Espinosa de los Monteros: «Zapatero y Sánchez son los peores líderes de la historia de España»
El presidente de Atenea, Iván Espinosa de los Monteros, aseguró que los gobiernos de José Luis Rodríguez Zapatero y Pedro Sánchez han sido, a su juicio, “los peores líderes políticos en la historia de España”, especialmente en materia de política exterior.
Durante su intervención, Espinosa de los Monteros afirmó que ambos mandatarios han provocado un deterioro significativo de la posición internacional del país. Aunque reconoció que se trata de gobiernos democráticos, sostuvo que su gestión ha causado “mucho daño” y ha desviado el rumbo que, según él, llevaba España hacia una influencia “modesta pero creciente” en el escenario global.
Críticas a la política exterior
El dirigente señaló varios ámbitos en los que, en su opinión, España ha perdido peso internacional:
- Relaciones transatlánticas e Iberoamérica: afirmó que se han deteriorado vínculos que costó años construir.
- Norte de África: criticó la gestión de la cuestión del Sáhara Occidental y sostuvo que España se ha enfrentado simultáneamente a Marruecos y Argelia “sin sacar nada a cambio”.
- Oriente Medio: aseguró que la relación con Israel, al que describió como potencia dominante en la región, se encuentra debilitada.
- Unión Europea: consideró que España no aporta liderazgo ni capacidad de influencia.
- Estados Unidos: calificó la posición española como “completamente irrelevante”.
Según Espinosa de los Monteros, España “no pinta nada” en el panorama internacional actual y arrastra más de dos décadas de “políticas erráticas y continuas” que habrían reducido su capacidad de influencia.
Las declaraciones se enmarcan en un discurso crítico hacia la gestión exterior de los últimos gobiernos socialistas, al tiempo que reclaman, desde su entorno, un replanteamiento estratégico del papel de España en el ámbito internacional.
Espinosa de los Monteros: «Cuando cae un muro, todos corren en la misma dirección»
Iván Espinosa de los Monteros ha defendido el liberalismo como el único modelo capaz de garantizar la separación de poderes, el prestigio de las instituciones y una economía de mercado fuerte, subrayando que es precisamente este sistema el que ha generado “más prosperidad, más riqueza y más igualdad de oportunidades”.
Durante su intervención, el exdiputado insistió en que el liberal debe ser objetivo y equilibrado, y recordó que las economías de mercado no solo producen crecimiento económico, sino también mejores niveles de bienestar y esperanza de vida, aspectos que —a su juicio— a menudo se pasan por alto en el debate político actual.
Espinosa de los Monteros lamentó que, en las últimas décadas, se haya ido perdiendo la noción clara de las diferencias entre los modelos económicos y políticos, pese a que existen ejemplos históricos evidentes. En este sentido, señaló que no es necesario recurrir a lugares lejanos para comprobar los efectos del comunismo frente a la libertad, aunque citó el caso de la península coreana como ejemplo paradigmático.
“Un mismo país, prácticamente homogéneo, se divide en dos: el norte adopta el comunismo y el sur la libertad. Con el paso de los años, Corea del Norte se convierte en uno de los países más pobres del mundo, mientras que Corea del Sur pasa a situarse entre las grandes potencias económicas”, explicó.
El mismo patrón, añadió, se ha repetido en Europa con la división de Alemania. Espinosa de los Monteros recordó cómo la imposición del modelo comunista en el este y la libertad en el oeste provocaron una evolución radicalmente distinta dentro de un mismo país. “Cuando cayó el Muro de Berlín, en noviembre de 1989, hubo riadas de jóvenes que corrieron todos en el mismo sentido: nadie huía de la libertad para refugiarse en el comunismo”, subrayó.
En esa línea, afirmó que no existe un solo caso de personas que hayan perdido la vida huyendo del mundo libre, mientras que sí abundan los ejemplos de quienes arriesgan todo por escapar de regímenes comunistas. “Del mundo libre se sale voluntariamente; de los sistemas totalitarios, no”, concluyó.
Espinosa de los Monteros: «La izquierda no debate: veta, censura y se esconde»
Iván Espinosa de los Monteros, presidente de Atenea, ha denunciado el sectarismo ideológico y la falta de cultura democrática de lo que define como “la nueva izquierda”, tras la polémica generada por la negativa de Uclés a participar en un acto debido a su presencia y a la del expresidente José María Aznar.
Durante una entrevista, Espinosa de los Monteros ha señalado que este veto evidencia el verdadero carácter de un sector político que “no permite a nadie opinar de manera diferente” y que actúa desde una supuesta superioridad moral que, a su juicio, es inexistente.
“Este es el nivel intelectual de ese mundo progre que se presenta como democrático, pero que en realidad demuestra una profunda inferioridad moral, democrática, ética y de capacidad”, ha afirmado.
El presidente de Atenea ha advertido de que este tipo de actitudes suponen un atentado contra los derechos fundamentales, especialmente contra la libertad de expresión y el pluralismo político, pilares básicos de cualquier democracia sólida.
Espinosa de los Monteros ha subrayado que el debate y la confrontación de ideas son esenciales en una sociedad libre, y que excluir al discrepante es una práctica propia de modelos autoritarios que nada tienen que ver con los valores democráticos que dicen defender.
Espinosa de los Monteros critica la falta de responsabilidad del Estado frente a las exigencias al ciudadano.
Iván Espinosa de los Monteros ha cargado duramente contra lo que define como una asimetría estructural entre el Estado y los ciudadanos, denunciando que mientras a los particulares se les exige un control constante, el propio Estado no se somete a ningún mecanismo real de inspección ni responsabilidad.
Durante su intervención, Espinosa de los Monteros ha comparado las exigencias que soporta cualquier ciudadano con su coche o su vivienda con la ausencia total de control sobre el funcionamiento del Estado. “Si te compras un coche, a los pocos años tienes que pasar la ITV. Si no lo haces, te multan o te impiden circular”, ha recordado, detallando que en estas inspecciones se revisa desde los frenos y los neumáticos hasta la amortiguación o el desgaste de materiales.
El mismo razonamiento lo ha aplicado a las viviendas y edificios, donde existen inspecciones técnicas obligatorias para comprobar cimientos, fachadas, cubiertas, ascensores o posibles riesgos para la seguridad de las personas. “Si no pasas la inspección, te sancionan”, ha subrayado.
Frente a ello, el exdiputado ha lanzado una pregunta clave: “¿Quién inspecciona al Estado?”. “¿Quién se asegura de que el mantenimiento del Estado que pagamos entre todos se haga correctamente? ¿Quién inspecciona al inspector?”, ha cuestionado, denunciando que no existe un sistema equivalente de control ni sanción para quienes gestionan lo público.
Espinosa de los Monteros ha criticado que el ciudadano sea siempre el “pagano”: “Pagamos la ITV, la inspección de edificios y también el mantenimiento del Estado, pero nunca se le exige al Estado la misma responsabilidad que se nos exige a nosotros”.
En ese sentido, ha denunciado lo que considera una práctica habitual del socialismo: exigir, multar y sancionar al ciudadano mientras el poder político elude cualquier tipo de rendición de cuentas. “A ti te exijo, a ti te multo y a ti te amenazo. Pero a mí no me pasa nada”, ha resumido.
Para el dirigente, esta falta de simetría entre el Estado y el individuo es una de las bases del engaño al ciudadano y un ejemplo claro de cómo el poder público no se aplica a sí mismo las normas que impone a los demás.
Espinosa de los Monteros: «El rival está enfrente, no entre nosotros»
En una entrevista concedida al medio El Observador España, Iván Espinosa de los Monteros, presidente de Atenea, se refirió a la posibilidad de acuerdos entre el Partido Popular y Vox de cara a las próximas elecciones, una opción que considera ampliamente respaldada por los votantes de ambas formaciones.
Espinosa de los Monteros afirmó que España lleva más de siete años y medio gobernada por una coalición que calificó como “lo peor del espectro político”, integrada —según sus palabras— por la extrema izquierda, el separatismo y el Partido Socialista, lo que habría derivado en una situación crítica para el país.
Frente a ese escenario, el presidente de Atenea defendió que la única alternativa posible es que los dos partidos del centro-derecha, el Partido Popular y Vox, alcancen acuerdos en aquellas áreas en las que comparten criterios, aunque no coincidan en todos los aspectos. Subrayó que este planteamiento lo viene sosteniendo desde las elecciones generales del 23 de julio, cuando, a su juicio, debía haberse producido un cambio de gobierno.
En la entrevista, Espinosa de los Monteros señaló que el resultado electoral supuso una prolongación de una etapa política negativa para España, atribuida tanto a errores del bloque opositor como a la capacidad del actual presidente del Gobierno para maniobrar políticamente.
Finalmente, sostuvo que el centro-derecha debe enfocar sus esfuerzos en confrontar a la izquierda radical y a los movimientos separatistas, evitando las disputas internas, pese a las diferencias de criterio existentes, con el objetivo de ofrecer una alternativa sólida de gobierno.
Espinosa de los Monteros: «Lo importante no es votar mañana, sino cambiar el rumbo de España»
Iván Espinosa de los Monteros ha reflexionado sobre el escenario político actual y el futuro electoral en España, reconociendo la dificultad de posicionarse ante una hipotética convocatoria inmediata de elecciones. “Es muy difícil responder hoy a quién votaría”, ha señalado, subrayando que su principal foco está puesto en las elecciones generales y no en el corto plazo.
Durante su intervención, Espinosa de los Monteros ha expresado su deseo de que, de cara a las próximas generales —que estima todavía a más de un año vista—, se logre generar la suficiente influencia política y social como para que Partido Popular y VOX encuentren espacios de cohabitación y entendimiento, basados en ideas claras y definidas que, a su juicio, actualmente no están siendo asumidas con nitidez por ninguna de las dos formaciones.
“El objetivo es que, cuando llegue el momento electoral, los ciudadanos puedan exigir que esas ideas se pongan en marcha”, ha afirmado, apelando directamente a la responsabilidad de votantes, espectadores y opinión pública para presionar en favor de un proyecto político sólido “por el bien de España”, con una perspectiva de gobierno de al menos cuatro años, e incluso ocho.
En este contexto, Espinosa de los Monteros ha recordado que antes de unas elecciones generales habrá importantes citas autonómicas, como Aragón y Castilla y León en marzo, y Andalucía, que marcarán el pulso político previo. Asimismo, ha reaccionado con tono distendido a las recientes declaraciones de Santiago Abascal, quien este fin de semana manifestó su intención de entrar en futuros gobiernos con una vicepresidencia, un planteamiento que, según Espinosa de los Monteros, forma parte del debate político natural en esta nueva etapa.
La intervención deja entrever una estrategia orientada menos a la urgencia electoral y más a la construcción de un marco de ideas compartidas, capaz de articular mayorías y ofrecer estabilidad política en el medio y largo plazo.
La derecha se atasca y Espinosa de los Monteros acelera: va por los votos que decidirán el Gobierno.
Iván Espinosa de los Monteros avanza en la construcción de un proyecto político propio con el que pretende competir en las próximas elecciones generales y ocupar el espacio que se abre entre el Partido Popular y VOX. Tras su salida de VOX, lejos de desaparecer, ha intensificado su actividad pública y reforzado su influencia con la creación de Fundación Atenea, una plataforma que ya opera como laboratorio ideológico y antecedente de una futura candidatura.
Su reaparición política no es casual. La salida de VOX no supuso una retirada, sino una reorganización. Desde entonces, entrevistas, conferencias y presencia mediática han marcado un proceso de reconstrucción personal y estratégica que apunta a un objetivo claro: volver al Congreso con su propia lista.
El contexto político actual favorece esta maniobra. Feijóo ha reiterado que no quiere gobernar con VOX, y VOX tampoco aceptará las condiciones del PP. Ese desencuentro previsible abrirá un vacío electoral entre ambas formaciones, un espacio que Espinosa de los Monteros busca ocupar con un nuevo proyecto político, ya sea bajo el nombre de Atenea o con una marca distinta.
El plan es doble. En primer lugar, obtener representación ya en la próxima convocatoria electoral, captando a votantes del PP y a exvotantes de VOX que lo ven como un perfil sólido, técnico y capaz de ofrecer una alternativa distinta dentro del mismo bloque ideológico. En segundo lugar, si se produjera una repetición electoral —algo posible si PP y VOX vuelven a chocar en la negociación— Espinosa intentará disputar parte del voto de VOX y presentarse como el actor que puede desbloquear la gobernabilidad y permitir que la derecha llegue al poder.
La comparación con Javier Milei genera matices necesarios. Espinosa de los Monteros posee una formación académica superior, un estilo más institucional y un temperamento más sobrio que el presidente argentino. Sin embargo, en términos estratégicos, su movimiento sigue un patrón similar al que permitió a Milei irrumpir entre las dos fuerzas que monopolizaban el poder en Argentina: construcción cultural previa, creación de una comunidad ideológica, entrada sin estructura partidaria tradicional, narrativa antisistema dentro del marco constitucional y capitalización del voto desencantado.
En este sentido, Atenea no es solo un think tank. Funcionará, en la práctica, como plataforma de captación, generador de discurso y base organizativa de un futuro partido. Su estética, sus contenidos y su posicionamiento indican que Espinosa aspira a liderar un espacio propio dentro del bloque conservador, con una identidad liberal, técnica y disciplinada.
Con esta estrategia, Espinosa de los Monteros se posiciona para disputar parte del electorado de PP y VOX, obtener representación parlamentaria y convertirse en un actor determinante en la gobernabilidad del país. Su objetivo va más allá de influir desde fuera: quiere entrar en el Congreso con fuerza y jugar un papel clave en el cambio político en España.
Del núcleo al margen: el futuro político de Ortega Smith.
Hay una certeza que atraviesa todo el debate: conociendo el perfil de Javier Ortega Smith, Santiago Abascal no va a jubilarlo de la política española.
La decisión de VOX de apartarlo de la mesa ejecutiva marcó el final de su etapa dentro del partido, pero no su final como actor político. Ortega Smith no es un dirigente de retirada silenciosa ni de segundas filas prolongadas. Si sale, sale para seguir jugando.
La ruptura está decidida y el final es conocido: Ortega Smith seguirá en política. Lo que queda por definir es cómo y cuándo ejecutará su salida de VOX y cuál será el camino elegido hasta 2027.
Los escenarios abiertos: la salida está decidida, el tempo no.
Escenario 1: ruptura con VOX y conservación del escaño
Uno de los escenarios plausibles es que, llegado el momento, Ortega Smith rompa con VOX pero conserve el acta de diputado. Se trata de una posibilidad legal y parlamentaria que permitiría:
- Mantener visibilidad institucional.
- No desaparecer del tablero político durante la transición.
- Disponer de tiempo para redefinir su encaje futuro, incluido un eventual acercamiento al entorno que impulsa Iván Espinosa de los Monteros y Atenea.
Coste político
Este escenario conlleva un desgaste evidente:
- VOX podría instalar el relato del “escaño ganado con otras siglas”.
- Parte del electorado lo interpretaría como deslealtad.
- Se activarían comparaciones incómodas con Ábalos, aunque el contexto sea distinto.
Es una opción que preserva la voz, pero encarece el relato.
Escenario 2: ruptura y entrega del acta
Otra posibilidad es que Ortega Smith renuncie al escaño.
Ventaja
- Coherencia simbólica máxima.
- Cierre limpio y sin ambigüedades.
Coste
- Salida inmediata del Congreso.
- Pérdida total de visibilidad institucional.
- Desaparición del foco político justo cuando se reconfigura el espacio a la derecha.
Es un escenario éticamente sólido, pero políticamente limitante.
Escenario 3: retrasar la ruptura
También es posible que Ortega Smith dilate la salida, permanezca formalmente en VOX durante un tiempo y ejecute la ruptura más adelante, cuando el calendario electoral haga el gesto más relevante.
Riesgo
- Quedar en una zona de irrelevancia prolongada.
- Que el partido avance sin él mientras espera.
Este escenario convierte el tiempo en un arma de doble filo.
Escenario 4: salida directa y encaje en un nuevo proyecto
Finalmente, cabe la hipótesis de una salida clara y una integración directa en un proyecto alternativo, como el que se está articulando en torno a Atenea, con vistas a las elecciones generales de 2027. No hay confirmación de que este sea el camino elegido, pero forma parte del tablero real.
Conclusión
No puede afirmarse qué hará Ortega Smith ni cuándo lo hará.
Lo único claro es que la decisión de VOX de apartarlo cambió definitivamente el escenario y abrió una etapa de indefinición estratégica.
A partir de ahí, cada opción tiene un coste distinto:
- quedarse con el escaño preserva la voz, pero desgasta el relato;
- renunciar limpia la imagen, pero borra la presencia;
- esperar puede maximizar impacto… o diluirlo.
En política, no decidir también es una decisión. Y hoy, en el caso de Ortega Smith, el cuándo pesa tanto como el qué.



