Valentín Ayesa destaca el papel de la gastronomía como motor económico en Bormujos.
El municipio de Bormujos ha acogido la asamblea anual de la Academia Sevillana de Gastronomía y Turismo, un encuentro que ha servido para consolidar su posicionamiento como referente gastronómico y hostelero en el Aljarafe.
Durante el acto, el delegado de Comercio, Desarrollo Local y Emprendimiento del Ayuntamiento de Bormujos, Valentín Ayesa, ha destacado la importancia de que la localidad haya sido elegida como sede de este evento, subrayando el compromiso del municipio con el sector hostelero.
En su intervención, Ayesa ha puesto en valor el papel de la gastronomía y la hostelería como motores de desarrollo económico en Bormujos, sectores que han experimentado un notable crecimiento y que constituyen una base fundamental para el empleo y la actividad empresarial local.
Asimismo, el delegado ha presentado el proyecto de creación de una Escuela de Hostelería en el municipio, una iniciativa que busca convertir a Bormujos en un referente formativo en el ámbito gastronómico en la comarca del Aljarafe.
Según ha explicado, esta escuela tendría como objetivo dar respuesta a las necesidades del sector, fomentando la formación de profesionales cualificados, la inserción laboral y el emprendimiento, al tiempo que refuerza el tejido empresarial vinculado a la hostelería.
Desde el Ayuntamiento se ha destacado que este proyecto podría suponer un impulso significativo para el empleo y la competitividad del municipio, además de contribuir a la excelencia y profesionalización del sector.
Por su parte, el presidente de la Academia Sevillana de Gastronomía, Manuel Salinero, ha agradecido la colaboración del Ayuntamiento de Bormujos y ha mostrado su respaldo al proyecto de la Escuela de Hostelería, valorando su impacto positivo en el futuro del sector.
La celebración de esta asamblea en Bormujos refuerza el papel del municipio como enclave estratégico para el desarrollo gastronómico, consolidando su apuesta por la calidad, la innovación y la excelencia en la hostelería.
Con H de H-insolente.
Por Keka Alcaide.

Hay algo profundamente paradójico y muy revelador en la última ocurrencia del Gobierno de Pedro Sánchez como ha sido crear una herramienta para medir el odio en redes y en la conversación pública bajo la etiqueta #Hodio.
La idea, presentada con solemnidad institucional, pretende identificar discursos de odio, cartografiarlos y combatirlos. Sobre el papel suena impecable pues nadie en su sano juicio defendería el odio como valor público. El problema empieza cuando quienes se erigen en árbitros del odio han convertido durante años la polarización en una (su) estrategia política.
Porque conviene recordar que el clima de enfrentamiento que hoy dicen querer medir no surgió de manera espontánea, sino que más bien ha sido cultivado con paciencia desde el propio poder.
En los últimos años el debate público ha estado plagado de etiquetas que no buscan describir al adversario político, sino descalificarlo moralmente. Desde tribunas gubernamentales y desde portavoces del Ejecutivo se ha hablado repetidamente de la “derecha y la ultraderecha” como un bloque homogéneo asociado a amenazas democráticas.
La ministra María Jesús Montero llegó a referirse a determinados medios críticos como “la fachosfera mediática”, una expresión que convertía a periodistas y lectores en una categoría política despectiva.
El propio presidente del Gobierno denunció en 2024 la existencia de una “máquina del fango” mediática que, según él, opera para desestabilizar a su Ejecutivo. La frase se hizo viral y pasó a formar parte del arsenal político cotidiano.
Adjetivos no usados como síntoma de discrepancia política, pero sí como clasificación moral, convirtiendo el debate público en una trinchera alejada de lo que debiera ser una discusión constructiva.
Llegados a este punto, lo paradójico y hasta sarcástico es que ahora, quienes han alimentado ese clima anuncian que van a medir el odio.
Pero pese a los intentos del mandatario por erigirse cabeza de todo menos de turco, este fenómeno no es nuevo. Es difícil no ver aquí una escena casi aristotélica. Aristóteles describía la akrasia, término proveniente del griego en lo referente a la falta de voluntad, como el saber que algo está mal, pero seguir haciéndolo. En la política contemporánea sanchista existe una versión aún más sofisticada que pasa por denunciar públicamente aquello mismo que se practica.
Los filósofos estoicos advertían de esa incoherencia entre discurso y conducta. Epictetus insistía en que la virtud no consiste en hablar de lo correcto, sino en vivir conforme a ello. Y por ende, condenar algo mientras se ejerce lo convertía en estrategia retórica más que en moralidad.
Eso es lo que vuelve tan llamativa la iniciativa del Gobierno. Porque el problema del odio en la política española no se resuelve con indicadores, mapas semánticos o algoritmos que rastreen palabras prohibidas. El problema nace cuando el propio poder adopta la lógica de la confrontación permanente.
Un medido complejo de medir
Medir el “odio” se presenta como un objetivo aparentemente incuestionable. Si el odio deteriora la convivencia democrática, identificarlo y reducirlo parece una tarea legítima del poder público. Sin embargo, el simple hecho de intentar cuantificar el odio plantea un problema conceptual y político de gran calado.
En primer lugar, el odio no es una magnitud física ni un fenómeno fácilmente objetivable. Es una categoría moral y emocional, dependiente del contexto, de la intención del hablante y de la interpretación del oyente. Convertirlo en una variable medible exige definir previamente qué se considera odio y qué no, y esa definición inevitablemente tiene un componente político.
El primer riesgo aparece cuando el poder define qué discursos constituyen “odio”, convirtiéndose también en árbitro de los límites del debate público.
La filosofía política lleva siglos advirtiendo sobre esta tensión. Ya en la tradición clásica se insistía en que la virtud no se mide por declaraciones públicas sino por la coherencia entre discurso y acción. Cuando el poder establece mecanismos para vigilar determinadas expresiones, el problema no es solo qué se pretende medir, sino quién controla el instrumento de medición y con qué intención, pues según el proceso la medición puede transformarse fácilmente en un mecanismo de regulación del lenguaje político.
Por eso el debate no debería centrarse únicamente en si el odio existe —algo evidente— sino en hasta qué punto su medición institucional puede afectar a la libertad de crítica, al pluralismo político y a la confrontación legítima de ideas, que son elementos esenciales en una democracia.
En definitiva, medir el odio no es una operación técnica neutral. Es una decisión política sobre los límites del discurso público, y precisamente por eso exige un escrutinio especialmente riguroso.
“La política del ejecutivo tiene la curiosa tendencia de convertir en políticas públicas los problemas que previamente ha contribuido a crear. Se genera el incendio y luego se anuncia el observatorio del fuego”
Así que el verdadero experimento, más que medir el odio en la conversación pública, sería medir el origen político de ese odio. Tal vez entonces descubriríamos que muchos de los discursos que ahora se pretenden vigilar nacieron precisamente en el lugar desde el que hoy se promete combatirlos.
Isabel Madera activa en Sevilla alianzas para la VPO de Bormujos.

La delegada de Urbanismo del Ayuntamiento de Bormujos, Isabel Madera, ha realizado una visita institucional a Sevilla con el objetivo de mantener encuentros en las delegaciones centrales de distintas entidades bancarias y explorar nuevas vías de colaboración que contribuyan a mejorar el acceso a la vivienda en el municipio.
Durante la jornada de trabajo, la responsable municipal trasladó a los representantes del sector financiero la preocupación existente entre los vecinos de Bormujos ante las dificultades para afrontar la entrada económica necesaria en la adquisición de una vivienda, especialmente en el contexto actual del mercado inmobiliario.
En este contexto, Madera puso el acento en la necesidad de impulsar soluciones reales desde la gestión municipal, defendiendo el papel activo que VOX viene desarrollando en materia de vivienda y, especialmente, en el impulso de la vivienda de protección oficial (VPO) como herramienta clave para facilitar oportunidades a jóvenes y familias del municipio.
La delegada subrayó que su agenda de trabajo mantiene como prioridad el diseño constante de iniciativas que permitan ampliar la oferta de vivienda asequible en Bormujos, destacando que el impulso a la VPO responde al compromiso adquirido con los vecinos desde el inicio del mandato. En este sentido, recordó que su acción política se basa en la “búsqueda permanente de soluciones a los problemas reales de los bormujeros”.
Durante los encuentros, Madera trasladó a las entidades financieras la necesidad de articular fórmulas de financiación, avales y colaboración público-privada que faciliten el acceso a la primera vivienda, al tiempo que defendió medidas promovidas por VOX como la agilización de licencias urbanísticas, la reducción de trabas burocráticas, el incremento de suelo disponible y el apoyo decidido a promociones de vivienda protegida.
La visita a Sevilla se enmarca, por tanto, en la estrategia de la delegada de Urbanismo y portavoz del VOX en Bormujos para seguir generando alianzas, explorar nuevas herramientas financieras y avanzar en iniciativas que permitan hacer realidad el acceso a la vivienda. Desde el Ayuntamiento se continuará trabajando con el sector financiero y el resto de agentes implicados para materializar propuestas que amplíen la oferta residencial y refuercen el mensaje de que, en VOX, los compromisos adquiridos con los vecinos se traducen en hechos
Isabel Madera: «El problema de la vivienda ya no es coyuntural, es estructural y requiere medidas valientes»

Ree
La delegada de Urbanismo del Ayuntamiento de Bormujos y portavoz de VOX Bormujos, Isabel Madera, participó en la jornada sobre vivienda celebrada en Sevilla, donde puso de manifiesto la existencia de un problema estructural y cada vez más grave de acceso a la vivienda en España, especialmente para jóvenes, familias y trabajadores con ingresos medios.
Durante su intervención, Madera señaló que el problema de la vivienda ya no es una cuestión coyuntural, sino una realidad diaria para miles de ciudadanos que, aun teniendo empleo, no pueden acceder ni a una vivienda en propiedad ni a un alquiler estable. “La vivienda se ha convertido en un bien inaccesible para amplias capas de la población por la falta de políticas eficaces y por un marco normativo que desincentiva la oferta”, afirmó.
El acto, moderado por el gerente de VOX Sevilla, Raúl Morales, contó con Javier Navarro, presidente del Comité Ejecutivo Provincial de VOX Sevilla, quien, desde un punto de vista profesional, ha alertado de los problemas que han provocado un encareciendo hasta un 30% el precio final de la vivienda, afectando directamente a los jóvenes.
Una oferta claramente insuficiente
Isabel Madera identificó como uno de los principales factores del encarecimiento de la vivienda la insuficiente oferta, consecuencia directa de años de mala planificación y bloqueo administrativo. Entre los principales cuellos de botella, destacó la escasez de vivienda pública y protegida, la falta de suelo disponible o mal planificado, con reservas insuficientes para vivienda protegida y los largos plazos administrativos, trámites urbanísticos complejos y planes que se eternizan durante años.
Según explicó, estas barreras no sólo frenan la construcción, sino que elevan los costes y reducen drásticamente la capacidad de respuesta del mercado ante una demanda creciente.
Cambios sociales y presión sobre la demanda
Madera también subrayó que los cambios sociales y demográficos han transformado profundamente la demanda de vivienda. El aumento de hogares unipersonales, la movilidad laboral, la precariedad y los nuevos modelos familiares exigen tipologías de vivienda más flexibles, algo a lo que el actual modelo no está sabiendo adaptarse.
A ello se suma una desigualdad territorial creciente, con áreas metropolitanas saturadas por el exceso de demanda frente a otros municipios con viviendas vacías, pero sin infraestructuras, movilidad ni servicios adecuados que las hagan atractivas.
Impacto social y fracaso de las políticas actuales
La portavoz de VOX Bormujos denunció que la falta de una política de vivienda eficaz está teniendo un impacto directo y muy negativo en los jóvenes que desean emanciparse y construir un proyecto de vida. “Los salarios no crecen al ritmo del precio del alquiler, el acceso a la hipoteca es cada vez más difícil y la inseguridad laboral agrava aún más la situación”, señaló.
Asimismo, advirtió de que la inseguridad jurídica de los propietarios, provocada por leyes mal diseñadas, ha reducido la oferta de alquiler, disparando los precios y perjudicando especialmente a jóvenes, familias monoparentales, personas mayores y trabajadores con ingresos medios.
En cuanto a la vivienda protegida, Madera explicó que su escasez se debe a un modelo que no resulta atractivo ni para promotores ni para la administración, con una legislación rígida, costes elevados y escaso margen de viabilidad, lo que termina trasladándose al precio final.
Propuestas claras y visión de futuro
Frente a este escenario, Isabel Madera defendió que la solución pasa, de manera ineludible, por aumentar la oferta de vivienda y apostar por un cambio profundo en las políticas actuales. En este sentido, desde VOX planteó la necesidad de impulsar la construcción de vivienda pública y protegida desde la propia administración, garantizando reservas obligatorias de suelo para vivienda de protección oficial, así como avanzar en la liberalización del suelo para incrementar la oferta y contribuir a la bajada de precios. Asimismo, subrayó la importancia de una rebaja drástica de la carga fiscal asociada a la vivienda y de aplicar una política firme contra la okupación, que refuerce la seguridad jurídica de los propietarios y devuelva confianza al mercado.
Además, apostó por movilizar la vivienda vacía mediante incentivos fiscales, fomentar la rehabilitación de edificios, la reconversión de oficinas en viviendas, el alquiler con opción a compra, el impulso de cooperativas de vivienda y una decidida inversión en zonas rurales para reequilibrar el territorio.
Isabel Madera: «Se abre el plazo para que los bormujeros diseñen su municipio»
El Ayuntamiento de Bormujos ha activado la participación ciudadana dentro de la campaña “Diseña tu pueblo. El Bormujos que imaginas empieza contigo”, una iniciativa que invita a los vecinos a aportar ideas y propuestas para definir cómo quieren que sea su municipio en los próximos años.
Al frente de este proceso se encuentra la delegada de Urbanismo, Isabel Madera, quien ha subrayado su compromiso con la escucha activa y la participación real de la ciudadanía como pilares del nuevo modelo de planificación urbana.
“Queremos que cada decisión sobre nuestras calles, plazas, parques y espacios públicos nazca de la escucha de la gente que vive Bormujos cada día. Este proyecto no se diseña desde un despacho, se construye con la voz del pueblo”, ha señalado Madera.
Las encuestas forman parte del proceso previo a la presentación del Plan General de Ordenación Municipal (PGOM) y del Plan de Ordenación Urbana (POU), dos documentos clave que marcarán el desarrollo del municipio. A través de este cuestionario, los vecinos pueden expresar sus prioridades, señalar necesidades y proponer mejoras para construir un Bormujos de presente y con futuro.
Desde la delegación de Urbanismo se anima a toda la población a sumarse a esta iniciativa y ejercer un papel activo en la transformación del municipio. “Cada idea cuenta. Cada opinión suma. El Bormujos que queremos empieza con la participación de todos”, ha añadido la delegada.
Las encuestas ya están disponibles para su consulta y cumplimentación a través este enlace:
Isabel Madera invita a la Participación Ciudadana para diseñar Bormujos.
La delegada de Urbanismo, Isabel Madera presentará el nuevo Plan General de Ordenación Municipal (PGOM) y del Plan de Ordenación Urbana (POU) en una Jornada Informativa donde se explicará de forma clara y accesible el contenido de ambos planes, así como los mecanismos habilitados para que la ciudadanía pueda participar activamente y aportar ideas, propuestas y sugerencias.
Con este hito histórico, Madera apuesta por un modelo de ciudad pensado desde y para la ciudadanía, en el que la participación vecinal será un pilar fundamental del proceso. “La voz y las ideas de los vecinos son la base del pueblo que construiremos entre todos. El Bormujos que imaginas empieza contigo”, ha señalado Madera, reafirmando el compromiso del equipo de gobierno con un urbanismo transparente, participativo y alineado con las necesidades reales del municipio.
La jornada tendrá lugar en el recientemente inaugurado Edificio Multifuncional, el próximo jueves 22 de enero a las 18:00h de la tarde. Las personas interesadas en asistir a la jornada pueden inscribirse a través del siguiente formulario:
https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLScXIyY3vQzu9QKTZnUlaVwf88ojx2cNvh0wZQ-L5mM-htpZMw/viewform?pli=1
El Ayuntamiento de Bormujos inicia así una nueva etapa en la planificación urbanística del municipio con la puesta en marcha del PGOM un documento clave que no se renovaba desde hace más de 30 años y que marcará el desarrollo del municipio en las próximas décadas.
Con esta iniciativa, la delegada de Urbanismo refuerza su labor con una planificación urbana moderna y construida de la mano de la ciudadanía, sentando las bases del municipio del futuro.
“Porque desde que llegué a gobierno tenía un firme compromiso de trabajar por el Bormujos del futuro y porque lo que decimos, lo cumplimos”
Coartadas del poder.
Por Keka Alcaide

La polarización ya no es un efecto colateral de la política. Es su coartada, una simulacro de salvavidas convertida en la más eficaz de las armas cuando el poder empieza a tambalearse. Y en España, hoy, se gobierna desde el enfrentamiento constante, ése “conmigo o contra mí”, fruto de la división más calculada. Y así el debate se convierte en trinchera y la rendición de cuentas desaparece.
La política democrática se basa en el disenso a veces a partir del contraste de ideas. Pero cuando el poder se siente acorralado, esa lógica salta por los aires. Entonces aparece el relato del bueno frente al malo y todo queda reducido a una batalla moral donde pensar distinto equivale a lo que “el poder” llama “traicionar”.
Pedro Sánchez ha hecho de esa dinámica una forma de gobierno. No la inventó, pero la ha llevado a su máxima expresión. Cada crisis, cada polémica, cada decisión cuestionable ha sido envuelta en el mismo marco narrativo donde quien critica pasa a atacar, las discrepancias pasan a estorbar y quien se queja o pide explicaciones, automáticamente, es fichado y registrado como conspirador.
Recordemos, sin ir más lejos, la ley de amnistía, vendida como reconciliación mientras se negociaba a puerta cerrada la supervivencia política de Sánchez y sus secuaces. Ahí están los pactos con el independentismo, presentados como avances democráticos mientras se desoía a una parte mayoritaria de la sociedad clamando por la memoria (ésa si) terrorista. Ahí está la gestión de la pandemia, donde el debate se sustituyó por consignas y el error por propaganda. Y ahí está la ley del “solo sí es sí”, convertida en símbolo de una soez soberbia política que han dejado en el camino miles de condenas rebajadas junto con el desamparo de unas pulseras pseudo protectoras y oigan… ni una autocrítica.
El nuevo Pedro “Presley” ha diseñado un zafio patrón. Lamentablemente, en este caso el new influencer no goza de la elegancia de la “Reina de corazones”. Qué falla algo.. no se rectifica pero sí se señala. Cuando hay dudas, no se explica pero sí se acusa. Cuando los españoles reaccionan y se quejan ante un atraco verbal, físico, económico, ético o moral…se agita el espantajo del “fascismo” o del “odio” y listo. Y así, el Gobierno se blinda emocionalmente mientras el país se desgasta.
A Sánchez la polarización le sale rentable, capaz de convertir cualquier crítica en un ataque ideológico contra él, su persona, su familia, su partido… Ahora bien, el coste que tiene tal hazaña es altísimo, pues el desgaste de instituciones, la justicia cuestionada, prensa señalada y una ciudadanía cada vez más harta y más dividida, es el precio con el que se desangra nuestro país.
España no necesita más trincheras ni más relatos épicos. Necesita transparencia, autocrítica y líderes capaces de gobernar sin convertir al discrepante en sospechoso. La democracia no se defiende a gritos ni a golpe de consignas. Se defiende con hechos, con respeto y con la valentía de asumir errores.
La polarización puede proteger a este elenco de corruptos durante un tiempo. Pero acabará dejando atrás un país más roto, más cansado y más lejos de sí mismo.
Y éso, por mucho que se maquille, (que se maquilla) no es gobernar. Es resistir.
Isabel Madera presenta la 2ª promoción de VPO.
Isabel Madera, delegada de Urbanismo del Ayuntamiento de Bormujos, ha anunciado hoy el inicio de una nueva promoción de viviendas de protección oficial (VPO) en el municipio, con el objetivo de dar respuesta a las dificultades de acceso a la vivienda que afectan especialmente a jóvenes y familias.
La iniciativa se enmarca dentro del compromiso de la portavoz de VOX Bormujos de garantizar hogares dignos, seguros y lo más asequibles posibles en un contexto marcado por el encarecimiento del alquiler y la compra de vivienda.
“En Bormujos hay jóvenes que no pueden emanciparse y familias que viven con dificultades para acceder a una vivienda estable. Esta segunda promoción de VPO supone una respuesta real y concreta a un problema que se ha agravado durante años por la falta de impulso a la vivienda protegida”, ha señalado Madera.
Soluciones reales a problemas reales
La promoción contempla 31 viviendas protegidas, repartidas en pisos de 2 y 3 dormitorios y casas adosadas, situadas en Paraje de Paterna. Además cuenta con una planta baja dedicada a locales comerciales.
Esta nueva promoción viene a complementar las 72 viviendas de dos y tres dormitorios del residencial Aires del Aljarafe, situadas en una ubicación estratégica dentro de la Ciudad Universitaria, un entorno consolidado que cuenta con una amplia oferta de servicios, comercios, equipamientos deportivos y alternativas de ocio en el municipio. Cabe destacar que la totalidad de estas viviendas ha sido comercializada con éxito, alcanzando el cien por cien de ocupación.
Según los últimos datos, menos del 20 % de los menores de 35 años logra emanciparse en España, debido a que el coste del alquiler y los suministros supera en muchos casos los ingresos mensuales. Esta situación obliga a muchos jóvenes a compartir vivienda en condiciones precarias o a retrasar la formación de su propio hogar.
La delegada de Urbanismo ha subrayado que la crisis de la vivienda es consecuencia de la escasez de suelo, la excesiva burocracia, la elevada carga fiscal y la falta de políticas eficaces en vivienda protegida, y tal y como manifestó en su comparecencia en el Parlamento de Andalucía respecto a la Ley de Vivienda, defiende medidas como la agilización de la construcción, los incentivos al alquiler de larga duración y la recuperación de inmuebles para uso social.
En este sentido, ha destacado proyectos ya en marcha en el municipio, como Bormujos Village, con viviendas industrializadas ejecutadas en plazos reducidos, así como actuaciones para destinar inmuebles recuperados a vivienda social.
“Esta es una muestra de nuestro compromiso con los ciudadanos. No nos limitamos a señalar los problemas reales, sino que ponemos en marcha soluciones reales que mejoran la vida de las familias”, ha afirmado.
Con esta nueva promoción de VPO, la delegada de Urbanismo busca ofrecer estabilidad, seguridad y oportunidades reales de emancipación, permitiendo que los bormujeros puedan desarrollar su proyecto de vida sin verse obligados a abandonar su municipio.







