Actualidad Política

25 de septiembre de 2026

Archivo de la etiqueta: Moncloa

Las principales encuestas publicadas en septiembre sitúan al PP por delante del PSOE y muestran un fuerte crecimiento de Vox respecto de las generales de 2023. El bloque PP-Vox aparece con ventaja para alcanzar la mayoría, mientras Pedro Sánchez pierde terreno y la izquierda afronta además la fragmentación de su espacio.

La carrera por La Moncloa entra en una nueva fase y las últimas encuestas dejan una fotografía bastante coincidente: Alberto Núñez Feijóo aparece en cabeza, Pedro Sánchez ocupa la segunda posición y Santiago Abascal es quien más terreno gana respecto de las últimas elecciones generales.

Las distancias entre PP y PSOE cambian considerablemente según la encuestadora, por lo que todavía sería prematuro hablar de un resultado cerrado. Sin embargo, cuatro de los principales sondeos recientes sitúan al Partido Popular como primera fuerza.

40dB., en su barómetro de septiembre para El País y la Cadena SER, coloca al PP en el 32,4%, al PSOE en el 27,6% y a Vox en el 17,8%. La suma de PP y Vox alcanza así el 50,2%, por primera vez por encima del 50% en esta serie.

Sigma Dos sitúa al PP en el 33,1% y 143 diputados, al PSOE en el 25,4% y 101 escaños y a Vox en el 17,9% y 61 representantes. En esa proyección, PP y Vox sumarían 204 diputados, muy por encima de los 176 necesarios para la mayoría absoluta.

GAD3 también da la victoria al PP, aunque con un porcentaje inferior: 31,1% y 133 diputados. El PSOE obtendría el 26,1% y 105 escaños, mientras Vox alcanzaría el 19,2% y 69 diputados. PP y Vox sumarían en ese escenario 202 escaños.

NC Report amplía todavía más la distancia: 34,5% para el PP, 24,9% para el PSOE y 18,3% para Vox.

Las últimas encuestas

EncuestaPPPSOEVox
NC Report34,5%24,9%18,3%
Sigma Dos33,1%25,4%17,9%
40dB.32,4%27,6%17,8%
GAD331,1%26,1%19,2%

La conclusión inmediata es evidente: Feijóo aparece primero en todos estos sondeos, aunque la diferencia sobre Sánchez oscila desde poco más de cinco puntos hasta casi diez.

Pero esa no es necesariamente la principal noticia.

Vox es quien realmente cambia respecto de 2023

En las elecciones generales de julio de 2023, el PP obtuvo el 33,1% y 137 diputados; el PSOE, el 31,7% y 121; Vox, el 12,4% y 33; y Sumar, el 12,3% y 31 escaños. PP y Vox sumaron entonces 170 diputados, seis menos de los necesarios para alcanzar la mayoría absoluta.

Comparando esos resultados con las encuestas actuales aparece una particularidad importante.

El PP no necesariamente está creciendo mucho respecto de 2023.

Dependiendo de la encuesta, Feijóo se mueve entre el 31,1% y el 34,5%, alrededor del 33,1% que obtuvo hace tres años.

El gran cambio está en Vox.

Abascal pasó del 12,4% en 2023 a aparecer ahora entre aproximadamente el 18% y el 19%.

Estamos hablando de una subida de alrededor de seis puntos en algunos sondeos.

Y esa diferencia puede cambiar completamente la aritmética parlamentaria.

Feijóo puede llegar a La Moncloa, pero con un Vox mucho más fuerte

Aquí aparece una paradoja.

Las encuestas acercan a Feijóo a La Moncloa, pero no necesariamente porque el PP esté protagonizando una enorme ola electoral.

Lo que está fortaleciendo especialmente al bloque es el crecimiento de Vox.

En 2023, PP y Vox tenían 170 diputados.

Sigma Dos les concede ahora 204.

GAD3, 202.

Por tanto, si esos resultados se aproximaran a los de unas elecciones reales, Feijóo tendría muchas más posibilidades de ser investido presidente.

Pero también tendría delante a un Vox considerablemente más poderoso.

Abascal ya no llegaría a una negociación con los 33 diputados de 2023, sino potencialmente con alrededor de 60 o incluso cerca de 70.

Eso modificaría completamente la relación de fuerzas dentro de la derecha.

Cuanto más crezca Vox, más fácil puede resultar sumar 176 diputados; pero mayor puede ser también la capacidad de Abascal para condicionar una eventual presidencia de Feijóo.

Sánchez pierde terreno respecto de 2023

El PSOE obtuvo en las últimas generales el 31,7%.

Las cuatro encuestas comparadas lo sitúan ahora entre el 24,9% y el 27,6%.

Eso representa una pérdida de entre cuatro y casi siete puntos respecto de 2023 dependiendo del instituto demoscópico.

Pero Sánchez mantiene una ventaja importante: las encuestas todavía discrepan mucho sobre la magnitud de su caída.

No es lo mismo un PSOE en el 27,6%, como calcula 40dB., que uno en el 24,9%, como proyecta NC Report.

Esa diferencia puede representar decenas de diputados y alterar completamente las opciones para construir una mayoría alternativa.

La izquierda también tiene un problema después del PSOE

El escenario se complica todavía más para Sánchez porque el retroceso no se limita al PSOE.

En 2023, Sumar obtuvo 12,3% y 31 diputados.

Ahora GAD3 lo sitúa en el 7%, Sigma Dos en el 6,6% y 40dB. en el 5,7%. Podemos aparece además separado en las estimaciones y 40dB. lo coloca en el 2,8%.

Esta fragmentación importa especialmente por el sistema electoral español.

No alcanza con sumar porcentajes nacionales: los diputados se reparten por provincias. Un espacio político dividido puede perder representación incluso aunque conserve conjuntamente una parte importante de sus votos.

Por eso la izquierda afronta un doble problema: el retroceso del PSOE y la debilidad de las fuerzas situadas a su izquierda.

La carrera parece tener tres coches, pero la meta son 176 diputados

Las encuestas no eligen directamente al presidente del Gobierno.

Los españoles eligen el Congreso y después un candidato debe superar la investidura.

Por eso la verdadera línea de meta no está en quedar primero.

Está en conseguir 176 diputados en primera votación o construir posteriormente una mayoría suficiente para la investidura.

Feijóo ya ganó las elecciones de 2023, pero sus 137 diputados y los 33 de Vox no fueron suficientes para llevarlo a La Moncloa. PP y Vox se quedaron en 170.

Eso es precisamente lo que las encuestas actuales estarían modificando.

La diferencia ya no está fundamentalmente en quién ocupa el primer puesto.

Está en que el bloque PP-Vox aparece ahora bastante por encima del resultado conjunto que consiguió en 2023.

La gran incógnita: ¿Feijóo dependerá más de Abascal cuanto más cerca esté de La Moncloa?

Esa puede terminar siendo una de las contradicciones centrales de las próximas generales.

Feijóo necesita que el espacio situado a la derecha del PSOE reúna suficientes diputados para permitir su investidura.

Pero cuanto mayor sea el crecimiento de Vox frente al PP, más peso tendrá Abascal dentro de ese bloque.

Por eso las próximas encuestas deberían observarse desde dos perspectivas.

La primera es la distancia entre PP y PSOE.

La segunda, y posiblemente más importante, es la relación entre PP y Vox.

Porque las últimas encuestas no muestran solamente a Feijóo más cerca de La Moncloa.

Muestran también a un Vox mucho más fuerte que en 2023.

Y si esa tendencia se mantiene hasta las urnas, la gran pregunta podría dejar de ser únicamente si Feijóo será presidente.

Puede pasar a ser:

¿cuánto necesitará Feijóo a Abascal para poder serlo?

El concejal del Ayuntamiento de Madrid y portavoz del Grupo Popular, Carlos Izquierdo, ha defendido la estrategia marcada por Alberto Núñez Feijóo ante la situación política nacional y ha asegurado que el objetivo del Partido Popular es lograr un cambio de Gobierno definitivo, eficaz y respaldado por una mayoría suficiente.

Izquierdo ha afirmado que nadie está trabajando más que el presidente nacional del Partido Popular para construir una alternativa al actual Ejecutivo y abrir una nueva etapa política en España.

“No conozco a una persona que esté trabajando más para relevar a Pedro Sánchez que Alberto Núñez Feijóo”, ha señalado.

El portavoz popular ha explicado que, aunque muchos ciudadanos desean un cambio inmediato, las decisiones políticas deben adoptarse desde la responsabilidad y el sentido común.

“Una cosa es lo que nos pide el cuerpo y otra lo que nos pide la cabeza. Las mociones de censura solo se presentan para ganarlas”, ha afirmado.

En este sentido, ha advertido de que impulsar una moción de censura sin los apoyos parlamentarios suficientes solo serviría para reforzar políticamente al actual presidente del Gobierno.

“Si una moción no sale adelante, quien termina fortalecido es precisamente aquel al que se pretendía sustituir”, ha destacado.

Carlos Izquierdo ha señalado que la actual aritmética parlamentaria hace inviable una mayoría alternativa en estos momentos, debido a la posición de algunos socios parlamentarios que continúan sosteniendo al Ejecutivo.

A su juicio, el Partido Popular está actuando con responsabilidad al priorizar una estrategia que permita construir una mayoría sólida capaz de garantizar un cambio político estable y duradero.

“El objetivo es que Pedro Sánchez deje de ser presidente del Gobierno, pero hacerlo de forma definitiva y con una alternativa capaz de gobernar España”, ha subrayado.

Asimismo, ha insistido en que los españoles no pueden seguir soportando una situación de bloqueo político permanente y ha defendido la necesidad de ofrecer una alternativa basada en la estabilidad institucional, la gestión y la confianza.

Por último, ha reivindicado el trabajo que está desarrollando el Partido Popular para articular una mayoría suficiente que permita abrir una nueva etapa política en España y dar respuesta a las demandas de los ciudadanos.

España cumple cuatro décadas dentro de la Unión Europea y el balance exige algo más que nostalgia institucional. Europa ha sido palanca de modernización, sí, pero también espejo incómodo de un modelo que no terminó de corregirse cuando había margen.


Un salto histórico con consenso total

La adhesión de 1986 cerró la Transición y blindó la democracia. No fue una apuesta partidista, fue un pacto de Estado: estabilidad política, apertura económica y anclaje definitivo a Occidente. En apenas una década, España pasó de economía periférica a país receptor masivo de inversión y fondos.


El gran motor: fondos europeos y convergencia

Entre 1986 y 2013, España recibió más de 180.000 millones € en fondos estructurales y de cohesión. El impacto fue tangible: red de autovías, AVE, modernización agraria, universidades y ciudades. La renta per cápita se acercó a la media europea y el país acortó distancias históricas.

Pero la convergencia fue más física que productiva: se construyó mucho, se innovó poco.


El euro: estabilidad… y exceso de confianza

La entrada en el euro aportó credibilidad y crédito barato. El reverso fue conocido: burbuja inmobiliaria, endeudamiento privado y una estructura económica vulnerable. El euro protegió, pero no sustituyó las reformas.


2008: cuando Europa dejó de ser solo apoyo

La crisis financiera marcó el punto de inflexión. Paro por encima del 26%, rescate bancario condicionado y una sensación social de Europa exigente más que solidaria. Aquí nace el euroescepticismo y la desconfianza hacia Bruselas.


Madurez europea y nuevo rol

Tras el ajuste, España gana voz: migración, política social, estabilidad del euro y defensa del proyecto común frente a populismos. Ya no es solo receptora; negocia y propone, aunque sin liderar los grandes ejes industriales y tecnológicos.


Next Generation: la última gran oportunidad

Con la pandemia, la UE rompe tabúes: deuda conjunta y transferencias. España accede a hasta 140.000 millones € para digitalización, transición verde y reformas. Es el mayor esfuerzo europeo desde la adhesión.

La clave: ejecución eficiente y resultados medibles. Aquí se decide si España cierra el círculo o repite errores.


Balance honesto tras 40 años

Ganado: democracia, infraestructuras, estabilidad macro, peso internacional.
Pendiente: productividad, paro estructural, dependencia del turismo, industria tecnológica.

España ya no puede vivir de Europa; debe vivir con Europa, aportando liderazgo y valor.


CONCLUSIÓN EDITORIAL

Europa fue el trampolín. Ahora es el escenario.
Tras 40 años, la pregunta no es qué recibió España, sino qué modelo ofrece. La próxima década decidirá si el país consolida su lugar o queda atrapado en la comodidad del socio intermedio.

El portavoz de Esquerra Republicana en el Congreso, Gabriel Rufián, ha lanzado un mensaje claro al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez: pide una reunión directa, “cara a cara”, para que le explique qué piensa hacer para regenerar su partido y su Gobierno ante la creciente crisis política que atraviesa el Ejecutivo.

Durante su intervención, Rufián reconoció tener dudas, como muchos votantes progresistas, y describió el momento actual como un chantaje o un dilema sin buena salida. Afirmó que hay quienes no quieren ver a Santiago Abascal como vicepresidente, pero tampoco quieren “seguir pasando vergüenza cada día” con las polémicas internas del Gobierno.

Rufián denunció que, a pesar de las diferencias políticas, “los protagonistas son los mismos, aunque las tramas se multiplican”, en referencia a los escándalos de corrupción y presunto acoso sexual que afectan al PSOE. Frente a esto, reclamó al Gobierno que deje de vivir en la teoría de la conspiración, que abandone el victimismo y que supere el discurso del “y tú más”, que —según él— acaba siendo un “yo también”.

“A las izquierdas se nos presupone una actuación diferente a la derecha y a la ultraderecha”, advirtió.

El dirigente republicano hizo un llamado directo al presidente: más allá de ruedas de prensa, TikToks o frases grandilocuentes, “lo que queremos es que nos diga a la cara qué piensa hacer”. Y recordó que este tipo de anuncios ya se dieron en verano, con medidas prometidas que nunca se cumplieron.

Además, señaló que esta situación prolongada solo alimenta a la derecha y la extrema derecha, y lanzó una reflexión sobre cuánto tiempo podrían permanecer en el poder si llegan al gobierno como consecuencia de la actual inacción.

También pidió autocrítica y acción a otras fuerzas del Ejecutivo, especialmente a Sumar, a quienes reprochó que “dejen de quejarse tanto” y presenten propuestas concretas en el Consejo de Ministros.

Rufián cerró insistiendo en que ERC no tiene incidencia directa en el BOE más allá de sus siete diputados, y por tanto exige al PSOE que asuma la responsabilidad política que le corresponde.

La llegada de José Luis Ábalos a la prisión de Soto del Real, tras la decisión judicial que lo envía a preventiva por presuntos delitos de corrupción, ha desatado un terremoto en el entorno del Gobierno. Más que por la gravedad del caso, el impacto radica en los mensajes que el exministro ha dejado caer: insinuaciones sobre que podría “contar cosas” que comprometerían directamente a Pedro Sánchez y al entorno más cercano del presidente, incluida su esposa, a raíz de las gestiones vinculadas al caso Air Europa.

La advertencia de Ábalos ha sacudido políticamente al PSOE, pero los investigadores que siguen el caso recuerdan un punto esencial: todo lo que Ábalos pueda decir, la justicia ya lo sabe.

Ábalos puede hablar… pero la justicia ya tiene el cuadro completo

Fuentes judiciales llevan años siguiendo un patrón que, según describen, es tan simple como recurrente:

  • Ministerios que compran más caro de lo necesario.
  • Proveedores escogidos por afinidades políticas.
  • Intermediarios que aparecen siempre cerca del poder.
  • Obras públicas donde se reclaman “retornos” a las constructoras.

Nada nuevo bajo el sol. Nada que España no haya visto antes en otras etapas.
Nada que no exista en casos de corrupción en cualquier latitud del mundo.

Lo que Ábalos diga ahora —si decide romper su silencio— solo serviría para ratificar en sede judicial lo que los investigadores tienen documentado desde hace tiempo.

Es decir: su palabra no desbloquea la causa; simplemente confirma lo que los jueces ya conocen.

El sanchismo no teme a Ábalos: teme a los jueces

Aunque en el entorno del presidente se intenta proyectar calma, el nerviosismo es evidente. No por lo que Ábalos pueda revelar —“eso está amortizado”, dicen discretamente algunos sectores—, sino por el avance inexorable del calendario judicial.

Los tiempos procesales se aceleran.
Las piezas encajan.
Los testimonios se cruzan.
Las trazas documentales son muy difíciles de frenar.

El sanchismo puede gestionar políticamente una traición, un testimonio incómodo o un titular agresivo. Lo que no puede contener es una instrucción judicial madura, cercana al cierre, con riesgo real de procesamiento para figuras relevantes.

Un modus operandi demasiado familiar

Los investigadores describen un entramado que no sorprende: un sistema donde la administración pública paga sobrecostes, donde intermediarios cercanos al poder facilitan contratos, y donde empresas públicas y privadas participan en un circuito que ya ha sido visto en:

  • los ERE de Andalucía,
  • la trama Gürtel,
  • Filesa,
  • y un sinfín de casos autonómicos y municipales en las últimas décadas.

Nada extraordinario, pero sí profundamente corrosivo.
Y judicialmente letal si se demuestra.

La prisión de Ábalos es un aviso: la justicia avanza

Para el PSOE, la caída de Ábalos es un símbolo: uno de los pilares del sanchismo, hoy durmiendo en una celda. Para la justicia, en cambio, es simplemente un paso procesal en una causa compleja.

Ábalos podrá intentar presionar, advertir, insinuar o deslizar amenazas políticas.
Pero la justicia ya tiene los datos, la estructura y los testimonios.

El verdadero riesgo para el sanchismo no es lo que Ábalos diga…
es lo que los jueces están a punto de dictar.

Iván Espinosa de los Monteros defendió que la prosperidad de las naciones depende de la fortaleza y confiabilidad de sus instituciones políticas y económicas. En su intervención, el presidente de la Fundación Atenea sostuvo que los países libres —“democracias capitalistas”, en sus palabras— han sido históricamente los que han generado mayor desarrollo, y advirtió que España se ha apartado en los últimos años de ese modelo.

Espinosa destacó que, al inicio de la democracia, España llegó a construir instituciones que funcionaban razonablemente bien, pero alertó de que “hoy están gravemente afectadas por un serio deterioro institucional”. Subrayó que su intención no era denigrar la imagen del país ante observadores extranjeros, pero insistió en que para resolver los problemas actuales es imprescindible reconocerlos primero.

“España tiene un futuro muy brillante por delante”, afirmó, recordando incluso la publicación de su libro España tiene solución. Según sostuvo, ese futuro depende de asumir errores propios y de aplicar “cambios urgentes” que, a su juicio, no implican innovaciones radicales, sino regresar a estándares institucionales que España ya tuvo en el pasado.

Atenea presenta su primer informe: recuperar el Estado de Derecho

En su intervención, Espinosa presentó el primer informe elaborado por Fundación Atenea, el think tank que preside, titulado Recuperar el Estado de Derecho. El documento se centra en la necesidad de restaurar mecanismos institucionales fundamentales que, según su análisis, se han ido erosionando.

Entre los puntos centrales, destacó uno que calificó de “tan básico que da vergüenza que haga falta reivindicarlo”: la separación de poderes.

“La división entre el Poder Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial en España está hoy en entredicho”, advirtió. Según él, la acumulación de poder no se concentra ya en un órgano, sino en un solo individuo al frente del Ejecutivo. Sin citarlo por su nombre en ese fragmento, Espinosa señaló que esta concentración se produce en la figura del presidente del Gobierno.

“Estamos viendo cosas que pensábamos que nunca veríamos”

El exdiputado denunció que la calidad democrática de España se ha deteriorado hasta niveles que la sociedad creía imposibles hace apenas unos años. Invitó a los asistentes a descargar el informe completo en la web de Atenea y afirmó que el objetivo del documento es ofrecer un diagnóstico y un conjunto de reformas que permitan restaurar el funcionamiento institucional del país.

Para Espinosa de los Monteros, la tarea no es inventar nuevas estructuras, sino recuperar las que hicieron de España una democracia robusta durante etapas anteriores.

El diputado nacional de VOX por Badajoz, Ignacio Hoces Íñiguez, ha denunciado la utilización de recursos públicos al servicio de los negocios privados de la esposa del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, calificando este hecho como un caso claro de malversación de caudales públicos.

“El dinero público está para servir a la nación, para servir a los españoles. Y los empleados públicos también están para servir a la nación, no para los negocios privados de la mujer del presidente”, ha afirmado Hoces.

El parlamentario explicó que malversar significa destinar recursos públicos a usos no previstos en el ordenamiento jurídico, y que, en este caso, no se trata de hechos aislados:

“De manera continuada, un empleado público del Palacio de la Moncloa, pagado con el dinero de todos, ha estado al servicio privado de la esposa del presidente. Eso es malversación de caudales públicos, tipificado en el Código Penal.”

Hoces comparó esta situación con un ejemplo cotidiano:

“No es lo mismo usar un bolígrafo público para escribir una carta, que destinar de forma continuada un funcionario entero a fines privados. Eso sí es malversar dinero público.”

El diputado también se refirió al debate sobre el Tribunal de Jurado, recordando que este mecanismo de justicia popular fue una histórica reivindicación de la izquierda y aprobado en 1995 bajo el Gobierno de Felipe González:

“Ahora al PSOE le molesta el Tribunal de Jurado porque puede tocar juzgar a la mujer del presidente. Pero la ley es clara: el delito de malversación corresponde ser juzgado por jurado popular.”

Asimismo, denunció las constantes presiones del Gobierno a los jueces y los intentos de modificar el ordenamiento jurídico para proteger sus intereses:

“Cuando un juez investiga las corruptelas socialistas, el Gobierno responde con insultos y presiones. Si las acusaciones populares les incomodan, quieren aprobar la ‘ley Begoña’. Si el Tribunal de Jurado les resulta incómodo, lo critican. Si no controlan la Justicia, buscan cambiar las reglas para someterla.”

Por último, Hoces alertó de que el PSOE y la izquierda buscan convertir la Justicia en un instrumento sometido al poder político, debilitando el Estado de derecho y la independencia judicial:

“No quieren jueces independientes, quieren jueces dependientes de sus intereses políticos. Y VOX lo va a denunciar con firmeza en cada institución.”

La portavoz del GPP en el Congreso, Ester Muñoz, señala en el Pleno del Congreso se pidieron explicaciones a varios ministros y mientras que Bolaños desvió la atención hablando de que ‘la economía va como un cohete’, la vicepresidenta Montero terminó hablando de prostitución. “Es incomprensible”, asevera

Subraya que hay muchas mujeres que han estado muy inquietas, que siguen así y que piensan que las pueden volver a agredir en cualquier momento, por lo que reprocha al Ejecutivo que no hubiera tomado medidas mucho antes

Sobre la afirmación de Sánchez de querer repetir como candidato a La Moncloa indica que “es una persona que necesita ser presidente del Gobierno para poder seguir controlando Fiscalía, Abogacía General del Estado, etc”. “Tiene muchos casos en su familia de los que tiene que defenderse y necesita hacerlo desde la Presidencia del Ejecutivo”, remarca

Considera que “es una cuestión de autodefensa” que Sánchez quiera seguir, porque “cualquier otra persona que no tiene una mayoría parlamentaria, que no es capaz de traer leyes, que sus propios socios se las tumban una semana y otra también y que su propia mayoría parlamentaria se rompe cada dos por tres, diría, oiga, elecciones, que venga otro y que lo intente”

Sentencia que “en el caso de Begoña Gómez y en el de David Sánchez se han valido de la condición de hermano y de mujer, y de las administraciones que gobierna Sánchez, para beneficio personal”

“Es imposible que con este Partido Socialista y con este presidente del Gobierno podamos llegar a ningún acuerdo, desde luego en materia de corrupción, cuando la corrupción sale a borbotones de su Ejecutivo”, destaca, al tiempo que explica que es “como si Ábalos fuese el ponente de la Ley de abolición de la prostitución”

Comparte “al 100%” las palabras de ayer de Su majestad el Rey en su discurso ante la ONU, pidiendo que el Gobierno de Israel pare la masacre en Gaza y añade que, en opinión del PP, para la resolución del conflicto “lo primero sería el alto el fuego, que se devuelvan los rehenes, que se sienten en la mesa y que Hamás no forme parte de la solución”

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