El grito silencioso de La Plata.
Por Keka Alcaide
La política tiene la peligrosa costumbre de reacciona cuando el problema ya es portada o cuando el miedo empieza a votar. Y en Sevilla hay un barrio que lleva demasiado tiempo gritando sin micrófono mientras los responsables miran para otro lado. La barriada de La Plata no está pidiendo milagro, sino algo tan básico como dejar de ser invisibles para el gobierno de la ciudad mientras se permite lo que ningún alcalde debería tolerar. Que es obviar a quienes llevan años intentando que se les reconozca como ciudadanos de pleno derecho.
Hoy, La Plata es un termómetro de lo que ocurre cuando la administración abandona un territorio, abocándolo a la delincuencia organizada, redes criminales, mafias, tensión vecinal y una sensación de inseguridad que se cuela hasta en las conversaciones más cotidianas. Lamentablemente, esto no es nuevo pero sí es un fracaso administrativo reiterado que pide solución urgente.
La policía ha desarrollado en los últimos años diversas operaciones contra narcotráfico, falsificación documental y redes de explotación, afectando a la zona y su entorno. No son fenómenos exclusivos del barrio, pero allí se sienten con especial dureza porque no hay políticas estructurales que amortigüen su impacto. Mientras tanto, las mafias siguen aprovechando cualquier resquicio. La reciente investigación provincial sobre empadronamientos irregulares a inmigrantes ilegales es un buen ejemplo de ello. Hechos que están documentados, son públicos y deberían haber provocado ya reuniones urgentes y planes integrales de intervención. Pero, en cambio, ni están ni se le esperan.
Aquí nadie es ingenuo. En La Plata conviven personas de muchos orígenes, etnias y situación irregulares. Pero además viven familias de toda la vida en su mayoría trabajadoras. En definitiva, gente que quiere vivir en paz. Y más allá del problema de ciertas comunidades, el problema es el “sin control”, la falta de integración real y la tolerancia política con situaciones que nunca se permitirían en otros barrios. Cabe preguntarse si aceptarían este nivel de deterioro si La Plata estuviera en otra zona de la ciudad… La respuesta es evidente. Y de ahí que el problema traspasa la seguridad, para convertirse en un problema de igualdad ante la gestión pública.
Cuando no hay políticas de vivienda, ni empleo, ni control administrativo, ni presencia continuada de las fuerzas de seguridad, el resultado es el que es. Y luego llegan las prisas, los lamentos y las promesas “pre-campaña”. Pero no sirve esconder los datos, minimizar los conflictos o pedir paciencia infinita a quien ya no duerme tranquilo. Gobernar es intervenir, planificar, coordinar y dar la cara. Ejecutar. Y, por supuesto, cumplir. Lo demás es demagogia a la que parece que nos hemos acostumbrado.
Entre el buenismo irresponsable y el populismo de barra de bar, La Plata se ha quedado sola. Sola frente a la delincuencia, sola frente a las mafias, sola frente a una convivencia cada vez más tensa y sola frente a una administración que aparece exclusivamente cuando hay un incidente grave y desaparece al día siguiente. Necesita policía, sí, pero también servicios sociales y oportunidades reales para quienes quieren salir adelante. Y necesitan, sobre todo, que quienes gobiernan dejen de pasarse la pelota, que bajen los despachos a la calle y que empiecen a asumir responsabilidades de una vez.
Cuando un barrio se siente abandonado, cuando se vive entre el miedo, la desigualdad y la sensación de abandono, la democracia empieza a resquebrajarse por los márgenes. Y entonces ya no estamos hablando solo de La Plata. Estamos hablando de una ciudad que decide a quién protege y a quién deja a su suerte.
Isabel Madera se planta frente a Sareb: «No dejaremos que echen a estas familias».
Isabel Madera, delegada de urbanismo del Ayuntamiento de Bormujos y portavoz de VOX ha mostrado hoy su apoyo a un grupo de vecinos de la calle Almenilla que se enfrenta a un posible lanzamiento promovido por la Sareb, a pesar de haber cumplido durante años con sus obligaciones de alquiler.
Madera, presente en el lugar tras el llamamiento de los residentes, ha denunciado que estas familias están viendo “absolutamente vulnerado su derecho”, debido a que la Sareb pretende desalojarlos, pese a tener un acuerdo cerrado con ellos de acceso a compra, en el marco de la orden ministerial que traslada la gestión de estos activos al SEPES.
“Se trata de una nueva muestra de hipocresía del Gobierno nacional, que deja a estas familias en una situación injusta después de años de cumplimiento”, afirmó la representante municipal durante su visita.
Madera ha garantizado que adoptará todas las medidas necesarias para evitar que los vecinos sean expulsados de sus viviendas. “Han estado pagando hasta el mismo día en que la Sareb les comunicó que no podían continuar aquí. Haré lo que tenga que hacer para defender los derechos de los afectados y buscar una solución que permita su permanencia en las viviendas que han habitado durante años.”, subrayó la delegada.
Isabel Madera nuevo refuerzo para el CEP de VOX Sevilla.
Isabel Madera, actual delegada de Urbanismo en el Ayuntamiento de Bormujos y portavoz local de VOX, refuerza el Comité Ejecutivo Provincial de VOX Sevilla en el área de Acción de Gobierno, respaldada por los resultados de su gestión en los últimos dos años.
En este cargo, Madera asumirá la planificación, coordinación y supervisión de la gestión institucional del partido a nivel provincial. Su experiencia en la gestión pública municipal aportará un enfoque práctico para el desarrollo de estas funciones.
Desde VOX Sevilla señalan que la decisión busca reforzar la eficacia del Comité Ejecutivo Provincial y optimizar la planificación y ejecución de las acciones de gobierno en la provincia.
Experiencia de gobierno
Isabel Madera, desempeña desde las pasadas elecciones de 2023, el cargo de delegada de Urbanismo en el Ayuntamiento de Bormujos. .
Durante este tiempo, Madera ha impulsado medidas destacadas en vivienda, como la apertura de la Oficina de la Vivienda, actualizando la lista de demandantes a más de 800 vecinos, puesta en marcha la primera promoción de VPO, ya al 95% vendidas, e introduciendo la vivienda industrializada como un modelo innovador que combina accesibilidad y soluciones económicas para los jóvenes.
En el ámbito social, ha defendido el derecho a la vivienda social, implementando mecanismos para desalojar ocupantes ilegales que impedían el acceso a quienes tienen prioridad.
En urbanismo, ha liderado la reactivación del PGOM, vigente desde hace 30 años, y ha promovido el Edificio Multifuncional, el inmueble más moderno y versátil de Bormujos. También ha gestionado solicitudes de subvenciones a la Diputación para mejorar la movilidad en Ciudad Universitaria y el acceso al Hospital San Juan de Dios.
En materia económica, ha trabajado para consolidar un proyecto turístico de gran envergadura, la “Playa de Bormujos”, que supondrá una inversión de más de 100 millones de euros y la creación de 2.000 empleos directos e indirectos.
Desde VOX Sevilla señalan que su aportación al Comité Ejecutivo Provincial permitirá trasladar esta experiencia directa en gestión municipal a la coordinación y ejecución de proyectos y políticas a nivel provincial.
Víctimas, verdugos y titulares

Por Keka Alcaide
A lo largo de los años de nuestra democracia, no han sido pocos los partidos políticos que se han visto abocados a negociar con cualquier contrincante , a merced de conseguir sus objetivos, de una manera legítima. Huelga decir que a ello no hacen referencia los chantajes de terceros, aquellos que a bien de concatenar “pseudo logros” mancillan nuestro estado de derecho.
La mayoría de los grupos que ocupan nuestra escena parlamentaria, se han visto en una u otra ocasión, en el ojo de huracán. Esa situación en la que amarrarse la cuerda a la muñeca para, una vez detectadas las debilidades más que las fortalezas, abducir al adversario, provocándole la obligada cesión de los escasos centímetros que otorgan una victoria.
Hasta aquí todo normal. Lo curioso, más que estridente, es que en España, cada vez que los partidos políticos se sientan a negociar, la opinión pública no asiste a un proceso de diálogo, sino a una representación teatral en la que los medios eligen quién será la víctima y quién el verdugo. Lo que debería ser un ejercicio normal de la democracia —el pacto, el acuerdo, el consenso— se convierte en un relato de vencedores y vencidos.
Desde los años de la Transición hasta las negociaciones más recientes de investidura, los medios han actuado como amplificadores de un relato emocional: quien cede, pierde; quien impone, gana. No siempre fue así. En 1977, durante los Pactos de la Moncloa, el país entendió que la palabra “negociar” podía ser sinónimo de madurez. Los periódicos de la época, como El País, Diario 16 o ABC, retrataron aquellas conversaciones entre el Gobierno de Adolfo Suárez, los sindicatos y la oposición como un ejercicio colectivo de responsabilidad. Las concesiones no se leían como claudicaciones, sino como gestos necesarios para consolidar la democracia. Suárez, pese a las críticas de algunos sectores, fue visto como un mediador capaz de sostener el equilibrio entre el pragmatismo y la esperanza.
Sin embargo, con el paso del tiempo, la narrativa cambió. Ahora la polarización marca el ritmo. Pero a más a más del ingrediente polarizador, habría que poner el foco en la manipulación con la que demasiados medios de comunicación nos sirven la actualidad. La mutación de “lo responsable en pro de una estabilidad”, como ejemplar conducta de gobernación, a “escrache noticiable” dibuja un panorama dictatorial, cuyo fin editorial pasa más por “enjuiciar y envenenar” que por erigirse en altavoz y contribuir a la serenidad del proceso. La víctima o del verdugo dependerá de quiénes estén en el tablero de ajedrez y de quién sea capaz de atisbar con más dominio la correcta secuencia de movimientos. El nombre y color del afinado jugador será suficiente para que sea investido públicamente como “el bueno” o “el malo”.
Una distinción que sólo habría de responder, no a la naturaleza de la negociación como ejercicio legítimo de diálogo democrático donde dos actores con diferencias ideológicas buscan un terreno común dentro del marco de la ley. Sino a con quien. Y aquí es donde, debería existir la matización ética por la que los medios guiasen sus aguijones. Negociar con un igual no plantea el mismo marco moral ni mediático que negociar con quienes han atacado nuestro estado de derecho, han secuestrado nuestras libertades o ha ejercido la violencia. El diálogo con quienes atentan deliberadamente con el chantaje o con las armas, introduce una dimensión ética que lo transforma todo: ya no se trata sólo de alcanzar un acuerdo político, sino de justificar la propia posibilidad del diálogo.
En España, ese dilema se hizo evidente durante el proceso de paz con ETA. La cuestión no era únicamente qué se negociaba, sino con quién. Para parte de la sociedad y de la prensa, dialogar con una organización terrorista suponía reconocerla como interlocutor político, algo moralmente inaceptable. Un proceso de desarme que transcurrió durante décadas por parte de los partidos del ejecutivo y que vino a concluir durante el mandato de José Luis Rodríguez Zapatero, quien cínica y altaneramente se permitió autodeterminarse como el presidente que acabó con ETA. Siendo aquél pacto, la semilla de poder de los filoterroristas que hoy ocupan sillones y deciden por los españoles, los mismos a los que no les tembló el pulso asesinar.
Sólo en el caso de negociar con quien rompe las reglas del juego, merece ser tildado de verdugo. Y de ahí que quienes hacen mal uso de ello, queden atrapados entre la ética y la eficacia, entre la justicia y la paz. En términos comunicativos, el relato se vuelve moral y el político pasa a ser juzgado no por el resultado de la negociación, sino por el valor simbólico de haberla iniciado. Pero los micrófonos y los teclados mandan a manos de sus dueños quienes, lejos de ser ejemplo ético, malversan titulares más interesados en derribar a líderes políticos del “otro bando” que a ser dignos instrumentos de los procesos.
Cabe preguntarse dónde quedó la responsabilidad de quienes se saben influencia de millones de personas, dónde la libertad de prensa se ha convertido en un artilugio al servicios de estrategias políticas de gobiernos presos de su propio fango. Y dónde los nuevos jueces escriben editoriales en lugar de sentencias…
El desafío actual para el periodismo político es recuperar la legitimidad de la negociación. Contar el acuerdo no como rendición ni como imposición, sino como un ejercicio democrático de inteligencia y responsabilidad para alcanzar una democracia cada vez más madura.
Isabel Madera: «Sin suelo, sin ahorro y con precios disparados: la ley no sirve».
En su intervención en el Parlamento de Andalucía, la portavoz de VOX Bormujos, Isabel Madera, compareció en calidad de Ingeniero de Edificación para subrayar que el actual proyecto de ley en materia de vivienda «es más una declaración de intenciones que una norma que realmente alivie la grave situación que atraviesa el sector» en la región.
El Grupo Parlamentario ha presentado enmiendas a la totalidad al proyecto porque, según Madera, ninguno de los tres pilares estructurales del problema andaluz de la vivienda —la falta de suelos para construir, los elevados precios y la imposibilidad de ahorro de los jóvenes para afrontar la compra— obtiene soluciones reales en la actual redacción.
Falta de suelos para edificar
Madera alertó de que la excesiva burocracia y el aumento de la demanda están frenando la creación de nuevo parque de vivienda protegida. La sustitución de la ley anterior, la Ley de Ordenación Urbanística de Andalucía (LOUA), por la Ley de Impulso para la Sostenibilidad del Territorio de Andalucía (LISTA) ha eliminado la obligación de informes de la Consejería de Vivienda en instrumentos de urbanización detallada, lo que genera incoherencias al pretender que el proyecto de ley retome esa exigencia para todas las ordenaciones urbanísticas sin distinción.
También criticó la ausencia de plazos vinculantes, sanciones claras y financiación concreta para acelerar la promoción de vivienda protegida, así como la ausencia de un calendario obligatorio de trámites administrativos.
En este marco, destaca el crecimiento de la demanda entre jóvenes que buscan emanciparse y la inmigración, que intensifican la presión sobre un mercado ya limitado: la alternativa, el alquiler, se dispara, y los propietarios se encuentran «desprotegidos frente a impagos» por la legislación estatal vigente.
Elevados precios de vivienda protegida
La subida de costes en construcción impide que muchas familias andaluzas accedan a una vivienda. Madera puso como ejemplo el municipio de Bormujos, donde el 92 % de la lista de demandantes de vivienda protegida se encuentra en el rango de ingresos “de 0 a 3 veces el IPREM”, sin posibilidad de acceder a los nuevos módulos elevados del decreto 01/2025. Esto, denunció, “vuelve a excluir a buena parte de los jóvenes y familias con menores a cargo”.
VOX Bormujos propone revertir los coeficientes para el acceso de vivienda protegida al modelo anterior al decreto: hasta 2,5 veces el IPREM en régimen especial; hasta 4 veces en régimen general; hasta 5,5 veces en régimen limitado.
Acceso de los jóvenes a la vivienda en propiedad
El proyecto de ley no contempla ayudas directas para los jóvenes. La portavoz expuso que con una vivienda en régimen general a 160 000 €, más el 10 % de IVA (16 000 €) y los bancos financiando sólo el 80 % del precio sin incluir el IVA, la mayor parte de jóvenes «no puede asumir esos importes».
VOX Bormujos propone bonificaciones fiscales municipales (un 50 % del ICIO para promotores, 50 % del IBI durante 9 años, bonificación en ITP/AJD), venta de terrenos municipales o permutas, ayudas directas de la Junta al comprador del 10 %, negociación bancaria para créditos al 90 % y prioridad absoluta a españoles y andaluces para vivienda protegida.
Otras cuestiones clave
Además de estos ejes, Isabel Madera advirtió de la proliferación de viviendas de uso turístico en los centros históricos —que expulsan residentes y elevan alquileres— y reclamó medidas de control más estrictas (licencias, ascensores obligatorios, tratamiento como edificaciones terciarias).
También reclamó endurecer la legislación sobre ocupación ilegal: prohibición de inscripción de ocupantes ilegales en el registro de demandantes, trato como víctimas legal a los propietarios y actuación rápida frente al delito de ocupación.
«Si de verdad queremos potenciar la vivienda protegida para quienes la necesitan –jóvenes, familias sin ahorros– necesitamos agilización administrativa, bonificaciones reales, ayudas directas y prioridad para andaluces», expresó la delegada de Urbanismo. «No intervenir significa seguir cubriendo titulares de telediarios cara a próximas elecciones».
Isabel Madera denuncia la pérdida de una subvención para VPO debido a la okupación ilegal.
La delegada de Urbanismo del Ayuntamiento de Bormujos, Isabel Madera (VOX), ha expresado su malestar tras conocer la denegación de una subvención solicitada a la Diputación de Sevilla destinada a la construcción de seis viviendas de protección oficial (VPO) en el municipio.
Durante su intervención pública en la misma plaza donde hace tres meses anunció la solicitud de la ayuda, Madera explicó que el Ayuntamiento cumplía con todos los requisitos establecidos en las bases. Sin embargo, la subvención ha sido rechazada por el simple hecho de que las viviendas municipales implicadas están actualmente okupadas de manera ilegal.
“La okupación ilegal que estamos sufriendo en este barrio mina los derechos de aquellos bormujeros que sí cumplen con los requisitos legales para acceder a una viviendaprotegida”, señaló la delegada.
Madera recordó que lleva meses denunciando esta situación y que, desde la Delegación de Urbanismo, ya se inició hace tiempo el proceso de desokupación de los inmuebles
municipales con el objetivo de recuperar el patrimonio público y destinarlo al uso que realmente corresponde: el de los vecinos de Bormujos.
“Esta subvención se ha perdido, pero vendrán otras muchas. Desde la Delegación de Urbanismo seguiré adelante con el proceso de recuperación de las viviendas municipales, porque todos los bormujeros tienen derecho a una vivienda digna. Me comprometí a mejorar y a buscar alternativas de vivienda para todos, y lo que decimos lo cumplimos”, afirmó.
La delegada quiso dirigir un mensaje claro, subrayando que “hoy son muchos los vecinos que se ven perjudicados por una situación que el Ayuntamiento lleva tiempo intentando resolver dentro de la legalidad”.
Con este mensaje, Isabel Madera reafirma su compromiso con la legalidad, la justicia social y el derecho de todos los bormujeros a acceder a una vivienda en igualdad de condiciones, insistiendo en que no se puede permitir que la okupación ilegal bloquee proyectos de vivienda destinados a quienes más los necesitan.
Porcentajedeaprobaciónsesgado
«La Diputación de Sevilla presentó con gran entusiasmo una ayuda destinada a vivienda que, según destacaron los ayuntamientos gobernados por el PSOE, supondría una solución al problema habitacional en la provincia.
No obstante, las cifras muestran una realidad muy diferente. De los 106 municipios que podían optar a la subvención, únicamente 42 la solicitaron, lo que representa menos del 40%. Y, de ellos, solo 26 resultaron finalmente beneficiados, ya que el resto —en su mayoría gobernados por el PSOE— no cumplía con los requisitos establecidos, como contar con un registro de solicitantes de vivienda actualizado.
En definitiva, lejos de convertirse en una herramienta eficaz para afrontar la problemática de la vivienda, esta medida parece haber sido más un gesto de carácter político que una solución real, generando expectativas que no se han materializado en resultados tangibles para la ciudadanía.»
Valentín Ayesa: «La Ruta de la Tapa es nuestra mejor carta de presentación».
Bormujos vuelve a saborear su esencia con la Ruta de la Tapa 2025, del 3 al 9 de noviembre de 2025, Bormujos volverá a llenarse de vida, aromas y creatividad culinaria con la celebración de la Ruta de la Tapa 2025, un evento que, edición tras edición, ha conquistado el paladar y el corazón de vecinos y visitantes.
Durante siete días, 23 bares y restaurantes del municipio ofrecerán una selección de tapas exclusivas a 3,5 € (sin incluir bebida), invitando a recorrer las calles de la localidad en una auténtica fiesta del sabor. Un jurado profesional será el encargado de otorgar los premios junto con el que será votado por el público.
Más que una cita gastronómica, la Ruta de la Tapa se ha convertido en un símbolo de dinamismo, encuentro y promoción local, consolidándose como uno de los grandes atractivos del otoño en el Aljarafe.
“El sabor de Bormujos es también su identidad. Nuestra hostelería representa esfuerzo, creatividad y compromiso con la calidad. Promoverla es promover a nuestra gente. Cada tapa es una historia, una muestra del talento y el cariño que nuestros hosteleros ponen en su trabajo diario”, — Valentín Ayesa, delegado de Comercio, Desarrollo Local y Emprendimiento
Desde su creación, la Ruta de la Tapa ha ido ganando fuerza y popularidad, tanto en participación como en calidad. Las pasadas ediciones han dehjado claro que Bormujos posee una oferta gastronómica diversa y de gran nivel, capaz de combinar la tradición andaluza con la innovación culinaria.
El evento, además, tiene un impacto directo en la reactivación del comercio y la restauración local, generando movimiento económico, empleo y visibilidad para los negocios del municipio.
Este año, al igual que en 2024, la Ruta de la Tapa podrá seguirse virtualmente a través de la página web 3 Ruta de la Tapa de Bormujos 2025 – Aljarafe Empresas, donde encontrarás toda la información de cada uno de los establecimientos participantes: nombre, tapa, dirección y ubicación en mapa.
Tapaporte: saborea, vota y gana
La Ruta de la Tapa 2025 vuelve con su ya tradicional “Tapaporte”, un pasaporte gastronómico que permite a los participantes disfrutar de las tapas, votar su favorita y, además, entrar en el sorteo de seis premios de 150 euros.
Para participar, solo es necesario conseguir al menos cinco sellos en distintos establecimientos. Una vez completado el Tapaporte, se podrá entregar del 10 al 20 de noviembre en el Centro Cultural Atarazana (C. Atarazana, s/n).
La entrega de premios se celebrará el jueves 27 de noviembre, reconociendo tanto a los ganadores del sorteo como a los hosteleros más votados por el público.
El tapaporte puedes descargarlos en PDF a través de este enlace https://goo.su/txpWx
o códiqo QR

Valentín Ayesa: gastronomía como motor de desarrollo
El delegado de Comercio, Desarrollo Local y Emprendimiento, Valentín Ayesa, ha sido una pieza clave en la consolidación de la Ruta de la Tapa como referente gastronómico y social. Su apuesta por potenciar la gastronomía local como eje estratégico de desarrollo económico se refleja en cada detalle de la organización.
Bajo su impulso, se ha aumentado la inversión en promoción y comunicación, ampliando los canales de difusión y reforzando la presencia en redes sociales y medios locales, con el objetivo de atraer tanto a los vecinos como a visitantes de toda la comarca del Aljarafe.
“Queremos que la Ruta de la Tapa sea una oportunidad para que nuestros bares y restaurantes muestren su potencial y sigan creciendo. Bormujos tiene mucho talento y merece ser reconocido”,
subraya Ayesa.
El delegado insiste en que este tipo de eventos no solo benefician al sector hostelero, sino que reactivan el comercio de proximidad, fortalecen el tejido empresarial y contribuyen a proyectar una imagen positiva y moderna del municipio.
Con la Ruta de la Tapa 2025, Bormujos vuelve a demostrar que su gastronomía es mucho más que una propuesta culinaria: es una forma de vida, una seña de identidad y un motor de desarrollo local.
Del 3 al 9 de noviembre, las calles del municipio se llenarán de vida, aromas y creatividad. Y entre tapa y tapa, los bormujeros volverán a brindar por su tierra, por sus hosteleros y por todo lo que los une: el orgullo de ser parte de Bormujos.
Más allá del placer gastronómico, la Ruta de la Tapa es una celebración del espíritu comunitario que caracteriza a Bormujos. Cada tapa degustada, cada encuentro en una barra o terraza, se convierte en un gesto de apoyo al comercio local y en una forma de compartir identidad. Y con ello los bormujeros volverán a brindar por su tierra, por sus hosteleros y por todo lo que los une: el orgullo de ser parte de Bormujos.
“Bormujos tiene una riqueza gastronómica extraordinaria, fruto del esfuerzo de nuestros hosteleros, y esta es la mejor oportunidad para descubrirla y disfrutarla juntos”, afirma Valentín Ayesa.
📍 Ruta de la Tapa de Bormujos 2025
🗓️ Del 3 al 9 de noviembre
💶 Precio por tapa: 3,5 € (sin bebida)
🎟️ Tapaporte disponible en los establecimientos participantes
🏆 Sorteo de seis premios de 150 €
📍 Entrega de tapaportes: del 10 al 20 de noviembre en el Centro Cultural Atarazana
🎉 Entrega de premios: jueves 27 de noviembre de 2025
La sorpresa como método

Por Keka Alcaide
En política, la previsibilidad es una condena. Cuando los discursos se repiten y los gestos se vuelven mecánicos, la emoción desaparece. Y sin emoción, no hay relato que sostenga una campaña.
Por eso, la sorpresa se ha convertido en el nuevo oro electoral. No porque cambie las ideas, sino porque rompe el guion. Y quien rompe el guion, domina el ritmo.
En las últimas campañas —desde diferentes lados del espectro— hemos visto una tendencia cada vez más clara: el cambio de rol como estrategia. Un candidato puede ser en la mañana el moderado que invita al consenso y, al día siguiente, el inconformista que promete sacudirlo todo. En apenas 24 horas, el relato se reescribe. Y con él, la percepción del adversario.
El efecto es inmediato y el contrincante queda descolocado. Su discurso, preparado contra una versión del rival, deja de servir. Tiene que empezar de nuevo. Reaccionar. Y en política, quien reacciona ya va un paso detrás.
Ésa es la lógica de la sorpresa. Mover el foco, desestabilizar al otro y obligarle a pensar en tu terreno. Funciona. Y mucho. Porque la sorpresa genera conversación, atrae titulares, multiplica clics y alimenta la sensación de que “algo está pasando”.
El elector, saturado de mensajes planos, reacciona ante lo inesperado. Y ahí está el triunfo táctico.
Pero la pregunta de fondo es otra. ¿Hasta qué punto esta dinámica —tan eficaz en campaña— fortalece o debilita la relación entre política y sociedad? ¿A quien beneficia realmente?
Cuando todo cambia de un día para otro, cuando los roles se transforman y los discursos se contradicen sin explicación, el ciudadano empieza a perder las referencias. El desconcierto, que al principio es curiosidad, puede convertirse en desconfianza. Y la desconfianza es la grieta por donde se escapa la credibilidad.
Si el cambio de rol se percibe como cálculo y no como evolución, el votante deja de creer en el fondo y se queda mirando la forma. Y cuando la forma es lo único que importa, la política se convierte en espectáculo.
La sorpresa, usada con inteligencia, puede ser un recurso valioso. Permite adaptar el mensaje, mostrar matices, romper inercias.
Cuando la sorpresa se convierte en el método, en la norma, en la única forma de mantener la atención, termina devorando el propósito original.
Quizá la pregunta que deberíamos hacernos no es cómo sorprender más, sino para qué queremos sorprender. Porque si la sorpresa se vuelve un fin en sí misma, el riesgo no es solo perder al adversario… sino perder el sentido.







