Ana Ruiz reclama transparencia sobre charlas de género e inmigración en colegios.
La diputada del Grupo Parlamentario VOX en el Parlamento de Andalucía, Ana Ruiz, informa que “hemos presentado pregunta en la Comisión de Desarrollo Educativo y Formación Profesional relativa a actividades de carácter ideológico impartidas por entidades externas en el IES Ciudad Jardín de Sevilla.”
Desde VOX se está indagando en “si tiene conocimiento la Comisión de Desarrollo Educativo y Formación Profesional de la realización en el IES Ciudad Jardín de Sevilla de actividades o charlas impartidas por entidades externas sobre cuestiones afectivo-sexuales, ideología de género, diversidad sexual o inmigración sin que se haya facilitado a las familias información clara, completa y suficiente sobre su contenido, finalidad y personal interviniente.”
“En ese caso, ¿qué medidas van a adoptar para garantizar el derecho de los padres a conocer y autorizar este tipo de actividades en los centros educativos sostenidos por fondos públicos?”, pregunta Ana Ruiz.
La diputada autonómica afirma que “en VOX estamos muy pendientes de todo lo que le intentan trasladar a nuestros hijos por la puerta de atrás. Para denunciarlo”, señalando al gobierno de Moreno Bonilla como “una de las patas del bipartidismo, siempre empeñando en continuar el “legado” de la izquierda, metiendo sus zarpas ideológicas en los más inocentes para adoctrinar sin permiso de los padres.”
Para concluir, Ruiz asegura que “vamos a defender los intereses de los alumnos y de las familias. Basta ya de que la izquierda y su continuista PP pretendan adoctrinar y politizar. Más Educación y menos bipartidismo.”
Valentín Ayesa destaca el papel de la gastronomía como motor económico en Bormujos.
El municipio de Bormujos ha acogido la asamblea anual de la Academia Sevillana de Gastronomía y Turismo, un encuentro que ha servido para consolidar su posicionamiento como referente gastronómico y hostelero en el Aljarafe.
Durante el acto, el delegado de Comercio, Desarrollo Local y Emprendimiento del Ayuntamiento de Bormujos, Valentín Ayesa, ha destacado la importancia de que la localidad haya sido elegida como sede de este evento, subrayando el compromiso del municipio con el sector hostelero.
En su intervención, Ayesa ha puesto en valor el papel de la gastronomía y la hostelería como motores de desarrollo económico en Bormujos, sectores que han experimentado un notable crecimiento y que constituyen una base fundamental para el empleo y la actividad empresarial local.
Asimismo, el delegado ha presentado el proyecto de creación de una Escuela de Hostelería en el municipio, una iniciativa que busca convertir a Bormujos en un referente formativo en el ámbito gastronómico en la comarca del Aljarafe.
Según ha explicado, esta escuela tendría como objetivo dar respuesta a las necesidades del sector, fomentando la formación de profesionales cualificados, la inserción laboral y el emprendimiento, al tiempo que refuerza el tejido empresarial vinculado a la hostelería.
Desde el Ayuntamiento se ha destacado que este proyecto podría suponer un impulso significativo para el empleo y la competitividad del municipio, además de contribuir a la excelencia y profesionalización del sector.
Por su parte, el presidente de la Academia Sevillana de Gastronomía, Manuel Salinero, ha agradecido la colaboración del Ayuntamiento de Bormujos y ha mostrado su respaldo al proyecto de la Escuela de Hostelería, valorando su impacto positivo en el futuro del sector.
La celebración de esta asamblea en Bormujos refuerza el papel del municipio como enclave estratégico para el desarrollo gastronómico, consolidando su apuesta por la calidad, la innovación y la excelencia en la hostelería.
García de Polavieja: «VOX lleva al pleno un plan de actuaciones en calles y plazas de Sevilla»
El Grupo Municipal de VOX en el Ayuntamiento de Sevilla llevará al próximo pleno una propuesta de acuerdo que contempla una batería de obras de mejora en calles, plazas y equipamientos en siete barrios de la ciudad, con el objetivo de mejorar la seguridad, la accesibilidad y la calidad de vida de los vecinos.
La iniciativa incluye actuaciones en La Carrasca y la barriada de El Carmen, donde se plantean intervenciones integrales en viarios y acerados, así como mejoras en instalaciones y espacios públicos. Asimismo, VOX propone actuaciones en La Oliva, El Porvenir y la Avenida de la Palmera, entre otros puntos de la ciudad.
En concreto, el plan contempla la recuperación de zonas de esparcimiento como pipicanes, la mejora de áreas infantiles y deportivas, la renovación de luminarias, la instalación de mobiliario urbano y la ejecución de obras de reparación en el Colegio Pino Flores.
Desde VOX se solicita que estas actuaciones se incorporen a la planificación municipal de mantenimiento urbano, priorizando aquellas intervenciones que puedan ejecutarse con mayor rapidez y menor coste, dada su incidencia directa en la seguridad y comodidad de los vecinos.
El portavoz adjunto del grupo municipal, Gonzalo García de Polavieja, ha destacado que el estado de conservación de la vía pública es uno de los indicadores más visibles del funcionamiento de una ciudad, señalando que el deterioro de acerados, pavimentos o mobiliario urbano afecta directamente a la seguridad, la accesibilidad y la calidad de vida.
Asimismo, ha subrayado que muchas de las actuaciones propuestas responden a demandas vecinales trasladadas desde distintos distritos, y que, en muchos casos, se trata de intervenciones sencillas pero con un impacto inmediato en el entorno urbano.
García de Polavieja ha recordado que un primer paquete de medidas similares impulsado por VOX ya fue aprobado y se encuentra en fase de ejecución o finalizado, lo que demuestra la eficacia de este tipo de iniciativas basadas en actuaciones concretas.
Desde la formación se insiste en la necesidad de dar continuidad a esta línea de trabajo, incorporando nuevas propuestas que permitan mejorar el estado de los espacios públicos y atender las necesidades reales de los barrios.
VOX defiende así una política de mantenimiento urbano centrada en la eficiencia, la cercanía y la respuesta directa a las demandas ciudadanas, en línea con una gestión eficaz de los recursos públicos.
Con H de H-insolente.
Por Keka Alcaide.

Hay algo profundamente paradójico y muy revelador en la última ocurrencia del Gobierno de Pedro Sánchez como ha sido crear una herramienta para medir el odio en redes y en la conversación pública bajo la etiqueta #Hodio.
La idea, presentada con solemnidad institucional, pretende identificar discursos de odio, cartografiarlos y combatirlos. Sobre el papel suena impecable pues nadie en su sano juicio defendería el odio como valor público. El problema empieza cuando quienes se erigen en árbitros del odio han convertido durante años la polarización en una (su) estrategia política.
Porque conviene recordar que el clima de enfrentamiento que hoy dicen querer medir no surgió de manera espontánea, sino que más bien ha sido cultivado con paciencia desde el propio poder.
En los últimos años el debate público ha estado plagado de etiquetas que no buscan describir al adversario político, sino descalificarlo moralmente. Desde tribunas gubernamentales y desde portavoces del Ejecutivo se ha hablado repetidamente de la “derecha y la ultraderecha” como un bloque homogéneo asociado a amenazas democráticas.
La ministra María Jesús Montero llegó a referirse a determinados medios críticos como “la fachosfera mediática”, una expresión que convertía a periodistas y lectores en una categoría política despectiva.
El propio presidente del Gobierno denunció en 2024 la existencia de una “máquina del fango” mediática que, según él, opera para desestabilizar a su Ejecutivo. La frase se hizo viral y pasó a formar parte del arsenal político cotidiano.
Adjetivos no usados como síntoma de discrepancia política, pero sí como clasificación moral, convirtiendo el debate público en una trinchera alejada de lo que debiera ser una discusión constructiva.
Llegados a este punto, lo paradójico y hasta sarcástico es que ahora, quienes han alimentado ese clima anuncian que van a medir el odio.
Pero pese a los intentos del mandatario por erigirse cabeza de todo menos de turco, este fenómeno no es nuevo. Es difícil no ver aquí una escena casi aristotélica. Aristóteles describía la akrasia, término proveniente del griego en lo referente a la falta de voluntad, como el saber que algo está mal, pero seguir haciéndolo. En la política contemporánea sanchista existe una versión aún más sofisticada que pasa por denunciar públicamente aquello mismo que se practica.
Los filósofos estoicos advertían de esa incoherencia entre discurso y conducta. Epictetus insistía en que la virtud no consiste en hablar de lo correcto, sino en vivir conforme a ello. Y por ende, condenar algo mientras se ejerce lo convertía en estrategia retórica más que en moralidad.
Eso es lo que vuelve tan llamativa la iniciativa del Gobierno. Porque el problema del odio en la política española no se resuelve con indicadores, mapas semánticos o algoritmos que rastreen palabras prohibidas. El problema nace cuando el propio poder adopta la lógica de la confrontación permanente.
Un medido complejo de medir
Medir el “odio” se presenta como un objetivo aparentemente incuestionable. Si el odio deteriora la convivencia democrática, identificarlo y reducirlo parece una tarea legítima del poder público. Sin embargo, el simple hecho de intentar cuantificar el odio plantea un problema conceptual y político de gran calado.
En primer lugar, el odio no es una magnitud física ni un fenómeno fácilmente objetivable. Es una categoría moral y emocional, dependiente del contexto, de la intención del hablante y de la interpretación del oyente. Convertirlo en una variable medible exige definir previamente qué se considera odio y qué no, y esa definición inevitablemente tiene un componente político.
El primer riesgo aparece cuando el poder define qué discursos constituyen “odio”, convirtiéndose también en árbitro de los límites del debate público.
La filosofía política lleva siglos advirtiendo sobre esta tensión. Ya en la tradición clásica se insistía en que la virtud no se mide por declaraciones públicas sino por la coherencia entre discurso y acción. Cuando el poder establece mecanismos para vigilar determinadas expresiones, el problema no es solo qué se pretende medir, sino quién controla el instrumento de medición y con qué intención, pues según el proceso la medición puede transformarse fácilmente en un mecanismo de regulación del lenguaje político.
Por eso el debate no debería centrarse únicamente en si el odio existe —algo evidente— sino en hasta qué punto su medición institucional puede afectar a la libertad de crítica, al pluralismo político y a la confrontación legítima de ideas, que son elementos esenciales en una democracia.
En definitiva, medir el odio no es una operación técnica neutral. Es una decisión política sobre los límites del discurso público, y precisamente por eso exige un escrutinio especialmente riguroso.
“La política del ejecutivo tiene la curiosa tendencia de convertir en políticas públicas los problemas que previamente ha contribuido a crear. Se genera el incendio y luego se anuncia el observatorio del fuego”
Así que el verdadero experimento, más que medir el odio en la conversación pública, sería medir el origen político de ese odio. Tal vez entonces descubriríamos que muchos de los discursos que ahora se pretenden vigilar nacieron precisamente en el lugar desde el que hoy se promete combatirlos.
Ana Ruiz carga contra Moreno Bonilla: «Andalucía no es Marruecos»
La diputada del Grupo Parlamentario VOX en el Parlamento de Andalucía, Ana Ruiz, ha denunciado que el Gobierno andaluz del Partido Popular, presidido por Juan Manuel Moreno Bonilla, está destinando recursos públicos a patrocinar actividades vinculadas al ramadán mientras miles de andaluces siguen esperando ayudas del sistema de dependencia.
Según ha señalado Ruiz, esta situación evidencia una mala gestión de las prioridades del Ejecutivo autonómico. “Mientras los andaluces mueren esperando la ayuda a la dependencia, el gobierno del PP de Moreno Bonilla se gasta el dinero en patrocinar reuniones comunitarias por el ramadán”, ha afirmado.
La parlamentaria de VOX ha criticado que estas iniciativas se justifiquen bajo el concepto de integración, señalando que en realidad se trata de “la promoción del islamismo”.
Críticas al bipartidismo
Ana Ruiz ha afirmado que Andalucía debe priorizar la atención a las necesidades reales de los ciudadanos, señalando que la comunidad presenta importantes carencias en ámbitos como la sanidad, la educación, las infraestructuras o la seguridad.
En este sentido, ha criticado tanto al Partido Popular como al Partido Socialista por lo que considera una continuidad de políticas similares en la gestión de la comunidad.
“Desde VOX creemos que la Junta de Andalucía debería preocuparse por atender las necesidades de los andaluces. Tenemos muchas carencias en temas importantísimos y, sin embargo, Moreno Bonilla se empeña en continuar el legado socialista”, ha señalado.
Defensa de las tradiciones andaluzas
La diputada autonómica también ha reprochado al PP y al PSOE que, según ha dicho, no muestren el mismo interés por las tradiciones religiosas propias de Andalucía.
Ruiz ha criticado que no se dé la misma atención a celebraciones como la Cuaresma, la Semana Santa o la Navidad, mientras que sí se promueven actividades vinculadas al ramadán.
“Que le quede claro a Moreno Bonilla y a la izquierda a la que es funcional: Andalucía no es Marruecos y los andaluces son lo primero”, ha concluido.
Pedro Navarro: «Si quiere vigilar el odio en redes que empiece por el PSOE»
El portavoz del Grupo Municipal VOX en el Ayuntamiento de Alcalá de Guadaíra, Pedro Navarro, ha valorado el anuncio realizado por el presidente del Gobierno, el socialista Pedro Sánchez, sobre la puesta en marcha de una herramienta para medir los discursos de odio en las plataformas digitales en España, advirtiéndole que “si quiere vigilar el odio en las redes sociales que empiece por las Juventudes Socialistas de Alcalá de Guadaíra y sus mensajes de incitación para odiar a VOX”.
En este sentido, Navarro ha recordado a Sánchez los mensajes publicados y difundidos por la JSA de Alcalá, a través de sus diferentes cuentas oficiales en distintas plataformas, en los que “se animaba a los jóvenes a afiliarse a esta organización de izquierda situando el odiar a VOX como una especie de requisito para ello”, añadiendo “el zorro no puede vigilar el gallinero, si quiere vigilar el odio en redes que empiece por las Juventudes Socialistas de Alcalá de Guadaíra”.
En concreto, estas publicaciones lanzadas por las JSA alcalareñas en junio de 2022, aparecía un cartel publicitario en el que se venía a pedir a los jóvenes que se afilien y a manifestar que uno de los requisitos es “odiar a VOX”.
Tras estas “publicaciones que destilaban una explícita intencionalidad para odiar a VOX”, la propia alcaldesa del PSOE, Ana Isabel Jiménez, “no sólo se quedó de brazos cruzados ante este tipo de comportamientos antidemocráticos, sino que apoyó el mensaje dando ‘Me Gusta’ al tuit, mientras que desde la propia cuenta oficial del PSOE de Alcalá se compartió alegremente, ayudando a difundir este mensaje hacia los que pensamos de forma diferente a ellos.
Para el portavoz municipal de VOX, “es inadmisible que el PSOE pretenda repartir ahora carnés de tolerantes y odiadores entre los españoles, cuando acumula a sus espaldas una historia criminal y golpista que les debería dar hasta vergüenza” y cuando ha sido precisamente el actual Gobierno del PSOE quien “ha metido hasta la cocina en todas las instituciones del Estado, a partidos que han hecho del odio y la violencia con el que piensa diferente su ‘late motiv’, como Bildu o los nacionalistas catalanes de Junts y ERC”.
Pedro Navarro: «El Ayuntamiento no puede multar a las familias cuando heredan su casa»
El Grupo Municipal de VOX en el Ayuntamiento de Alcalá de Guadaíra ha registrado una moción para garantizar que las familias puedan beneficiarse de la bonificación del 95% en el impuesto de plusvalía cuando heredan la vivienda habitual, evitando que cuestiones burocráticas relacionadas con el padrón impidan acceder a esta ayuda.
La iniciativa, presentada por el portavoz municipal de VOX, Pedro Navarro, busca corregir una situación que, según denuncia la formación, está provocando que numerosos vecinos pierdan esta bonificación debido a problemas administrativos, a pesar de tratarse realmente de la vivienda habitual del fallecido.
Desde VOX consideran que el Ayuntamiento está utilizando el padrón como un criterio excesivamente restrictivo para conceder esta bonificación, ignorando otros documentos que podrían acreditar que el inmueble heredado era el domicilio habitual.
VOX denuncia trabas burocráticas a las familias
Según explica Pedro Navarro, muchas familias se encuentran con la negativa del Ayuntamiento a aplicar la bonificación del 95% en la plusvalía municipal simplemente por discrepancias en el padrón, lo que puede suponer la pérdida de miles de euros en un momento especialmente delicado para los herederos.
“Es una injusticia que, en pleno duelo, una familia pierda miles de euros de bonificación porque el Ayuntamiento se niega a considerar pruebas como recibos de luz o escrituras que demuestran que esa vivienda era el hogar familiar”, ha señalado el portavoz de VOX.
Menos burocracia y más sentido común
La moción registrada por VOX propone que el consistorio acepte otros medios de prueba válidos —como facturas de suministros, certificados médicos, contratos o documentos notariales— para acreditar que la vivienda heredada era la residencia habitual del fallecido.
El objetivo es evitar que el padrón se convierta en un obstáculo insalvable y garantizar que hijos, padres y cónyuges puedan acceder a la bonificación prevista por la normativa.
“Hay que blindar el ahorro del 95% para las familias y acabar con esta dictadura del padrón. Debe prevalecer la realidad sobre el papeleo y facilitar las cosas a los vecinos en los momentos más difíciles”, ha afirmado Navarro.
VOX pide al Ayuntamiento apoyar a las familias
Desde VOX defienden que el Ayuntamiento debe actuar como apoyo para los vecinos y no como una administración que dificulta el acceso a beneficios fiscales.
“El Ayuntamiento debe estar al lado de los vecinos y no actuar como una máquina recaudadora. Exigimos sentido común, respeto a la propiedad privada y que se deje de penalizar a las familias en situaciones tan delicadas como una herencia”, ha concluido Pedro Navarro.
Reyes Romero denuncia que la saturación eléctrica frena la vivienda y la industria en Sevilla.
La diputada de VOX en el Congreso por Sevilla, Reyes Romero, ha registrado preguntas relativas “a la saturación de las infraestructuras eléctricas que padece la provincia de Sevilla, especialmente en cuanto al transporte y la distribución eléctrica.”
Desde VOX, se afirma que “queremos saber qué medidas concretas pretende adoptar el Gobierno para contrarrestar la importante saturación que padecen las infraestructuras eléctricas de la provincia de Sevilla”.
Ante esta situación, Romero defiende “las inversiones necesarias para paliar la evidente deficiencia energética que sufre Sevilla, lo cual supone un verdadero lastre tanto para la construcción de vivienda nueva como para la industria y otros sectores productivos. La carencia de inversiones nos lleva a este tipo de situaciones y las repercusiones cada vez son más negativas para nuestro desarrollo y competitividad.”
“No puede ni debe ser que Sevilla siempre esté a la cola en inversiones e infraestructuras. Los sevillanos estamos cansados de esta postración, máxime cuando somos una de las principales ciudades y provincias de España. El transporte, la vivienda y el movimiento económico no pueden esperar más”, concluye la diputada sevillana.





