Actualidad Política

13 de septiembre de 2026

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Entrevistamos a Jordi de la Fuente, secretario general del sindicato Solidaridad y portavoz de VOX en la Diputación de Barcelona, para abordar la situación del trabajador español en un momento en el que los buenos datos macroeconómicos chocan, según sostiene, con una pérdida constante de poder adquisitivo. Vivienda, salarios, fiscalidad, fijos discontinuos y precariedad forman parte de una conversación en la que De la Fuente cuestiona el relato económico del Gobierno y pone el foco en quienes, pese a trabajar, tienen cada vez más dificultades para llegar a final de mes.

La entrevista entra también en algunos de los debates que Solidaridad quiere colocar en el centro de la agenda laboral: inmigración y competencia salarial, falta de mano de obra cualificada, Mercosur, pérdida de industria, futuro del campo y el papel de CCOO y UGT. De la Fuente defiende recuperar capacidad productiva, reducir impuestos y burocracia, impulsar los oficios y convertir a Solidaridad en una alternativa sindical a las centrales tradicionales.

El Gobierno presume de crecimiento económico, creación de empleo y buenos datos macroeconómicos, pero el trabajador siente que cada vez llega peor a final de mes. ¿Cómo puede presumir el Gobierno de que España va bien mientras quien trabaja nota que su poder adquisitivo cae y vivir cuesta cada vez más?

El mercado laboral ha perdido casi 163.000 ocupados en agosto y sube casi 45.000 parados. Cifras que el Gobierno dirá que son buenas, porque están trucadas por la regularización exprés y masiva de cientos de miles de inmigrantes ilegales, pero que esconden una realidad pavorosa: los trabajadores de España ni tienen mejor trabajo, ni tienen más dinero, ni viven mejor que hace tan sólo una década. La media del alquiler en España, desde 2017, se ha encarecido un 90% (en Madrid o Barcelona, más del 100%); precio de compra de vivienda, 30% más; un 40% la cesta de la compra… pero el salario medio real, ni se mueve. De hecho, ha bajado un 0,2%. ¡Y aún sacarán pecho de ello!

Hay más de 600.000 españoles con dos o más trabajos. La mayoría no lo hacen por “adicción”: lo hacen porque no llegan a final de mes. Algunos con dos sueldos, otros combinando trabajo por cuenta ajena y trabajo como autónomo, sangrados por ambos lados a impuestos. Un 17% de los hogares españoles con hijos sufre pobreza laboral, y si son monoparentales o numerosas, un 32% y un 35,5% respectivamente. En España nos estamos coronando con el empleo parcial, temporal, de baja calidad y mal pagado, pero el Gobierno más progresista de la Historia no lo ve así.

España tiene agricultura, industria y servicios, genera riqueza y bate cifras de empleo. Entonces, ¿por qué esa riqueza no termina reflejándose en la nómina y en el poder adquisitivo del trabajador? ¿Dónde se está rompiendo la cadena?

La agricultura la hemos regalado y desmantelado con el tratado Mercosur y la agenda climática, sustituyendo nuestra riqueza por energías renovables al servicio de empresas extranjeras; nuestra industria, deslocalizada a terceros países; los servicios crecen, pero a la par que la precariedad que reina en este sector, muy de la mano con el tipo de inmigración llegada al país, poco o nada cualificada, que revienta salarios a la baja y tipos de contratos precarios.

Las nóminas de este país están bien trufadas de una fiscalidad asfixiante. El que cobra y el que paga, cada vez tienen menos margen para una ganancia neta en condiciones que permita ahorrar, consumir o reinvertir. Si esto se combina con el alza de los precios de absolutamente todo, que no va pareja a un crecimiento real de los salarios o de las ganancias netas, tienes el cóctel perfecto para empobrecer al país. Y cuando hablo de país, estoy hablando de las familias trabajadoras que lo sustentan y financian la fiesta al que vive de forma parasitaria, sea con traje, con paguita o con turbante.

Yolanda Díaz presume de haber transformado el mercado laboral, pero Solidaridad lleva tiempo denunciando el peso de los fijos discontinuos y la precariedad. ¿España ha reducido realmente el paro o ha aprendido a presentar mejor las estadísticas?

Claro que ha transformado el mercado laboral: de un modelo que necesitaba serios arreglos a otro que necesita o un milagro o una demolición. La chapuza del contrato fijo discontinuo es la sustitución del conocido como “de obra y servicio”, pero sin mejorarlo en nada.

La cifra de cuántos fijos discontinuos inactivos reales en España es un misterio, y esto se debe a que Gobierno central (PSOE y Sumar) y gobiernos autonómicos de todo color político tienen clarísimo que no hay que revelarlo. Estos fijos discontinuos están inscritos en las oficinas de los servicios públicos de empleo, pero no figuran en la estadística oficial de paro. Sólo podemos empezar a especular con esas cifras mediante la de demandantes de empleo con relación laboral, que en diciembre de 2025 reventamos el récord con casi 900.000, casi un 200% más que en diciembre de 2019, antes de la reforma laboral y de la pandemia (que siempre hay que puntualizar). Según estudios desmenuzando los datos que publica el Ministerio de Trabajo, podríamos estar hablando que casi todos los demandantes con relación laboral son fijos discontinuos (hemos llegado a estimar un 96%, 857.000).

Decíamos al principio que este contrato no mejora al de obra y servicio. Un trabajador temporal cuyo contrato caduca recibe una indemnización de 12 días por año y figurará como parado, mientras un fijo discontinuo primero no recibe nada, quedando suspendida su actividad; segundo, debe solicitar prestación, si ha cotizado lo suficiente; y tercero, no cuenta como parado para las cifras del Gobierno. Efectivamente: hacen de trileros con las cifras para vender al resto del mundo esa España montada en cohete.

Este es sólo un ejemplo, pero los trabajadores de España cada vez confían menos en los datos que ofrece el Gobierno, siempre sonriente y siempre sacando pecho, mientras a pie de calle la conversación es cuánto más tendremos que apretarnos el cinturón.

España mantiene un desempleo elevado mientras determinados empresarios aseguran que necesitan traer trabajadores porque no encuentran mano de obra. ¿Qué está fallando para que convivan españoles buscando empleo y empresas diciendo que faltan trabajadores?

Antes de la invasión en Ceuta, hemos escuchado auténticas barbaridades salidas de la boca de algunos gerifaltes de las patronales de turno (Foment del Treball, Cepyme, etc.), diciendo que necesitamos inmigrantes “como el aire que respiramos” y similares lindezas.Vale que la asfixia fiscal y las complicaciones a la hora de crear empleo existen; pero con unos salarios dignos, un ambiente económico que no sea la desesperanza pura y una alternativa de valores sociales a los woke actuales, seguro que se encuentra mano de obra nacional. Lo que pasa es que para los españoles es imposible materialmente aceptar ciertas condiciones de trabajo, en este contexto de encarecimiento generalizado, para vivir con lo justo o sin cambiar el mínimo bienestar que se supone deberíamos mantener y mejorar tras décadas de “Estado social y de derecho”. Pero otros, los aprovechados del Sistema entre los que contamos con una cantidad elevadísima de inmigración que no viene a contribuir, sabe perfectamente que es mejor recibir de la Administración y compaginarlo con trabajos esporádicos o en negro, que hacerlo de otra forma -la única forma con la que se levanta un país, desde luego, que es trabajando y mucho.

Recientemente escuché un comentario en un pueblo castellano. Dos mujeres que estaban trabajando limpiando la calle, se preguntaban la una a la otra si este año repetirían yendo a trabajar a la vendimia en Francia. Es decir: acabo un trabajo, empalmo con el otro y encima en el extranjero. ¿Trabajadores españoles cruzando la frontera, “haciendo el trabajo que nadie quiere” que los medios de comunicación y políticos progres adjudican siempre a la inmigración, porque en España se paga mucho menos por el mismo trabajo?

Hay una auténtica casta que se deshace por seguir viendo inmigrantes asaltando las fronteras. Ven en ellos futuros votantes, unos, y mano de obra barata, otros. Al final esta combinación sale fatal y conviertes tus barrios, tu modelo económico y tu estrategia de crecimiento en un desastre, y lo vemos en países como el Reino Unido: ni convivencia, ni motor económico con fuerza, ni productividad, ni renta por cápita al alza, ni esperanza de cambio. ¿Os suena? El reemplazo poblacional no solucionará ningún problema laboral ni económico.

España necesita trabajadores autóctonos, oficios cualificados y salir de la jaula mental de la “titulitis” exclusivamente universitaria; bonificar a la empresa para que forme a sus trabajadores, generando riqueza en capital humano y puestos de trabajo duraderos.

Hablamos de mecánica, pintores, soldadores, fontaneros: no debemos traerlos de fuera -que ni siquiera saben de esto en infinidad de casos-, si no formarlos nosotros. De lo contrario, sólo reventamos el mercado con mano de obra barata, que compite de forma pirata con el negocio local, con unos sindicatos mayoritarios -UGT y CCOO- aplaudiendo al tener más carne de cañón con la que “justificar” y saquear subvenciones.

Cuando una persona entra irregularmente y termina trabajando sin papeles o en condiciones precarias, queda más expuesta a salarios bajos y abusos. ¿La inmigración ilegal termina generando una bolsa de mano de obra vulnerable que beneficia a quienes quieren pagar menos? ¿Qué efecto tiene eso sobre el resto de trabajadores?

Cuando una persona entra irregularmente en cualquier país que tenga con dos dedos de frente, es detectado y expulsado. Porque nadie ha pedido que venga, porque nadie ha solicitado que haga “el trabajo que no queremos hacer” como decía antes, porque nadie quiere que su barrio se transforme demográficamente en el de otro país. En realidad, incluso con la legislación actual se puede y se debe hacer esto, ¡y es blandita! Y para seguir, al empresario que pone a trabajar a una persona en situación irregular, palo.

No se puede tener trabajando a gente sin contrato o en condiciones que no son las que tenemos como mínimas en España. Ha vuelto con fuerza esa figura del “pistola”, haciendo cola esperando en un punto estratégico a que una furgoneta lo cargue y le ofrezca un trabajo rápido y sin papeles. Cada acción de este estilo empobrece a los trabajadores de España.

Las conquistas laborales no han salido gratis y no hay excusa. Eso sí: desregular, eliminar burocracia y asfixia fiscal para crear más y mejor empleo, desparasitar el país de aprovechados, puede ir en paralelo a una protección real y justa de las familias trabajadoras en su puesto de trabajo y en su entorno vital. Los que deberían velar por todo ello, lo que llamamos en general la Representación Legal de los Trabajadores, demasiadas veces están por otras cosas con objetivos distintos, y algunos, directamente al servicio del Gobierno, como son UGT y CCOO.

Nos repiten que hacen falta inmigrantes para cubrir trabajos que “los españoles no quieren”. ¿No sería más honesto preguntarse si hay empleos que los españoles no pueden aceptar porque los salarios y las condiciones ya no permiten vivir dignamente?

Algo de ello ya te he contestado. Para un joven español medio, o alguien con 30 años, que pretende vivir fuera de casa de sus padres, tener vehículo propio, ahorrar para poder invertir en una futura vivienda o en bienestar real, emparejarse y formar o no una familia, aceptar ciertas condiciones es imposible. No recibe paguitas, está a la cola de las ayudas sociales de cualquier tipo -menos las “culturales”, de nula utilidad- y en competencia laboral con una masa de extranjeros que, precisamente por lo que acabo de exponer, sí pueden aceptar esas condiciones. Sin duda, la inmigración masiva es una competencia desleal hacia la clase trabajadora autóctona, de la misma forma que lo hace un “top manta” frente a los autónomos que sí pagan tasas e impuestos. Todo el mundo entiende esto fácilmente.

Frente a la competencia desleal de la inmigración en el mercado de trabajo, Solidaridad dice prioridad nacional y laboral. Hallar e impulsar las medidas legales para incentivar la contratación de los españoles, deforma similar a la que VOX, única voz en el Congreso, pide implementar un sistema de puntos que facilite la prioridad nacional ante el acceso a ayudas sociales, y que se empieza a trasladar en aquellos gobiernos autonómicos en los que es determinante. ¿Por qué premiar de alguna forma la contratación del que acaba de llegar, pudiendo ser mucho más barata y rentable la de el hijo y nieto de españoles?

No necesitamos más mano de obra extranjera. Tenemos capital humano necesario para cubrir el mercado. Démosle la vuelta al concepto: en vez de subsidiar al español mayor de 52 años, busquemos la forma de que sea más interesante contratarlo y que vuelva al mercado laboral que tener extranjeros recién llegados en plantilla.

Hay que volver a fomentar los contratos de aprendizaje y reducir costes de cotización de una empresa: no puede ser que le cueste prácticamente lo mismo la contratación de un aprendiz que un oficial de primera. Queremos que se haga carrera en la empresa y en el sector, no un mercado parcheado de retales legales y fiscales improvisados.

En el campo ocurre otra paradoja: el agricultor cobra poco, el consumidor paga cada vez más y, entre ambos, el precio se multiplica. Si pierden productor y consumidor, ¿quién está ganando? ¿Mercosur y las importaciones de terceros países agravan todavía más el problema?

Aquí tenemos dos cuestiones diferentes. Por un lado, lo que conocemos como los famosos «intermediarios» que no dejan de ser plataformas de distribución con costes elevados de gasoil, contrataciones de personal y burocracia con normativas -muchísimas nacionales derivadas de la lejana y extraña Unión Europea- que lo que hacen es aumentar los costes desde su origen hasta su punto final. Aquí las diferentes administraciones miran hacia otro lado porque parece ser que no les importa, siendo siempre el perjudicado el que siembra y el que compra. De esta manera nos estamos cargando el relevo generacional y nuestra soberanía alimentaria, al servicio de la Agenda 2030 aplicada al campo (Pacto Verde Europeo, Mercosur, tratados con terceros que nos perjudican).

Precisamente Mercosur, supone la puntilla para nuestros agricultores y ganaderos, donde vienen productos de Hispanoamérica sin ningún tipo de control de calidad, ni laboral, ni arancel, a precios pírricos con los que el producto nacional no puede competir; el objetivo de este acuerdo no es un gran libre mercado, si no un mercado en el que gana el que ofrece menor precio aunque no tenga ninguna garantía sanitaria detrás, expulsando a los que cumplen las farragosas normas que impusieron los mismos que firman el tratado, es decir, al campo español. El fin de todo esto es debilitar a una potencia agrícola como España. Cuando hemos sido fuertes, no nos hemos dejado manipular.

España habla de reindustrialización mientras durante décadas ha apostado por servicios, temporalidad y actividades de bajo valor añadido. ¿Puede haber salarios fuertes y una clase media sólida si no recuperamos industria, campo y capacidad productiva propia?

España, según fuentes distintas, se situaba entre ser la octava y la doceava potencia industrial mundial en 1975. Casi un 40% del PIB de entonces lo acaparaba la industria. Que un país supuestamente atrasado, apartado y defenestrado internacionalmente estuviera en esta liga, significa que aún y en condiciones adversas, los trabajadores españoles podemos llevar a lo más alto a la nación. Fue a partir de entonces cuando la llamada reconversión y la posterior entrada en la Comunidad Económica Europea cambiaron las cosas: durante años seguimos bebiendo del esfuerzo previo y los resultados mejoraron en productividad, con las huchas llenas. Pero llega un momento, como ahora, en que ser dependientes de un sector servicios débil, desmantelar o deslocalizar nuestro tejido industrial o transformarlo “climáticamente” con altísimos costes y renunciar a ser de los principales exportadores de producto agrícola y pesquero, pasa una factura terrible. No nos han hecho más competitivos: nos han hecho

más dependientes y más vulnerables.

Países vecinos de la UE como Francia o Alemania tienen salarios más fuertes porque precisamente son competitivos. La inversión realizada en las últimas décadas no ha sido destinada a desmantelar y renunciar o vender soberanía estratégica, si no que en su caso, ha sido para mejorar las condiciones, la competitividad, los recursos tecnológicos. Nos han adelantado por todos lados y seguimos mirando al dedo y no a la luna.

La manera de que un trabajador cobre más no es limitarse al titular de aumentar el Salario Mínimo Interprofesional, de forma artificial y sin parámetros de crecimiento económico real que lo sustenten. Sí que lo es reducir impuestos de nuestra nómina, bajando el coste del IRPF y en la misma dirección para la empresa, para destinarlo al bolsillo de empleado y empleador y que con ello se pueda crear nuevo empleo e inversión, por un lado, y ahorro, por el otro.

Mientras los medios dedican horas a polémicas, el trabajador sigue perdiendo poder adquisitivo casi en silencio. ¿Se ha convertido la crisis laboral en el gran problema que todos padecen pero del que menos se habla? ¿Han aprovechado también CCOO y UGT ese silencio para dejar de dar la batalla?

Los medios, efectivamente, viven de la polémica y ahora más que nunca de las subvenciones del Gobierno tramposo y traidor, mientras que el abandonado es el contribuyente, la España que madruga.

El mayor despilfarro de la Historia ha venido acompañado de la mayor pérdida de poder adquisitivo de la Historia y las grandes subidas de impuestos de este Gobierno, con el aplauso y consentimiento de UGT y CCOO, que a su vez, sobreviven lujosamente mantenidos por el mismo, pese a que digan que mayoritariamente viven de las cuotas de sus afiliados. Los más de 50 millones de euros recibidos desde la Administración tan sólo en 2025 por cada uno de estos dos sindicatos refuerzan esta idea.

Desde el sindicato Solidaridad vamos a seguir luchando para que los trabajadores vuelvan a recuperar sus derechos perdidos de facto, por unos salarios y puestos de trabajo dignos en todas las esferas, y por devolver el futuro a las familias trabajadoras de España, en especial a una juventud a día de hoy absolutamente desmoralizada.

Por eso pedimos a los trabajadores que se afilien a nuestro sindicato, que participen en las elecciones sindicales de su empresa y así expulsar a la mafia sindical de sus puestos de trabajo y de las relaciones con la patronal. Solidaridad, sin subvenciones, está logrando que empecemos a ser determinantes allá donde se nos da ese apoyo con todas estas ideas sobre la mesa. Más de 8 de cada 10 elecciones sindicales a las que nos presentamos conseguimos representación.

¿Nace Solidaridad para ocupar el espacio que abandonaron el binomio sindical CCOO y UGT: defender el empleo, la seguridad y el bolsillo del trabajador frente a un sindicalismo cada vez más alejado de sus problemas reales?

La realidad es que UGT y CCOO hace tiempo que ya no defienden a los trabajadores de España, y se preocupan más de guerra lejanas para hacerse la foto “solidaria”, de robar a los parados en Andalucía, de gestionar mafiosamente el dinero de FOGASA de sus afiliados, de facturas sospechosas en móviles, de estancias en hoteles y balnearios, de mariscadas, de grandes congresos, y un largo etcétera. Un sindicato subvencionado de esta forma y sin control alguno no puede defender al trabajador, y sí ser un lastre cipayo.

Solidaridad ha llegado para cambiar todo esto, sólo con la fuerza y la ilusión de nuestros afiliados. Hemos mejorado las condiciones laborales donde tenemos secciones sindicales, hemos actualizado convenios donde los mayoritarios llevaban décadas de estancamiento y aprovechamiento y hemos conseguido subidas salariales donde otros ni han soñado, ni intentado. Nuestra negociación con la empresa es vital porque si la empresa funciona y lo hace justamente, nosotros conseguimos que el trabajador se beneficie, con mayor riqueza y mejores condiciones. Una tercera vía era posible, y lo estamos consiguiendo.

VOX ha denunciado el dictamen aprobado en la Diputación de Barcelona que vincula el incremento de los recursos destinados a la salubridad municipal con la aplicación de restricciones al consumo de tabaco en espacios públicos, como playas y terrazas de hostelería.

La formación considera que las subvenciones dirigidas a los ayuntamientos deben distribuirse conforme a criterios objetivos de necesidad, calidad del servicio y atención a los vecinos, sin utilizarse como una herramienta para condicionar las decisiones municipales.

El portavoz de VOX en la Diputación de Barcelona, Jordi de la Fuente, ha criticado que PSC y ERC respalden un modelo que, según sostiene, puede perjudicar a aquellos municipios que no adopten las prohibiciones planteadas.

«Si eres fumador, el PSC te castiga con unas playas que nunca van a ser de calidad. PSC y Esquerra Republicana aprueban un dictamen para aumentar el recurso de salubridad a los municipios condicionándolo precisamente a que se prohíba fumar en sus espacios públicos», ha afirmado.

VOX rechaza que las ayudas se utilicen como mecanismo de presión

VOX sostiene que los fondos provinciales no deben convertirse en un instrumento de presión política sobre los ayuntamientos ni en una vía indirecta para restringir comportamientos legales en espacios abiertos.

La formación reclama que todos los municipios puedan acceder a los recursos destinados a mejorar la salubridad y la calidad de sus playas atendiendo a sus necesidades reales, con independencia de que implanten o no prohibiciones adicionales al consumo de tabaco.

De la Fuente considera que la medida forma parte de una tendencia creciente hacia el intervencionismo de las administraciones en las decisiones personales de los ciudadanos.

Críticas a la política de prohibiciones

El portavoz provincial de VOX ha relacionado el dictamen con otras iniciativas promovidas por diferentes administraciones para ampliar las restricciones en espacios públicos.

«Esto se suma a la ofensiva del Gobierno por prohibir todo lo que se pueda y no ofrecer alternativas. Por el sistema de cada vez menos derechos», ha señalado.

Según De la Fuente, la actuación no responde únicamente a criterios sanitarios, sino a una política basada en las prohibiciones y en el aumento de las sanciones.

«Esto no va de salud, va de recaudación y de prohibición», ha afirmado.

VOX pide criterios objetivos para repartir los fondos

La formación exige que la Diputación de Barcelona revise el modelo y garantice que los recursos de salubridad se asignen conforme a indicadores transparentes y verificables.

VOX defiende que las ayudas deben servir para mejorar la limpieza, el mantenimiento y los servicios de los espacios públicos, sin imponer condiciones que considera ideológicas.

El grupo provincial reclama respetar la autonomía municipal y evitar que los vecinos reciban servicios de distinta calidad en función de las restricciones aprobadas por cada ayuntamiento.

El portavoz de Solidaridad, Jordi de la Fuente ha criticado duramente la posibilidad de que la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, aspire a dirigir la Organización Internacional del Trabajo, una candidatura que ha calificado como un posible «premio» tras su gestión al frente del Ministerio.

De la Fuente ha cuestionado las condiciones económicas vinculadas al cargo y ha asegurado que la dirección de este organismo internacional tendría una remuneración anual de aproximadamente 152.000 euros, además de ayudas para vivienda y gastos de representación.

El dirigente de VOX ha contrapuesto estas condiciones con las dificultades que atraviesan numerosas familias españolas para acceder a una vivienda y llegar a final de mes.

«Mientras se conceden este tipo de ayudas y privilegios en los organismos internacionales, muchas familias trabajadoras españolas no reciben el apoyo que necesitan para acceder a una vivienda», ha denunciado.

Críticas a la política laboral de Yolanda Díaz

Jordi de la Fuente ha rechazado que la ministra de Trabajo pueda ser recompensada con un puesto internacional y ha cuestionado los resultados de sus políticas laborales.

En particular, ha criticado la utilización de los contratos fijos discontinuos y ha puesto en duda que las cifras oficiales permitan conocer con exactitud el número real de personas que se encuentran sin actividad.

A su juicio, este modelo ha contribuido a ocultar parte de la precariedad laboral y a ofrecer una imagen que no se corresponde con la situación que viven muchos trabajadores.

De la Fuente también ha acusado al Ministerio de haber favorecido la fragmentación de los contratos y la proliferación de empleos precarios, obligando a numerosos españoles a compatibilizar dos o tres trabajos para poder afrontar sus gastos mensuales.

Defensa de trabajadores, autónomos y pequeñas empresas

El dirigente de VOX ha denunciado igualmente el aumento de la burocracia y de la presión fiscal sobre los trabajadores asalariados, los autónomos y las pequeñas y medianas empresas.

Según ha señalado, las políticas impulsadas por el Gobierno han incrementado las cargas administrativas y económicas de quienes generan empleo y riqueza.

De la Fuente también ha vinculado esta actuación con el deterioro del sector primario y ha acusado al Ejecutivo de perjudicar a agricultores, ganaderos y productores nacionales.

«A quienes han multiplicado la burocracia, la precariedad y las dificultades de los trabajadores no hay que premiarlos», ha afirmado.

De la Fuente pide reducir las estructuras políticas y los organismos innecesarios

Jordi de la Fuente ha enmarcado la posible candidatura de Yolanda Díaz dentro de lo que considera un sistema de favores y colocaciones políticas entre instituciones nacionales e internacionales.

Asimismo, ha acusado a la ministra de guardar silencio ante los casos de corrupción que afectan al Gobierno de Pedro Sánchez y ha sugerido que su eventual nombramiento podría responder a los «favores prestados».

Frente a esta situación, el representante de VOX ha defendido una reducción drástica de las estructuras políticas, los organismos públicos innecesarios y las redes de subvenciones y nombramientos.

De la Fuente ha concluido reclamando una política económica y laboral centrada en las necesidades reales de los trabajadores y las familias españolas, así como una administración más pequeña, eficiente y libre de lo que ha denominado «chiringuitos» y redes de favores.

El Grupo Provincial VOX en la Diputación de Barcelona ha denunciado la pérdida de más de 82.000 euros procedentes de tres subvenciones de cooperación internacional concedidas en 2016 a proyectos desarrollados en Bolivia, Perú y el Líbano.

Según la documentación examinada por la formación, la Administración provincial considera actualmente que las cantidades pendientes de devolución son técnicamente irrecuperables después de varios años de procedimientos administrativos.

VOX sostiene que esta situación evidencia una falta de control sobre el destino y la justificación de unos fondos que pertenecían a los contribuyentes de la provincia. La calificación de las ayudas como un «despilfarro» o como subvenciones a «chiringuitos extranjeros» corresponde a la valoración política de la formación.

El portavoz provincial de VOX, Jordi de la Fuente, ha definido el caso como «un monumento al despilfarro y a la desvergüenza política» y ha reclamado que se determinen las responsabilidades derivadas de la concesión, supervisión y recuperación de las ayudas.

De la Fuente continúa ejerciendo como diputado y portavoz de VOX en la institución provincial.

Tres subvenciones por más de 209.000 euros

Las tres ayudas analizadas alcanzaron conjuntamente los 209.612,40 euros. Se repartieron entre un proyecto de gestión de residuos en Bolivia, otro relacionado con la internacionalización de la ciudad de Lima y un observatorio cultural en la comunidad urbana libanesa de Al-Fayhaa.

Los documentos oficiales consultados confirman tanto la existencia de los proyectos como las cantidades inicialmente aportadas por la Diputación de Barcelona. La afirmación de que más de 82.000 euros han terminado siendo irrecuperables procede de la denuncia formulada por VOX a partir del expediente provincial.

La Diputación mantenía en 2016 una política de cooperación internacional que aquel año concedió 49 subvenciones por un importe total superior a 1,5 millones de euros.

Bolivia: 55.000 euros para asistencia técnica en residuos

La primera subvención ascendió a 55.000 euros y estaba destinada al Ministerio de Medio Ambiente y Agua de Bolivia para el proyecto denominado «Fortalecimiento institucional en materia de gestión de residuos».

El acuerdo oficial establecía un presupuesto global de 161.000 euros, de los que 55.000 eran aportados por la Diputación de Barcelona. El proyecto incluía asistencia técnica, intercambio de conocimientos, elaboración de instrumentos de planificación, formación y apoyo al desarrollo de las políticas bolivianas sobre residuos.

El documento fue suscrito, entre otros responsables institucionales, por la entonces presidenta de la Diputación, Mercè Conesa; el presidente de la Agencia Catalana de Cooperación al Desarrollo, Raül Romeva; y el presidente de la Agencia de Residuos de Cataluña, Josep Rull.

VOX cuestiona que el dinero se destinara fundamentalmente a asistencias técnicas, documentos, formación y desplazamientos, en lugar de financiar infraestructuras directamente perceptibles por los ciudadanos.

No obstante, el convenio oficial definía como finalidad el fortalecimiento de la política pública boliviana sobre residuos, la implantación de sistemas de recogida selectiva y compostaje y la formación de técnicos.

Lima: 84.612,40 euros para diálogo e internacionalización

La segunda ayuda ascendió a 84.612,40 euros y fue concedida a la Municipalidad Metropolitana de Lima para el proyecto «Consolidación del proceso de diálogo y comunicación ciudadana para la internacionalización de la ciudad de Lima».

La aportación de la Diputación fue aceptada formalmente por las autoridades municipales peruanas. La publicación oficial recoge expresamente la cantidad de 84.612,40 euros y la finalidad del proyecto.

VOX critica que los fondos se utilizaran para actividades de coordinación, comunicación, consultoría y jornadas de debate. La formación considera que estas actuaciones no generaron un retorno concreto para los vecinos de Barcelona y las relaciona con la política de proyección internacional desarrollada por el anterior Gobierno provincial.

Líbano: 70.000 euros para un observatorio cultural

La tercera subvención estuvo vinculada a la creación de un observatorio cultural en la comunidad urbana de Al-Fayhaa, en el entorno de Trípoli, en el Líbano.

El proyecto contaba con un presupuesto de 70.000 euros y se desarrolló con la participación de MedCities y la Diputación de Barcelona. Su objetivo oficial era identificar el potencial cultural de la zona, recopilar información, elaborar inventarios y facilitar la colaboración y el intercambio de conocimientos entre actores locales.

VOX sostiene que la ayuda terminó financiando estudios, recopilaciones de datos y estructuras administrativas sin repercusión directa para los municipios de la provincia.

La Diputación presentó entonces la iniciativa como un proyecto para proteger el patrimonio y preservar la diversidad cultural de Al-Fayhaa.

VOX exige responsabilidades por la fiscalización

Jordi de la Fuente ha centrado sus críticas no solo en la finalidad de las subvenciones, sino también en el seguimiento realizado posteriormente por la Administración.

«Es intolerable que nos digan ahora, encogiéndose de hombros, que este dinero público es imposible de recuperar por su propia negligencia a la hora de exigir justificaciones y devoluciones», ha manifestado.

La normativa de la Diputación establece que un crédito se considera incobrable cuando no puede hacerse efectivo mediante el procedimiento recaudatorio. Su declaración corresponde al órgano provincial competente y la deuda puede extinguirse definitivamente cuando transcurre el plazo de prescripción sin que haya podido rehabilitarse.

VOX reclama conocer qué controles se realizaron, cuándo se detectaron los incumplimientos, qué cantidades fueron justificadas y qué actuaciones se emprendieron para recuperar el dinero pendiente.

«Ni un solo euro debe volver a perderse»

De la Fuente ha contrapuesto estas subvenciones con las necesidades de los municipios de la provincia en materia de seguridad, infraestructuras, vivienda y servicios públicos.

«Mientras los vecinos sufrían para llegar a fin de mes, los partidos separatistas y sus socios regalaban cientos de miles de euros en consultorías, informes y observatorios en Bolivia, Perú o el Líbano», ha afirmado el portavoz.

VOX exige responsabilidades políticas y técnicas inmediatas y reclama que las subvenciones internacionales sean sometidas a controles más estrictos, con objetivos verificables y mecanismos efectivos de devolución cuando no se justifiquen correctamente.

«Ni un solo euro de los barceloneses debe volver a salir de nuestra provincia para financiar ocurrencias ideológicas mientras nuestros barrios y nuestras infraestructuras sigan abandonados», ha concluido De la Fuente.

VOX y el sindicato Solidaridad han celebrado una caravana de vehículos contra las Zonas de Bajas Emisiones de Santander y Torrelavega, que durante varias horas recorrió las principales calles de ambas ciudades.

Según los organizadores, casi un centenar de vehículos participaron en la movilización, encabezada por los portavoces municipales de VOX en Santander y Torrelavega, Laura Velasco y Roberto García Corona, y por el secretario general de Solidaridad, Jordi de la Fuente.

VOX pedirá suspender la ZBE de Santander

Velasco ha anunciado que VOX presentará en el próximo Pleno municipal una iniciativa para que el Ayuntamiento de Santander solicite al Gobierno de España la derogación de la Ley de Cambio Climático y suspenda la ordenanza de la ZBE.

La portavoz también reclamará la anulación de las multas impuestas hasta el momento y ha recordado que VOX presentó una enmienda a la totalidad de la ordenanza y un recurso contencioso-administrativo, que se encuentra admitido a trámite.

«Somos el único partido en Santander que se opone a la ZBE», ha afirmado Velasco.

Críticas por su impacto en las familias

Por su parte, Jordi de la Fuente ha calificado las ZBE como una medida «recaudatoria» que perjudica especialmente a las familias trabajadoras que no pueden permitirse cambiar de vehículo.

El secretario general de Solidaridad ha sostenido que la normativa europea exige adoptar medidas para mejorar la calidad del aire, pero no obliga a imponer Zonas de Bajas Emisiones ni a sancionar a los conductores.

En Torrelavega, Roberto García Corona ha denunciado que la ZBE está perjudicando a los vecinos con vehículos antiguos y ha cuestionado su eficacia para reducir la contaminación.

Según el portavoz de VOX, los últimos datos oficiales reflejarían un aumento de la contaminación desde la aplicación de la medida, debido al mayor tiempo de circulación de los conductores que buscan aparcamiento fuera del centro.

El Grupo Provincial de VOX en la Diputación de Barcelona ha mostrado su firme rechazo a la aprobación de un nuevo recurso económico incluido en la convocatoria del Catálogo 2026 del Plan de cooperación Xarxa de Governs Locals 2024-2027, destinado a financiar actuaciones en el ámbito LGTBI+.

El fondo de prestación, denominado formalmente “Actuaciones en el ámbito LGBTI+”, contempla una partida total de 439.000 euros para actividades vinculadas a las celebraciones del Orgullo, un gasto que VOX califica como “despilfarro ideológico” y como un desvío de recursos públicos hacia prioridades alejadas de las necesidades reales de los ciudadanos.

Desde la formación recuerdan que la Xarxa de Governs Locals constituye el catálogo de servicios que la Diputación pone a disposición de los ayuntamientos de la provincia para su prestación directa y sin coste para los entes locales. Por ello, VOX critica que se utilicen estos recursos para financiar agendas ideológicas en lugar de reforzar políticas centradas en los problemas cotidianos de los vecinos.

El Grupo Provincial de VOX ha denunciado además que todos los partidos con representación institucional, salvo VOX, votaron a favor de este punto tanto en las comisiones informativas previas como en el Pleno. Asimismo, el resto de formaciones se adhirieron de forma unánime a la Declaración Institucional con motivo del Día Internacional del Orgullo LGBTI+.

Con este posicionamiento, VOX asegura consolidarse como el único partido que planta cara al gasto político ideológico dentro de la corporación provincial y rechaza suscribir declaraciones que considera desconectadas de las verdaderas preocupaciones de los trabajadores, las familias y los vecinos de la provincia.

El diputado provincial y portavoz de VOX en la Diputación de Barcelona, Jordi de la Fuente, ha mostrado su sorpresa ante el alineamiento del resto de fuerzas políticas.

“No me explico cómo justificarán estas cosas a sus votantes los partidos que se autoproclamaban conservadores. Está claro que en los plenos aceptan el rodillo progre, y luego a los suyos les toman el pelo diciendo que son otra cosa”, ha afirmado.

De la Fuente también ha respondido a las palabras de la vicepresidenta quinta y presidenta delegada del Área de Feminismos e Igualdad de la Diputación, Raquel Albiol, quien calificó de “anomalía” la postura de VOX al impedir que la declaración institucional saliera adelante por unanimidad y tuviera que convertirse en una moción ordinaria.

“Según la vicepresidenta quinta, que haya un diputado que no firme esta declaración y que por mi culpa tenga que ser una moción, es una anomalía. Muy orgulloso de serlo y de representar siempre lo que los miles de votantes de VOX quieren”, ha replicado el portavoz provincial.

Finalmente, Jordi de la Fuente ha instado a los responsables de la Diputación a contrastar sus prioridades presupuestarias con la realidad social y económica de los trabajadores de la provincia.

“Me encantaría que hicieran la prueba de salir a hablar a los trabajadores de los establecimientos de alrededor, o a los trabajadores de la propia casa, y preguntarles si les preocupan mucho los ‘derechos intersexuales, queer, asexuales, no binarios’, y toda esa lista interminable. No tendrán ni idea de lo que les están hablando estos políticos, porque lo que preocupa de verdad a pie de calle es llegar a final de mes, poder pagar un techo y que no te roben o agredan sexualmente por la calle si eres una mujer”, ha concluido.

Jordi de la Fuente ha denunciado que el Gobierno de Pedro Sánchez pretende activar a los sindicatos a partir de otoño para promover movilizaciones en las calles, mientras, a su juicio, las centrales sindicales han permanecido ausentes ante los problemas reales que sufren los trabajadores españoles.

De la Fuente ha criticado que sindicatos como CCOO y UGT no hayan dado respuesta efectiva al encarecimiento de la vivienda, a la pérdida de poder adquisitivo de las familias trabajadoras ni a la situación de muchos españoles que se ven obligados a acudir a los servicios sociales.

“¿Dónde estaban los sindicatos cuando el precio de la vivienda se iba por las nubes? ¿Dónde estaban cuando las familias trabajadoras españolas tenían que ir a mendigar a los servicios sociales?”, ha señalado.

El dirigente ha acusado a los sindicatos mayoritarios de estar “subvencionados” y de haber desactivado el verdadero sindicalismo en España por su dependencia del poder político y de las ayudas públicas.

“Están desactivando el sindicalismo en España porque están al servicio del poder y al servicio de la subvención de turno”, ha afirmado.

Asimismo, De la Fuente ha señalado que las movilizaciones promovidas por el Gobierno contarán con la participación de formaciones de izquierda como Más Madrid, Sumar, Podemos y el propio PSOE, además de liberados sindicales que, según ha denunciado, son financiados con el esfuerzo de los trabajadores y con los impuestos de los españoles.

“Van a ir a sueldo a la manifestación mientras tú, si te manifiestas o haces una huelga, no cobras”, ha criticado.

Frente a ese modelo, Jordi de la Fuente ha reivindicado la existencia de un sindicalismo alternativo que defiende los derechos de los trabajadores más allá del centro de trabajo y que pone en el centro las necesidades reales de los españoles.

En este sentido, ha defendido un sindicalismo que reclame empleo para los españoles, acceso a la vivienda, libertad de circulación frente a las restricciones de las Zonas de Bajas Emisiones, seguridad en los barrios y prioridad nacional en los servicios públicos.

“Existe un sindicalismo de verdad, alternativo, que defiende el trabajo para los españoles, que defiende tus derechos más allá del centro de trabajo y que defiende que tengas un techo”, ha señalado.

De la Fuente ha concluido reivindicando el papel del sindicato Solidaridad como alternativa al sindicalismo subvencionado y alineado con el poder político.

“Estamos hartos de que los españoles sean los últimos en la cola. Prioridad nacional. Ese sindicato existe y ese sindicato es Solidaridad”, ha concluido.

El grupo de VOX en la Diputación de Barcelona ha mostrado su preocupación por la aprobación de una nueva dotación económica de 800.000 euros destinada a reforzar los servicios sociales municipales bajo el argumento de evitar situaciones de saturación en distintos ayuntamientos de la provincia.

La formación considera necesario aclarar el destino exacto de estos fondos y ha solicitado explicaciones al gobierno provincial sobre los motivos que han llevado a aprobar esta partida extraordinaria.

El portavoz de VOX en la Diputación de Barcelona, Jordi de la Fuente, ha señalado que la formación ha planteado durante el pleno diversas preguntas relacionadas con el impacto que determinadas decisiones políticas pueden estar teniendo sobre los recursos sociales de los municipios.

Según ha explicado, VOX considera imprescindible que exista total transparencia sobre el uso de los fondos públicos y sobre los criterios utilizados para justificar esta nueva inversión económica.

“Desde VOX vamos a estar encima de cada euro para comprobar cuál es su destino y garantizar que los recursos públicos se utilicen de manera responsable y en beneficio de los ciudadanos”, ha afirmado Jordi de la Fuente.

La formación ha manifestado además su preocupación por la presión que soportan actualmente numerosos servicios públicos municipales y considera que cualquier medida económica de este tipo debe ir acompañada de una explicación clara sobre sus objetivos y resultados previstos.

VOX sostiene que los vecinos de la provincia tienen derecho a conocer cómo se gestionan los recursos de la Diputación y cuáles son las prioridades que marcan el reparto de las ayudas y subvenciones públicas.

Asimismo, Jordi de la Fuente ha reiterado la posición de su formación en favor del principio de prioridad nacional, defendiendo que las administraciones deben garantizar que los recursos públicos se orienten prioritariamente a atender las necesidades de los ciudadanos con arraigo en los municipios de la provincia.

Desde VOX han anunciado que continuarán ejerciendo una labor de fiscalización sobre las decisiones económicas adoptadas por la Diputación de Barcelona y que seguirán reclamando información detallada sobre cualquier partida presupuestaria que afecte a los servicios públicos municipales.

La formación considera que la transparencia, el control del gasto y la correcta gestión de los recursos públicos son elementos fundamentales para garantizar la confianza de los ciudadanos en las instituciones.

Por ello, VOX mantendrá su vigilancia sobre la ejecución de esta partida económica y sobre las futuras decisiones presupuestarias que puedan afectar a los municipios de la provincia de Barcelona.

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