más de 1,4 millones de euros gracias a este sistema de estacionamiento regulado, que vuelve a estar operativo hasta el próximo 30 de septiembre y que afecta a cerca de 9.000 plazas de aparcamiento distribuidas en las inmediaciones de la playa de La Barrosa.
La formación señala que únicamente las personas empadronadas en Chiclana y al corriente de pago del impuesto de circulación están exentas de abonar la tarifa correspondiente. Sin embargo, quienes poseen viviendas estacionales en la zona, trabajan en establecimientos hoteleros y hosteleros o visitan la ciudad durante el verano deben asumir el coste del estacionamiento.
El portavoz de VOX, Manuel Vela, considera que el Ayuntamiento dispone de recursos suficientes para afrontar el mantenimiento de las playas sin necesidad de cargar nuevos costes sobre quienes contribuyen al dinamismo económico de la ciudad.
«Hay que ponérselo fácil al que visita nuestra ciudad en verano y contribuye a dinamizar la economía local, alojándose en Chiclana y comprando y consumiendo en nuestros comercios y establecimientos hosteleros», ha señalado.
Desde VOX insisten en que la medida tiene consecuencias directas sobre el comercio y la hostelería. Según explica Vela, numerosos empresarios del sector han trasladado su preocupación por la pérdida de clientes ocasionada por el coste del aparcamiento.
«Aparcar no puede ser más caro que tomarse un café. Lo importante no es solo que los turistas nos visiten, sino que consuman en nuestros negocios y generen actividad económica en toda la ciudad», afirma.
La formación recuerda que durante el pasado verano diversos comerciantes y hosteleros, incluidos responsables de establecimientos ubicados en el centro comercial Novo Center, expresaron su malestar por el impacto negativo de la zona naranja sobre sus negocios.
VOX también considera especialmente injusto que muchos trabajadores de temporada tengan que volver a asumir un coste cercano a los 120 euros para estacionar durante los meses de verano, a pesar de tratarse en muchos casos de empleos temporales y con salarios ajustados.
El Grupo Municipal VOX recuerda que presentó alegaciones contra la implantación de esta medida y critica que el Gobierno local la pusiera en marcha sin consultar previamente a vecinos, comerciantes ni sectores afectados.
Para Manuel Vela, el carácter recaudatorio de la iniciativa quedó demostrado desde su puesta en funcionamiento. «Buena prueba de ello es que el pasado verano existían zonas cercanas a la playa donde ni siquiera estaban pintadas las plazas y bastaba un cartel para advertir de que aparcar en terrenos de tierra también era de pago», ha concluido.
VOX insiste en que el Ayuntamiento debería replantearse esta política y apostar por medidas que favorezcan la actividad turística, comercial y hostelera en lugar de imponer nuevas cargas económicas a quienes sostienen buena parte de la economía local.


