Isabel Madera explica en «Diálogos de Actualidad» cómo se fija el precio de la vivienda protegida en Andalucía.
🏠 La delegada de Urbanismo de Bormujos y portavoz de VOX Isabel Madera, desgrana en Diálogos de Actualidad el sistema que determina el precio final de las VPO y aclara qué competencias corresponden a la Junta y a los ayuntamientos.
Actualidad Política estrena su nueva sección de entrevistas, «Diálogos de Actualidad«, con una conversación conducida por Keka Alcaide junto a Isabel Madera, delegada de Urbanismo y portavoz del Grupo Municipal VOX en Bormujos (Sevilla), para abordar uno de los asuntos que más preocupa actualmente a los ciudadanos: el acceso a la vivienda y el precio de la vivienda protegida.
Durante la entrevista, Isabel Madera explicó de forma detallada cómo se configura el precio final de una Vivienda de Protección Oficial (VPO) en Andalucía, una cuestión que genera un intenso debate social debido al incremento de los precios registrado en los últimos años.
La portavoz de VOX aclaró que el punto de partida es un módulo base fijado inicialmente por el Gobierno y posteriormente adaptado por cada comunidad autónoma. En el caso andaluz, este módulo se sitúa en torno a los 890 euros por metro cuadrado útil.
A partir de ese valor inicial se aplican distintos coeficientes que dependen de factores como la ubicación geográfica de la promoción, la proximidad a grandes núcleos urbanos y el tipo de vivienda protegida que se vaya a construir.
Según explicó Madera, existen tres modalidades de vivienda protegida: régimen especial, destinada a personas con menores ingresos; régimen general; y régimen limitado, que es precisamente la modalidad que actualmente está generando mayor controversia debido al incremento de los precios finales que soportan los compradores.
Durante la entrevista, también se abordó el papel de los ayuntamientos en la promoción de vivienda protegida. Isabel Madera recordó que los consistorios no tienen capacidad para fijar el precio de venta de las VPO, ya que esta competencia corresponde a otras administraciones.
No obstante, sí señaló que los ayuntamientos pueden desempeñar un papel fundamental mediante la puesta a disposición de suelo público, la actualización de los registros de demandantes, la agilización de licencias urbanísticas y la aplicación de bonificaciones fiscales a los promotores cuando estas redunden en una reducción efectiva del precio final de las viviendas.
«Es obligación de los ayuntamientos facilitar los procedimientos, agilizar los trámites y favorecer que la vivienda protegida sea realmente accesible para las familias que la necesitan», explicó.
Con esta conversación, Diálogos de Actualidad inaugura una nueva etapa en Actualidad Política, apostando por entrevistas que permitan profundizar en asuntos de interés público y acercar a los ciudadanos información rigurosa sobre los principales debates políticos y sociales del momento.
Síndrome del poder acorralado
Por Keka Alcaide.
Cuando un líder empieza a percibir que el suelo político se mueve bajo sus pies, comienza a vislumbrarse algo profundamente inquietante en su reacción. La historia está llena de ejemplos. Presidentes, primeros ministros y dirigentes que, en lugar de asumir el desgaste natural del poder o responder con transparencia ante los escándalos, optaron por atrincherarse, victimizarse y convertir cualquier crítica en una conspiración contra ellos. Pedro Sánchez encabeza hoy la lista de políticos que peligrosamente encajan en ese patrón.
Desde su llegada a la Moncloa en 2018, el Gobierno de Pedro Sánchez ha estado marcado por una creciente degradación política e institucional orientada a garantizar su permanencia en el poder. Los indultos y la amnistía a los responsables del procés, las cesiones al separatismo y el control progresivo de las instituciones del Estado han alimentado la percepción de un Ejecutivo dispuesto a todo con tal de resistir.
A ello se suma una política migratoria, estrategia basada en ampliar una futura base electoral, que ha traído consigo el deterioro de los servicios públicos y un notable aumento de la inseguridad en nuestras calles.
En paralelo, distintos episodios recientes —desde crisis de gestión hasta escándalos relacionados con infraestructuras, seguridad o empresas públicas— han intensificado las críticas contra un Gobierno acusado de priorizar intereses políticos frente a la gestión.
Pero el foco principal sigue siendo la corrupción. Las investigaciones que afectan al entorno más cercano de Sánchez, incluidos miembros de su familia, dirigentes del PSOE, antiguos colaboradores de máxima confianza y, como colofón, el expresidente Zapatero, han situado al presidente en el centro de una crisis política cada vez más profunda.
La situación se agrava aún más tras las investigaciones sobre presuntas maniobras de presión contra jueces, fiscales y agentes de la Guardia Civil, así como el registro de la sede del PSOE por parte de la UCO en el marco de distintas causas judiciales. Todo ello dibuja un escenario en el que Sánchez aparece como el eje de una estructura política cada vez más erosionada por los escándalos.
De repente, los jueces pasan a formar parte de supuestas operaciones políticas. Los medios críticos son señalados como maquinaria de intoxicación. La oposición deja de ser un adversario democrático para convertirse en una amenaza existencial. Y cualquier información incómoda se interpreta automáticamente como un ataque coordinado para derribar al Gobierno. Es el manual clásico del poder acorralado.
No hace falta acudir a teorías extravagantes ni a diagnósticos psiquiátricos irresponsables, porque si algo sobra en política son precedentes históricos que ayudan a entender lo que ocurre cuando un dirigente siente que se acerca el final de su ciclo. Nixon lo hizo durante el Watergate. Berlusconi convirtió a la Justicia en su enemigo permanente. Trump transformó la confrontación constante en una estrategia de supervivencia. Todos compartían el idéntico patrón psicológico de que cuanto mayor era la presión, más agresiva se volvía la reacción. Y Sánchez empieza a transmitir exactamente esa sensación.
La Moncloa vive instalada en una lógica de resistencia permanente. Todo gira alrededor del relato, del control de daños, de la movilización emocional y de mantener cohesionada a la propia parroquia frente a un enemigo exterior cada vez más difuso, pero políticamente más útil. Porque el sanchismo ha entendido como esencial que, mientras exista un enemigo al que culpar, nunca habrá obligación de asumir responsabilidades reales.
El problema es que esta dinámica termina degradando la convivencia política, las instituciones, el debate público e incluso la propia percepción de la realidad. Los liderazgos más tensos no suelen volverse más prudentes conforme aumenta la presión sino que ocurre justo lo contrario. El miedo político suele provocar más polarización, más ataques, más victimismo y decisiones cada vez más desesperadas. Y la experiencia histórica invita precisamente a no subestimar nunca a un poder que empieza a sentirse acorralado.
La gran incógnita ya no es si Sánchez piensa resistir. Eso parece claro tras el portazo de la Moncloa. La pregunta que empieza a preocupar, y mucho, es hasta dónde está dispuesto a llegar para conseguirlo.
Pedro Sánchez parece haber cruzado ya demasiadas fronteras, poniendo en grave riesgo la estabilidad institucional y la calidad democrática de España. Pero lo más inquietante es que quizá lo peor todavía esté por venir.
Isabel Madera: «Queremos facilitar información clara y transparente sobre acceso a vivienda»
La delegada de Urbanismo del Ayuntamiento de Bormujos, Isabel Madera, celebrará el próximo martes 2 de junio de 2026 una jornada informativa abierta a todos los vecinos bajo el título “TODO SOBRE VPO”, con el objetivo de explicar las nuevas promociones de vivienda protegida impulsadas en el municipio y resolver dudas relacionadas con el acceso a las mismas.
El encuentro tendrá lugar a las 19:00 horas en el Edificio Multifuncional de Bormujos, ubicado en la confluencia de las calles Corral del Pequeño y Juan Gordillo Romero.
Durante la jornada se ofrecerá información detallada sobre las cinco promociones de vivienda protegida actualmente en marcha en el municipio, así como sobre los distintos regímenes de protección, precios, requisitos de acceso y funcionamiento de la Oficina de Vivienda.
Actualmente, Bormujos cuenta con un total de 167 viviendas protegidas entre promociones ya comercializadas y otras en distintas fases de desarrollo.
Entre ellas destacan las 72 viviendas de la promoción Aires del Aljarafe, en régimen especial, que ya se encuentran vendidas al 100%, así como el Edificio Las Portadas, en régimen limitado, que supera ya el 65% de reservas.
Asimismo, durante el acto se informará sobre nuevos proyectos como Bormujos Village, promoción en régimen especial que contará con 36 viviendas, además de otras iniciativas como las 12 viviendas de Edif. Fortex y las 16 previstas frente al centro comercial Megaocio.
La delegada de Urbanismo, Isabel Madera, ha señalado que esta iniciativa busca “facilitar información clara y transparente a los vecinos sobre las oportunidades de acceso a vivienda protegida”, especialmente para jóvenes y familias con dificultades para acceder al mercado libre.
Durante el encuentro también se abordarán cuestiones relacionadas con el precio de las VPO y la normativa autonómica vigente, aclarando las competencias de las distintas administraciones en materia de vivienda protegida.
Desde la Delegación de Urbanismo han animado a todos los vecinos interesados en acceder a una vivienda protegida, resolver dudas o conocer las futuras promociones a participar en esta jornada informativa gratuita y abierta al público.
Influencer institucional.
Por Keka Alcaide:
Durante años, la política exigía algo tan elemental como ideas, gestión y rendición de cuentas. Hoy, en cambio, parece bastar con dominar el algoritmo, sonreír a cámara y construir un personaje amable para consumo digital. Y pocas estrategias representan mejor esa deriva que la de Juan Manuel Moreno Bonilla, ahora “Juanma” para los amigos y posibles votantes.
Después de casi ocho años gobernando Andalucía, resulta llamativo que el eje central de su comunicación ya no sea explicar qué ha hecho, qué ha conseguido —y qué no— o qué piensa hacer en la próxima legislatura. Ante lo pasmoso de la situación, los andaluces han visto cómo su actual presidente ha optado por cambiar las prioridades y, en lugar de escuchar planes sobre cómo mejorar la sanidad, la vivienda, las ayudas sociales, la inmigración ilegal, el paro o la educación, han tenido que conformarse con un intento de cruzar la pasarela al más puro estilo “Operación Triunfo”, con banda sonora incluida.
El señor Moreno Bonilla no habla de listas de espera, de la situación de la atención primaria, del deterioro de la educación pública, de la precariedad juvenil o del acceso imposible a la vivienda, siendo precisamente la Junta de Andalucía la que ha fijado los precios de los módulos de VPO, una de las causas que han provocado el aumento desorbitado de los precios.
Frente a una campaña de demostración de “logros”, de explicación de dónde estamos y de cómo afrontar los problemas de inseguridad que se han instalado en nuestras calles como consecuencia de unas políticas de puertas abiertas, los andaluces se han encontrado con una campaña de “mute” y subtítulos. Mucho titular y poco que contar, compensado con una estrategia emocional en la que las playlists musicales, las referencias a Star Wars, las escenas familiares cuidadosamente editadas y la permanente construcción de una imagen de hombre tranquilo, cercano y simpático tenían el claro objetivo de maquillar una realidad mucho menos agradable.
Cuando la política se convierte en escaparate emocional, suele deberse a una gestión mediocre que previsiblemente no conseguiría los mismos resultados si se analizara desde los hechos. Cuando las redes sociales dejan de ser una herramienta para explicar políticas y pasan a sustituirlas, el relato personal ocupa el espacio que debería corresponder al debate público. Y así, el marketing se convierte en una cortina de humo diseñada para evitar el desgaste natural de ocho años de poder.
Porque gobernar durante casi una década implica asumir responsabilidades. Y Andalucía sigue teniendo problemas estructurales enormes. Una sanidad pública tensionada, jóvenes expulsados del mercado de la vivienda, dependencia económica del turismo y los servicios, desigualdad territorial, precariedad laboral, deterioro progresivo de servicios públicos esenciales y una creciente inseguridad como consecuencia de determinadas políticas migratorias.
Y, para colmo, en el último debate entre candidatos celebrado en Canal Sur, José Ignacio García decidió leer una antigua promesa electoral sanitaria realizada por Moreno Bonilla hace dos legislaturas. Lo llamativo no fue únicamente el contenido, sino comprobar que, ocho años después, el compromiso seguía siendo prácticamente idéntico. Las mismas promesas sobre refuerzo de la atención primaria, mejora de las listas de espera y fortalecimiento de la sanidad pública continuaban reapareciendo como si el tiempo político no hubiese transcurrido.
La escena dejó una imagen incómoda para el Gobierno andaluz, poniendo de manifiesto que, tras dos mandatos completos, el discurso seguía anclado en las mismas promesas iniciales. Una evidencia de que muchos de los problemas estructurales permanecen sin resolver mientras la comunicación institucional se concentra cada vez más en construir un liderazgo emocionalmente atractivo y en desplazar constantemente el foco.
“Menos política y más personaje. Menos proyecto y más percepción. Menos gestión y más emociones”.
Mostrar cercanía permanente para desactivar la crítica, convertir al presidente en alguien agradable antes que en alguien políticamente evaluable y construir una imagen tan cuidadosamente moderada que cualquier cuestionamiento parezca exagerado o injusto responde plenamente a la lógica contemporánea del poder. Ya no hace falta convencer desde los resultados si se consigue conectar desde la simpatía.
Y ahí radica el verdadero riesgo democrático. Cuando la política se banaliza hasta convertirse en contenido aspiracional o entretenimiento ligero, el ciudadano deja de actuar como elector para convertirse en audiencia. Surge así un nuevo sujeto político que ya no analiza decisiones públicas ni compara proyectos. Simplemente consume sensaciones y sigue personajes a golpe de “likes”.
“¡Juanma cruza la pasarela!”, inmerso en este envoltorio musical que lo ha acompañado durante la campaña y habiendo entendido perfectamente el tiempo político que vivimos, se protege tras una estética de normalidad cuidadosamente calculada cuyo objetivo no es otro que anestesiar el conflicto.
Después de ocho años en San Telmo, ya no basta con parecer cercano. Lo exigible es explicar hacia dónde va Andalucía y por qué tantos problemas siguen intactos. Andalucía no necesita un influencer institucional. Necesita un presidente dispuesto a responder políticamente por la realidad de la comunidad que gobierna.
Bormujos resiste al boom inmobiliario gracias al modelo de VPO impulsado por Isabel Madera.
El fuerte incremento del precio de la vivienda en Sevilla capital está desplazando cada vez a más familias y jóvenes compradores hacia el área metropolitana y los nuevos desarrollos residenciales del entorno sevillano. Sin embargo, incluso en estas zonas los precios continúan creciendo de forma significativa, lo que convierte a municipios como Bormujos en una de las principales alternativas residenciales por su apuesta por la Vivienda de Protección Oficial (VPO) y la vivienda asequible.
Según el último análisis elaborado por Foro Consultores Inmobiliarios, que estudia la evolución residencial en zonas como Entrenúcleos, Palmas Altas, Mairena del Aljarafe, Bormujos, Tomares, Alcalá de Guadaíra y Palomares del Río, todas las áreas analizadas presentan crecimiento respecto a 2024, reflejando la fuerte presión de la demanda inmobiliaria en el entorno de Sevilla.
El informe destaca especialmente el caso de Entrenúcleos, el gran desarrollo urbanístico de Dos Hermanas que prevé albergar a más de 60.000 personas en 20.000 viviendas y donde el precio medio de la vivienda ha aumentado más de un 60% en apenas siete años, pasando de 149.000 a 240.000 euros.
En este contexto de subida generalizada de precios, Bormujos se posiciona como uno de los municipios más competitivos del área metropolitana, con un precio medio de la vivienda de 217.000 euros, situándose por debajo de municipios como Tomares (257.000 euros), Mairena del Aljarafe (248.000 euros) o Palmas Altas, que alcanza los 335.000 euros de media y se convierte en la zona más cara de las analizadas.
La diferencia resulta especialmente significativa teniendo en cuenta que Bormujos mantiene una importante apuesta por promociones de vivienda protegida y vivienda asequible, frente a otros municipios donde predomina la vivienda libre y las promociones de precio elevado.
Bormujos, donde VOX gobierna al frente de Urbanismo
Desde el Ayuntamiento de Bormujos destacan que esta situación es consecuencia directa de una política urbanística centrada en facilitar el acceso a la vivienda y en agilizar el desarrollo de nuevos proyectos residenciales.
La gestión impulsada desde la Delegación de Urbanismo, dirigida por Isabel Madera, está permitiendo desbloquear suelo residencial, acelerar tramitaciones urbanísticas y favorecer la construcción de promociones adaptadas a la demanda real de familias trabajadoras y jóvenes compradores.
“Como delegada puedo intervenir en cuestiones relacionadas con la planificación urbanística, la gestión del suelo, la concesión de licencias y la tramitación administrativa de las promociones, pero carezco de capacidad legal para establecer el precio máximo de las viviendas protegidas. En lo que si pongo todo mi empeño es en trasladar a las promotoras el perfil de compradores que tenemos en el municipio, llegando, en caso de las VPO, a acuerdos con ellos para determinar el tipo de vivienda (régimen general, especial y limitado). Y en el caso concreto de las de Régimen Limitado en terreno privado, negociar el precio mínimo de salida”
A fecha de hoy, un total de 167 viviendas entre las que figura Aires del Aljarafe, una promoción de 72 viviendas en régimen limitado que ya se encuentra al “100% vendida”, así como el Edificio Las Portadas, también de régimen limitado y actualmente con un 65% de las 31 viviendas vendidas. A estas promociones se suman varios proyectos aún en fase de licitación, como son Bormujos Village, con 36 viviendas régimen especial, Edificio Vortex, con 12 viviendas también de régimen especial y la promoción frente Megaocio, con 16 viviendas previstas en régimen general.
La delegada de Urbanismo, Isabel Madera, ha señalado que “la prioridad es seguir impulsando vivienda accesible y facilitar que los jóvenes y las familias puedan desarrollar su proyecto de vida en Bormujos sin verse expulsados por el incremento de precios”.
Además, la ubicación estratégica del municipio, junto a la presencia del hospital, la universidad y las futuras mejoras en infraestructuras y movilidad, refuerzan el atractivo residencial de Bormujos y consolidan al municipio como uno de los principales polos de crecimiento del Aljarafe sevillano.
Mientras los precios continúan tensionándose en Sevilla capital y en otras zonas metropolitanas, Bormujos se consolida como un ejemplo de crecimiento ordenado y centrado en garantizar el acceso a una vivienda digna y asequible.
Isabel Madera: «El precio de la VPO lo fija la Junta de Andalucía»
Isabel Madera, la delegada de Urbanismo del Ayuntamiento de Bormujos ha afirmado recientemente que “no tiene competencias legales para fijar el precio de las viviendas de protección oficial (VPO) que actualmente se están promoviendo en el municipio, ya que esa potestad corresponde exclusivamente a la Junta de Andalucía conforme a la normativa autonómica vigente”. Lo que sí es competencia directa de la delegación de Urbanismo, es el tipo de régimen a aplicar en las construcciones de los terrenos propiedad del ayuntamiento. Y éso es precisamente lo que ha llevado a cabo Madera, licitando los únicos dos terrenos disponibles propiedad del ayuntamiento para la construcción de Vivienda Protegida en régimen especial, el más económico de los tres posibles.
La legislación andaluza en materia de vivienda protegida establece que es la administración autonómica la encargada de determinar los módulos económicos, coeficientes territoriales y precios máximos de venta y alquiler aplicables a las promociones de VPO en toda la comunidad.
En la práctica, el sistema funciona mediante un módulo básico autonómico fijado actualmente en 920,29 euros por metro cuadrado útil, al que se aplican distintos coeficientes en función del municipio y del régimen de protección de cada promoción.
En el área metropolitana de Sevilla, donde se encuentra Bormujos, el coeficiente territorial alcanza el 1,45 debido a la presión inmobiliaria existente en la zona. A ello se suman los coeficientes específicos según el tipo de vivienda protegida: 1,5 para régimen especial, 1,7 para régimen general y hasta 2 para régimen limitado.
Esto implica que una promoción de régimen limitado puede situarse legalmente por encima de los 2.600 euros por metro cuadrado útil, mientras que una vivienda de régimen general ronda los 2.270 euros por metro útil.
“Hay que saber que estos importes vienen fijados por la Junta de Andalucía y no pueden ser modificados por responsables municipales” ha afirmado Madera.
Actualmente, Bormujos cuenta con varias promociones de vivienda protegida en distintas fases de desarrollo y comercialización.
A fecha de hoy, un total de 167 viviendas entre las que figura Aires del Aljarafe, una promoción de 72 viviendas en régimen limitado que ya se encuentra al “100% vendida”, así como el Edificio Las Portadas, también de régimen limitado y actualmente con un 65% de las 31 viviendas vendidas. A estas promociones se suman varios proyectos aún en fase de licitación, como son Bormujos Village, con 36 viviendas régimen especial, Edificio Vortex, con 12 viviendas también de régimen especial y la promoción frente Megaocio, con 16 viviendas previstas en régimen general.
“Como delegada puedo intervenir en cuestiones relacionadas con la planificación urbanística, la gestión del suelo, la concesión de licencias y la tramitación administrativa de las promociones, pero carece de capacidad legal para establecer el precio máximo de las viviendas protegidas.
El debate sobre el coste de la vivienda protegida se ha intensificado en Andalucía tras la actualización de módulos aprobada por el Gobierno andaluz, especialmente en municipios del entorno metropolitano de Sevilla donde algunas promociones protegidas superan ampliamente los 250.000 euros. En ese contexto, expertos en derecho urbanístico recuerdan que la fijación de precios “no depende de decisiones municipales”, sino del marco regulatorio autonómico actualmente vigente.
Gavira: «Bajaremos impuestos para que los andaluces accedan a vivienda»
El candidato de VOX a la presidencia de Andalucía, Manuel Gavira, ha asegurado sobre la vivienda que, a partir del 17 de mayo en Andalucía, con VOX además de garantizar la prioridad nacional en las ayudas y en el acceso a la vivienda, “vamos a bajar impuestos” tanto el de transmisiones patrimoniales como el de actos jurídicos documentados para que “cada vez haya más andaluces que puedan acceder a los tipos impositivos más bajos”. “No es de recibo que con la necesidad de vivienda que hay en Andalucía, las administraciones se estén frotando las manos y estén ganando dinero”, ha denunciado el candidato.
Durante su visita a Bormujos, Gavira ha subrayado que en este municipio, donde la formación influye en el gobierno municipal, “las prioridades cambian”. Por ello, el candidato de VOX ha señalado que mientras en muchos pueblos y ciudades, la vivienda es un problema que “ha creado la administración ante la falta de suelo”, en Bormujos y gracias al trabajo del Grupo Municipal, su portavoz y delegada de Urbanismo, Isabel Madera, “ha terminado con el secuestro por parte de las administraciones del suelo”.
“Aquí vemos grúas en el aire, obras, y familias jóvenes que están pudiendo acceder a una vivienda social y protegida del Ayuntamiento donde gobierna VOX”, ha afirmado Gavira.
El candidato de VOX ha recalcado que el problema de la vivienda se debe no solo a la falta de oferta sino también al “problema de demanda”. En este sentido, Gavira ha advertido que “no puede ser que los andaluces no puedan acceder a una vivienda digna, mientras los extranjeros acceden a las ayudas”. “Eso es algo que va a cambiar en Andalucía a partir del próximo 17 de mayo, la prioridad será siempre para los andaluces”, ha sentenciado Gavira.
A este respecto, el candidato del partido de Abascal ha afirmado que de lo contrario “tenemos problemas en los servicios públicos, en la vivienda, la sanidad y la dependencia colapsada, y todos los servicios que dependen de la administración andaluza recibiéndolos siempre los extranjeros”.
Para finalizar, Gavira ha añadido que “hay que ayudar a quien construye y a quien va a comprar vivienda” si no los andaluces “vamos a seguir teniendo el problema que nos han creado el Partido Popular y el Partido Socialista”.
«Crucifícalo»
Por Keka Alcaide.
La historia muestra un patrón que se repite con una frecuencia inquietante. Cuando un líder o un movimiento logra incomodar de verdad al poder establecido, deja de ser tratado como un adversario político convencional y pasa a convertirse en un problema a neutralizar.
Ocurrió con Jesucristo, cuya ejecución respondió a motivos religiosos, pero sobre todo al temor a la desestabilización política, siendo sentenciado con la crucifixión, condenada con la que se ejecutaba a los considerados “rebeldes”. Sucedió con Sócrates, cuestionando el poder y la moral tradicional a través de una influencia notable en la juventud más crítica, siendo condenado en una Atenas que no toleraba ciertas preguntas. También con Juana de Arco, ante una imperiosa necesidad de desestimación, siendoejecutada por una herejía que encubría un proceso de intereses de poder.
En tiempos más recientes, figuras como Martin Luther King Jr., quien desenmascaró el problema racial establecido, movilizó a la opinión pública y se convirtió en una amenaza para el orden económico y social del sur estadounidense, evidencian que el desafío al sistema, desde distintos ángulos, suele tener un coste elevado. “Crucifícalo”. Una expresión traducida, independientemente de una escena histórica, en una lógica que atraviesa el tiempo, y que pasa por convertir al discrepante en una amenaza, urdir su deslegitimación, reducirlo a un estigma y justificar así su exclusión.
En ese contexto, la situación de VOX en España ha abierto un debate que trasciende lo ideológico. Más allá de las posiciones que defiende el partido, sus actos han sido objeto de protestas agresivas, boicot y episodios de hostigamiento que dificultan el desarrollo normal de su actividad política.
A esa presión se suma un fenómeno más silencioso, pero igual de significativo. El intento de hacer desaparecer políticamente a quien incomoda sin necesidad de prohibirlo. Reducir su presencia en determinados espacios mediáticos, evitar su participación en debates o tratar su existencia como algo marginal contribuye a construir la percepción de que no forma parte del marco político real y, con ello, un evidente intento por diluirlo.
Además, se añade otra dinámica que alimenta esa percepción. Algunas de las propuestas defendidas por VOX han sido rechazadas en el Parlamento para, tiempo después, reaparecer en iniciativas de otros partidos o en medidas adoptadas desde el poder. Ha ocurrido con planteamientos fiscales en contextos de crisis, con debates sobre seguridad o con cuestiones relacionadas con el control migratorio. Se rechaza una idea cuando tiene un origen concreto y se normaliza cuando cambia de emisor, desviando el foco del contenido y a quién lo plantea.
Es ahí donde se entiende mejor la paradoja. Se bloquea la iniciativa, pero no la idea. Se rechaza a VOX, pero el resto de grupos se reparten su discurso. De ahí se desprende una conclusión incómoda para el relato dominante. Reprochar a VOX la ausencia de iniciativas, pese a lo desmontable de la afirmación, forma parte de la malintencionada construcción de una percepción. Si las ideas no se debaten, si no se amplifican y si, además, acaban siendo asumidas por otros, los contrincantes, sin reconocimiento explícito, se genera la sensación de que no existen. Dicho de otra manera, no es que VOX no ponga propuestas encima de la mesa, es que se diluyen deliberadamente hasta que parezca que nunca estuvieron ahí.
El punto relevante es si en una democracia consolidada se acepta que una opción política pueda ser objeto de presión constante, acoso o invisibilización hasta ver reducido su espacio de actuación, se comparta o no el proyecto. Pues el pluralismo no consiste en tolerar a quien resulta cómodo, sino en aceptar la existencia de posiciones que incomodan, que generan rechazo o que cuestionan el consenso dominante.
Cuando el adversario deja de ser considerado legítimo, se pone de manifiesto la existencia de un problema estructural, que traspasa lo político. Porque cuando una sociedad empieza a decidir quién puede hablar y quién debe desaparecer, ya no está defendiendo la democracia, está empezando a vaciarla.




